Campirela nos propone sobre juegos al aire libre, de antes, travesuras.
Puede ser algo real, recuerdos o algo inventado.
El Mara Verso no es ajeno eso. Habrá alusión a una potencial antagonista,
que aún no hecho algo concreto.
Recuerdos sobre ruedas
Melisa Tupelo, productora de Industria Científica, visitó a Anita Zinc.
Tenía una intranquilidad, que Anita notó.
-¿Es cierto lo que me contaron? –le preguntó a Melisa- ¿Qué me tenés
miedo? ¿A mí?
Melisa asintió.
-¿Fue por qué te usé para probar la fórmula de la belleza? ¿O por mis
intrigas?
Melisa tardó un poco responder.
-Estoy entendiendo tus motivos. Pero me inquieta la forma en que
transformás a las personas. Esa abogada que contrataste, Ana Celentano ahora es
una idealista.
-Ya lo era. Sólo que ella no lo sabía –dijo Anita- ¿Por qué viniste
a visitarme?
Más tranquila, Melisa sacó de su bolso un libro, con una bicicleta en la
tapa. Y el título de La física aplicada en las bicicletas.
-¡No lo puedo creer! Pensé que se había agotado.
-El librero me lo vendió porque le dije que conocía a la hija de Laura
Nio y de Zinc.
-Tenían una pasión por las bicicletas. Decían que son una aplicación práctica
de las tres leyes de Newton.
-Apenas lo hojeé. Antes quería compartirlo con vos.
Anita vio algunas imágenes.
-Todavía tengo esa bicicleta –comentó Anita.
Anita se fue un momento. Y volvió con una bicicleta que llevaba tiempo,
sin ser usada.
-Debía haberla regalado pero me dio recuerdos inolvidables. Cuando salía con
una amiga.
-¿Con Luz o con Sol?
-No con ellas. Sino con una amiga que hace tiempo no veo. Azul Zaffino.
Solíamos hacer el mismo recorrido, que pasaba por la plaza, y luego volvíamos a
tomar la merienda. Y a escuchar sobre leyes de la física.
Melisa se quedó pensando en lo que le habían contado sobre Azul Zaffino. En
ciertas sospechas sobre una complicidad con El Incidente. La historia del
ataque del que se defendió Anita, las venganzas contra esos malditos. Y el
incendio del que fue rescatada.
-…creo que quería convencerme para que estudiara física. Pero fue Azul
quien siguió esa carrera.
-¿Volviste a saber de esa otra amiga? –preguntó Melisa, disimulando
cierto disgusto.
El librero sintió una sensación desagradable, como un presagio nefasto.
Que pareció desmentirse cuando entró una mujer de belleza radiante. Quien saludó
amablemente.
-Estoy buscando un libro del que se hicieron pocos ejemplares. Sobre bicicletas
y la física.
-Lo conozco pero no está a la venta, salvo en casos especiales.
La mujer sonrió en una forma que al librero le hizo recordar a alguna
villana literaria.
-Yo soy un caso especial. Conocí a la autora, seguí sus pasos.
Pausa.
-Soy licenciada en física. Y me llamo Azul Zaffino.
Más juegos de verano en Campirela
Azul Zaffino entró sin prisa, cómo quien conoce el peso de los lugares
donde alguna vez fue nombrada.
No buscó novedades ni recorrió los estantes, pidió un solo libro, uno
casi imposible de encontrar.
El librero la observó con cautela, había algo inquietante en ella, no una
amenaza, sino la sensación de que cada respuesta traía consigo una pregunta más
antigua.
— Lo escribió Laura Nio -dijo él-
Azul sonrió apenas
— Lo sé, algunas personas dejan libros, otras dejan caminos
El librero no supo qué responder. Mientras envolvía el ejemplar,
comprendió que aquella mujer no había entrado a comprar un libro.
Había venido a recoger un fragmento de su propia historia.
Me gusta cómo desarrollas a tus personajes con tanta fluidez, Dem
ResponderEliminarPuñado de besos
Azul Zaffino entró sin prisa, cono quien conoce el peso de los lugares donde alguna vez fue nombrada.
No buscó novedades ni recorrió los estantes, pidió un solo libro, uno casi imposible de encontrar.
El librero la observó con cautela, había algo inquietante en ella, no una amenaza, sino la sensación de que cada respuesta traía consigo una pregunta más antigua.
— Lo escribió Laura Nio -dijo él-
Azul sonrió apenas.
— Lo sé, algunas personas dejan libros, otras dejan caminos
El librero no supo qué responder. Mientras envolvía el ejemplar, comprendió que aquella mujer no había entrado a comprar un libro.
Había venido a recoger un fragmento de su propia historia.
Es un logro que te guste el desarrollo de personajes, cuya esencia captaste muy bien en lo que escribiste.
EliminarYa subí tu parte.
Muchos besos.
Muito bom e usando teus personagens, vieram as lembranças dos tempos de andar de bicicleta, e conseguiste dar um mistério ao final...Gostei! abraços, chica
ResponderEliminarGosto de evocar memórias.
EliminarGosto de incluir mistério na minha escrita.
Abraços.
Gracias por tu relato, Demi.
ResponderEliminarHas llevado muy bien la comanda, que esa bicicleta hizo su cometido de acercar posturas entre amigas.
Lo desenvolviste genial; hasta en los juegos oníricos la fantasía se convierte en realidad.
Un besote grande, y muy feliz semana.
Esa conversación las acercó, disminuyó claramente cierta incomodidad de una de las dos.
EliminarGracias por tu comentario tan elogioso.
Fue un placer sumarme.
Que tengas un muy feliz fin de semana. Un beso.
Poco a poco he ido reconstruyendo y entendiendo la vida de anita con las pistas que vas dejando en cada relato, el recuerdo de la bicicleta y sus implicaciones fisicas es bastante interesante. Azul me inquieta, aun no se si esta relacionada con el incidente o no, quizas si, es mi sospecha pero puedo estar equivocado.
ResponderEliminarSe van agregando datos, sumándose a todo lo que sabía antes.
EliminarDe alguna forma está relacionado, el tema es que hasta que punto.
Saludos.
Ahh me encanta como vas tejiendo lentamente las descripciones de los personajes.
ResponderEliminarMe he quedado con ganas de más.
Muchas gracias por compartir.
Un beso
Muchas gracias.
EliminarPaulatinamente habrá más.
Un beso
La aparición de Azul en la librería, precedida por el mal presentimiento del librero, junto con esa sonrisa que evoca a una villana literaria, deja abiertas numerosas preguntas sobre sus verdaderas intenciones y su papel en los acontecimientos pasados. Me quedé intrigada. Cómo siempre una genialidad llena de personajes.
ResponderEliminarUn abrazo
Parece que algo tuvo que ver.. El misterio es de cuanto fue cómplce. Si de todo o parcialmente, no queriendo que sucediera todo lo que sucedió. El texto de Mujer de Negro podría insinuar lo segundo.
EliminarMuchas gracias por tu comentarios.
Un abrazo.
Hola Demiurgo,
ResponderEliminarRecordando juegos se origina un misterio, muy bien desarrollado, ¿que nos depara Azul Zaffino? Habrá que seguir las pistas. Poco a poco desgranamos los misterios de Anita.
Un saludo
Esa es una buena pregunta.
EliminarHabrá que esperar lo que sigue.
Saludos.
Hola Demiurgo, me encanto la historia que se adaptó perfectamente a tus personajes, el epílogo de Mujer de Negro queda de diez.
ResponderEliminarBuen finde largo, abrazo.
PATRICIA F.
Hola, Patricia.
EliminarQue bien que te encantó la historia.
Mujer de Negro aportó mucho.
Que tengas un buen fin de semana largo.
Un abrazo
Siento algo de culpa (y envidia) por no haber logrado dominar en mi niñez el arte de andar en bicicleta. Lo de la física, paso, aunque valoro el interés científico jaja. Un abrazo
ResponderEliminarRequiere de ciertas habilidades y práctica el andar en bicicleta.
EliminarPuede pasarse.
Un abrazo
La bicicleta forma parte de la niñez, inolvidable tener recuerdos sobre ella. Me ha encantado cómo has ido desarrollando el relato, Demiurgo, qué bonito queda el epílogo que ha escrito Mujer de Negro, queda perfecto.
ResponderEliminarMe ha encantado cuando dice: ..."algunas personas dejan libros, otras dejan caminos"... ¡impresionante esa frase de Mujer de Negro.
me
Un placer leeros a ambos.Y qué grato me resulta venir a tu casita.
Besos especiales y que sigas pasand un feliz día.
Concuerdo con eso. Y existe la posibilidad de que siga formando parte del crecimiento, al usarse como medio de transporte. También como ejercicio.
EliminarMe ha gustado mucho. Es curioso que lo diga un personaje, del que se sospecha ser traicionera. Tal vez tenga matices.
Es un placer que vengas a visitarme. Te tengo muy alto en la lista de comentaristas.
Que tengas un muy feliz fin de semana. Besos especiales.
La bicicleta como nexo de unión y yo diría como denominador común de toda infancia que se preste, incluso más allá de ella, porque como vemos pasa a la adolescencia, incluso a lo largo de las etapas de la vida.
ResponderEliminarMe gustó y espero seguir esta historieta que has abierto hoy.
Es lo que pensé al escribir mi relato. La bicicleta puede acompañar en distintas edades.
EliminarQue bien que te haya gustado. Seguirá aunque sea en forma intermitente.
Saludos.