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viernes, 8 de mayo de 2026

Este jueves, un relato: Inteligencia artificial versus estupidez natural.

 

Este es el reto que nos propone LUFERURA:

“Estimados amigos.

Tomamos el relevo de Sylvia y le damos las gracias y la enhorabuena por la organización del último reto. Deseamos que vengan muchos más como este.

Como ya sabéis, la IA (Inteligencia Artificial) está de moda. Parece que, si decimos que cualquier sistema cuenta con IA o que nos apoyamos en la IA para hacer alguna cosa, le damos un valor adicional al aparato o a nuestra acción.




Con la IA ya podemos diseñar el cuadro de nuestros sueños sin saber pintar, podemos componer la melodía que más nos guste sin tener idea de música y, también, cada vez más peligroso, hacer un trabajo escrito digno de un doctorado sin tener ninguna idea de sintaxis ni ortografía. Casi podemos decirle que escriba con una caligrafía perfecta.




También hay quien hace terapia con la IA, le cuenta sus problemas y achaques y se cree todo lo que le cuenta su ordenador o teléfono, con la voz de una tal Siri, Alexa o Cortana. Siguen sus instrucciones meticulosamente excepto la principal: visita a un médico o a un psicólogo.

Este es uno de los hechos que demuestran que, paralelamente a la IA, estamos perfeccionando una estupidez natural que nos lleva a ignorar nuestro sentido común. Van paralelas: si una nos da comodidad, la otra nos empuja más al posible error. 

Bueno, me estoy extendiendo demasiado y vamos a pasar al reto.

Propongo que en vuestro relato enfrentéis a la IA con la estupidez natural. Dejo a vuestra elección el vencedor. Se pueden jugar con muchas cuestiones que generen ideas a desarrollar en vuestro texto; os apunto algunas:

¿Cuándo se puede equivocar la IA?

¿Realmente es una ayuda? ¿Cuándo puede dejar de serlo?

¿Sabemos utilizarla?

¿Se puede confiar en la IA?

Pero hay muchas más.

Os recuerdo que vuestro relato debe rondar las 350 palabras y, por supuesto, para escribirlo no está permitido recurrir a la IA, También me gustaría invitaros a comentar a todos los participantes que es una forma de enriquecer sus relatos.

Las aportaciones se irán actualizando en esta entrada, que se dará por cerrada el 10 de mayo.

 

Cuando el arte digital amenazó a la musa

Al regresar a su casa, J. C. Erdosain se sorprendió con Luciana, bella, seductora. Y cubierta solamente con una bata roja.

-Necesito tu ayuda –dijo contorneándose sugestivamente.

-Creo que no podré negarme, si lo pedís de esa manera. ¿En qué puede ayudar a una modelo de artistas?

-¿Qué sabés de las Inteligencias Artificiales?

-Están siendo cuestionadas pero nadie deja de usarlas. ¿Qué es lo que te preocupa?

Luciana hizo un gesto como si fuera a abrirse la bata pero se detuvo.

-Estuve posando para un escultor, que tenía reservado un lugar en una galería.  Pero unos días antes de la inauguración lo llamó Frigia Andreani, la curadora, que le dijo que tenía que trasladarlo a una sala menor.

La principal le fue asignada a un artista digital, que desarrolló una IA artística.

-Pero las imágenes digitales no se comparan a una escultura.

-¿Qué sabés  de la impresión 3D? –preguntó Luciana.

-Una tecnología bastante innovadora. Un momento… ¿la IA está conectada a una impresora 3D?

-Imaginá reproducciones de obras clásicas, con la apariencia de actrices famosas, como Heddy Lammar, Moira Shearer, Dita Von Teese, etc.

Hubo unos críticos que presionaron a la Andrean, hablando del Nuevo Arte. Y no te imaginás las frases hechas que usaron.

-Frases hechas que podría reproducir una IA.

-Exacto- dijo Luciana.

-Algo que yo podría desarrollar –dijo Erdosain.

 

Frigia Andreani, recibió a los críticos en la sala principal, en que estaban las escultoras que reproducían a Luciana.

Los críticos insistieron que ese arte era obsoleto.

-¿De verdad? Prendan sus celulares.

En celulares, apareció una mujer intelectual, que hacía una crítica de las obras expuestas.

Andreani los desafío a apuntar los celulares hacia las obras hechas con IA. Las críticas fueron demoledoras.

La curadora les preguntó:

-¿Quién es obsoleto ahora?

 

Julio César Erdosain se sorprendió, nuevamente, al encontrar a Luciana, vestida con la misma bata roja.

-Los críticos se echaron atrás.

-¿No quieren que mi creación los reemplace?

-Prefieren lo humano. Y por eso, vine a recompensarte.

Luciana comenzó a abrirse la bata.

 

Más IA Vs estupidez humana en LA VELETA

 

viernes, 1 de mayo de 2026

Este jueves, un relato: El inicio de una historia

 

Este es el tema que nos propone Sylvia:

“Un inicio que construye nuestras expectativas,

 esa primera impresión con la que el alma se detiene 

y  firma un contrato de préstamo de su atención.

Y de esto trata la propuesta juevera de esta semana, de inicios. No negaré los nervios de la responsabilidad - es mi primera convocatoria- así que espero que os inspire el tema.

Os propongo varios comienzos de libros/películas que personalmente me atraparon (no pondré, de momento, a dónde pertenecen  para dejar más libre la imaginación del relato). La idea es elegir uno de ellos y continuar con la historia que os sugiera. 

Os dejo estas cinco propuestas:

"En los últimos años nadie habría creído que los asuntos humanos eran observados aguda y atentamente por inteligencias más desarrolladas que la del hombre y, sin embargo, tan mortales como él; que mientras los hombres se ocupaban de sus cosas eran estudiados quizá tan a fondo como el sabio estudia a través del microscopio las pasajeras criaturas que se agitan y multiplican en una gota de agua."

***

"Tenía los bigotes más rígidos que nunca; tanto que una mosca podría haber caminado por ellos igual que un convicto sobre la plancha de un barco pirata. Sólo que no hay mosca que sobreviva dentro de una cámara frigorífica a treinta grados bajo cero: y tampoco él, jefe de cocina, repostero famoso por su maestría con el chocolate fondant, el dueño de aquel bigote rubio y congelado...

***

"Comenzaré, pues, por el principio: Érase una vez la duda. ¿Y si aquel tipo fue un fantasma?" 

 

***

 

"Ella se sienta a la larga mesa del comedor, tan pulida que reluce como el agua y cubierta de fuentes, tazas invertidas y una coronita de ramas de abeto trenzadas. Su marido ocupa una silla, pero no en su sitio de costumbre, en la otra punta, sino a su lado, tan cerca que podría apoyar la cabeza en su hombro si quisiera; él desdobla la servilleta, endereza un cuchillo, acerca una vela y de pronto, con una claridad particular, como si le pusieran un cristal de color ante los ojos, o tal vez se lo retiraran, a ella se le ocurre que tiene intención de matarla..." 



***

"Los sueños son mensajes de las profundidades"

"Mis sueños son mensajes del desierto"



***



Si no os sentís atraídos por ninguno de los textos, dejo también como opción, la elección de un libro o película que os haya enganchado en ese primer instante. En este caso, debéis empezar vuestro texto por el primer párrafo del libro o frase de una película, e indicar también al final de vuestro relato, a qué libro/película pertenece.



***



Espero que os inspire la convocatoria. Recordad las normas de intentar no superar las 350 palabras y comentaros entre los participantes. Iré enlazando por aquí debajo vuestras propuestas”. 

 

He elegido otro inicio.



 

Yo habría amado a María Iribarne

 

-Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo  de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre…

-No espere que crea en el discurso dictado por Octavia, la abogada –interrumpió Walter Craven-  Cuénteme lo que ocultó en su diario.

-Mire, Maestro. No tengo paciencia para ese recurso de calumnia a la víctima.

-Había algo en ella, Me advirtió de que no me acercara, que le hacía mal a quienes se acercaban a ella. Me habló de Richard, quien le escribía cartas oscuras, siniestras.

-Eso es verdad, encontramos esas cartas –contestó Craven.

-Pero llamó mi atención, mirando Maternidad, un cuadro al que nadie miraba. Y me dejó pistas para que fuera tras ella.

Hizo que conociera a todo su entorno, a su primo, que era su amante. Alguien tan vulgar como los críticos.

Craven, jefe de la Brigada de Respaldo Paranormal, se puso de  pie y abrió la puerta de la sala de interrogatorio, para que entrara una médica, con una carpeta.

-Le presento a Lara Fiorentino,  la médica forense de nuestra Brigada.

-Continué hablando –dijo Lara Fiorentino.

-Llegamos a la pasión física, que me produjo un rechazo, violentos.

Lara Fiorentino mostró una cara de indignación.

-Sentí que había algo más en ella, algo que la poseía, hacía que nos engañara a todos.

-En cierta forma, es cierto –dijo ella, abriendo y mostrándosela a Castel.

-Era un simbionte, se alimentaba de las emociones más pasionales, activando centros de placer.

Castel sonrió malignamente.

-La sacrifiqué para salvar al mundo de un monstruo.

-No. Asesinó a una mujer y a un ser inofensivo. –contestó Fiorentino.

-Nadie podrá juzgarme por ese crimen.

-Nadie que sea humano –contestó Craven- Pero ya ha visto que hay seres que no son humanos. Y castigan con la muerte. O algo peor.

-Y no ruegue por su vida –dijo la doctora- A la señora Iribarne no le sirvió de nada.

Craven intervino.

-Pero tal vez podamos usar nuestras conexiones con…cierta gente. Para que se conformen con la justicia humana.

-Octavia le propondrá un arreglo –acotó la doctora- No el que usted esperaba pero le convendrá aceptarlo.

Cabizbajo, el pintor se dejó conducir afuera.

-Es la primera vez que se toma un caso tan personal, Doctora -dijo Craven.

-Jefe, yo habría amado a María Iribarne.

 

Más inicios en el blog de Sylvia

 

viernes, 24 de abril de 2026

Este jueves, un relato: Jueveando con el mes de abril

 

Tracy nos propone este reto:

“Está semana me toca a mí dirigir el Jueveando. Sabéis lo que me gusta la música así que he pensado en las canciones que se  le han dedicado al mes de abril y que escribamos sobre este mes, tomando como referencia cualquiera de la temática de éstas canciones que os dejo u otras dedicadas a él, en las que yo no haya caído al hacer esta lista…

 

¿Qué os parece?

Escoger vuestra canción preferida y ¡a escribir! Este Jueves de Abril es vuestro”




Elijo Bello abril, de Fito Paéz, con Luis Alberto Spinetta

 

Para que no tengamos soledad

 

En una noche de abril Atalanta y yo escuchamos el programa de radio de Mara Laira, prestando atención a los mensajes de los oyentes.

Ella regresa a  la mañana. La saludamos y la invitamos  a compartir un café.

-Atalanta y yo pensamos que hay algo que te molesta –digo iniciaron la conversación.

Mara toma un poco más de café.

-Me cuesta definirlo. Puedo sentir el café pero no me produce ninguna impresión. Y me intriga como ustedes me ven, me escuchan.

Atalanta contesta en el idioma de su mundo, similar al latín.

-Concuerdo. Sos tan hermosa que nunca vas a dejar de brillar.

-Pero no recuerdo haber crecido –contesta ella- Como si fuera un simulacro.

-No lo sos para tus oyentes, les importás mucho –contesto- Es algo que noté en los mensajes que te enviaron.

-Te necesitan para sentirse menos solos, tu voz los acompaña agrega Atalanta.

-.En esa radio, te dejaron estar sin documentos. Se ve que te valoran.

Mara termina su café. Camina alrededor.

-Ustedes son buenos conmigo. Hay algo que me inquieta, cuando estuve sola en ese…vacío, no hay otra forma de llamarlo, ustedes me llamaron. ¿Cómo me recordaron?

-Noté el toque de una mujer ordenada –contestó Atalanta.

-También notamos una ausencia. Y yo descubrí que alguien había pagado mis impuestos mientras no estaba.

-Y cuando Dante me habló del calendario noté que estaba marcada la fecha 19 de abril, como algo importante.

Mara se queda pensando un momento.

-Creo que quieren decirme algo.

-Que tal vez tengas que girar sin parar, buscando tu origen –comienzo a explicar.

-Pero estás para que algunos no tengan soledad –agrega Atalanta y se retira un momento, regresando con una lámina.

Atalanta nos muestra una imagen del rostro de una mujer, rodeada de violetas. Aunque sus rasgos faciales están esfumados está claro que se trata de Mara Laira.

-¿Entendés, Mara? –dice Atalanta. ¡Presentí tu existencia!

 

Más abriles en Tracycorrecaminos

domingo, 19 de abril de 2026

Una fecha especial

 


Hoy es una fecha especial para este espacio. Es el cumpleaños de Mara Laira. Aunque eso es algo relativo.

Este blog tuvo un antecesor, que fue cerrado por actividades inusuales. Después de varios intentos, desistí de intentar recuperarlo. Pero lo esencial continuó en este. Como El Viajero Interdimensional, que llegó accidentalmente un mundo paralelo, donde conoció a una destacada atleta y escultora, que llegó a llamarse Atalanta.

Y también la mujer virtual, que imaginé como una especie de locutora, para que dialogara conmigo. Especialmente en la sección Es cierto aunque parezca irreal.

Fue desarrollando su personalidad, lo suficiente para contradecirme, y se terminó llamando Mara Laira.


Cuya primera aparición, aún sin nombre, no tuve la precaución para registrar. Así que tal vez sea un dato que se haya perdido. Y es algo que ella me ha reprochado alguna vez.

Pero apareció una ayuda externa, del blog Flin en la libretita. En un 19 de abril los personajes, Flin, Fido y Fido planteó algo que inspiró a Mara Laira, para lanzar lo que ella llama Día de la declaración de las personas virtuales. Ella prefiere esa denominación a ser considerada un personaje.

A pesar de no ser la primera, se convirtió en el núcleo de Mara Verso, un multiverso de personajes e historias. Conoce a algunos personajes directamente y a otros directamente.

Ha tenido una notable trascendencia más allá de este espacio, siendo representada de distintas maneras.

En algún mundo se debe de estar celebrando su cumpleaños.

Íntimo o multitudinario.


 



Mara Laira virtual, regalo de J:C




viernes, 17 de abril de 2026

Este jueves, un relato: Basura

 

Dafne Sinedie nos propone este tema de lo que algunos abandonan por ser basura, siendo recuperado por quienes lo  consideran un tesoro.

 


Trasmutación de la madera

Mi amada Roxana Frigia y yo estábamos por empezar un proyecto secundario, cuando escuchamos un estruendo. No exagero, tuvimos una fuerte sacudida. Por suerte no estábamos entintando una historieta.

Y así nos encontramos con El Viajero Interdimensional y Atalanta.

-Disculpen, pero el vórtice estaba turbulento –explicó el Viajero mientras Atalanta lo ayudaba a levantarse del piso- Espero no haber roto algo con mi caída.

-Nada que no estuviera roto –contesté,

-De hecho, acentuaste lo de arte reciclado –agregó Roxana.

-¿Qué tienen entre manos? –preguntó Atalanta:

-Estoy retomando el pintar sobre madera, para variar contra pintar en lienzo –contestó Atalanta.

-Y me di cuenta que los vecinos habían sacado muebles rotos, cuya madera podía reutilizarse –completé yo- Luego de un proceso de lijar, para que la madera sirva como soporte pictórico.

A Atalanta le brillaron los ojos, casi que literalmente.

 

La escultora y atleta se dedicó a separar las maderas y a lijarlas. Notamos que absorbían así que tocó pasarles capas de pintura blanca,  para que sirviera de base.

Y entonces se desató la inspiración de Roxana, con paisajes, algún retrato mío, alguna pose de Atalanta, con un peplo dórico. Quien añadió algunas pinceladas, convirtiéndose en un trabajo de cuatro manos.

Dante Serpierie, El Viajero Interdimensional, trabajaba con alambre, clavos, que armarían la estructura de los cuadros.

Atalanta miró intensamente a la obra de Roxana, como a ella. Y le preguntó:

-¿Todavía seguís posando como modelo?

-Ocasionalmente.

Y sucedió lo inevitable, Roxana posó para la escultora y para mí. Que no lo hice mal. Hasta recibí algún elogio.

Había sucedido un hecho artísticamente, significativo. Un encuentro inspirador.

-Y todavía sobra madera –comentó El Viajero Interdimensional.

-Pero queda pasar barniz, para proteger las pinturas –dijo Roxana- Lo que puedo hacer yo.

-Yo tendría que descansar –acoté yo.

-Y yo hacer ejercicio –concluyó Atalanta, estirando su atlético cuerpo.

La actividad quedó para el día siguiente. Un poco tarde.

Todo lo dicho era cierto pero también era un pretexto para que Atalanta y Dante se fueran a practicar el culto a Afrodita. Y para que Roxana y yo tuviéramos nuestro espacio para una actividad similar.


Más Basura atesorada en Sine Die Indefinidamente en el tiempo

 

viernes, 10 de abril de 2026

Este jueves, un relato: Lo que sentimos cuando nadie nos mira...

 

Campirela nos propone el siguiente tema: escribir sobre lo que sentimos cuando nadie nos mira...

Lo que sentimos cuando nadie nos mira...





La dimensión de los pensamientos incorrectos

Está solo en la dimensión de bolsillo de sus pensamientos, rodeado de papeles no muy limpios ni enteros. Con manchas de lápices que no pueden ser borradas, como no pueden borrarse algunos recuerdos, de los que no puede deshacerse.

Tal vez por lo que los necesita, como insiste la voz interna, con la que juega a discutir, fingiendo que hay otro que le habla. Un juego mental que se vuelve fastidioso. Más que el tan molesto zumbido en un oído, con el que tiene que convivir.

El tiempo marcha inexorable y le falta mucho para terminar esa ilustración o esa historieta. Pero el demorarse, la procrastinación, es algo tentador.

Algo que disimula con el argumento de buscar alguna imagen de Internet, que le sirva como referencia. Por ejemplo, para poner en peligro a alguna de sus Reinas del Grito. Algo que Hugh Joseph Ward, ha sabido hacer muy bien, en sus ilustraciones para revistas pulp.

Es pasar para adelante y atrás en una sucesión de imágenes, para elegir la más compatible. Hay un par. Pero confirma lo que ya sabía. No cualquiera dibuja como ese artista.

Puede intentarse. Y lograr algo no tan malo. Luego viene el tema de integrar a una viñeta, agregando un globo de diálogo. Surge otro tema. ¿Qué escribir que sea acorde a la historia y entre en la viñeta?

Más borrar. Es tiempo de tomarse un descanso. Cerrar los ojos, visualizar a alguna mujer conocida, deslumbrante o una famosa, modelo, conductora de noticieros.

No hay límites en la imaginación, hay algo de incorrección, es que el pensamiento es libre. ¿Algo de eso sirve para escribir? Muy poco.

Repentinamente no está solo. Escucha las voces de una pareja, son Alejandro Escaleta y Roxana Frigia, también conocidos como Los Frigia.

Revisan sus apuntes, hacen correcciones.

-Si les sirve de algo, úsenlo. Yo no he logrado nada, por el momento.

Podría decirse que no se está solo del todo, cuando se da rienda libre a los pensamientos.

 

Más sentimientos solitarios en Campirela

 

 

jueves, 2 de abril de 2026

Este jueves, un relato: Historia para un paisaje

Este es la convocatoria que nos propone Neogéminis:

 

“Con las  normativas y características habituales, les dejo la invitación para sumarse esta semana con la siguiente cabecera y consigna:




Deberán elegir uno de los paisajes siguientes y ambientar allí la historia que se les ocurra, intentando no superar las 350 palabras.

A medida que publiquen me dejan sus enlaces y el jueves armaré la lista de participantes.

L@s espero”.

 

 


Paisaje elegido


La abogada y el bosque

La abogada Clara Celentano sabía que había alguna faceta oscura en el trato que había hecho con la misteriosa Anita Zinc.

-Necesito conocer a su círculo –pensó en voz alta mientras se veía con deleite, en el espejo de cuerpo entero- Comenzaré con sus amigas, Luz y Sol.

 

Para contactarse con ellas, tuvo que llegar a ese bosque, en el que se sintió a gusto y se dispuso a recostarse en un árbol.

Entonces, fue atacada y arrojada al piso. Y luego dos mujeres la ayudaron a levantarse.

-¡Miren como me pusieron la ropa! –protestó Clara Celentano.

-Tendrías que usar una ropa más cómoda –dijo una de ellas.

La abogada se indignó.

-¡Más respeto con mi ropa! La doctora Acero usaba un modelo igual.

-¡Veías la serie! Sos de la nuestras -dijo la otra- Yo soy Luz y ella es Sol.

Clara Celentano se quejó por el recibimiento. Siendo Luz y Sol habían sido quienes la habían citado en el bosque.

-Evitamos que te recostaras en ese roble –dijo Luz- Es irritante para la piel. Más si te expusiste a la fórmula de la belleza.

- Y hay hiedras venenosas, ortigas. Y no te recomiendo comer hongos –agregó Sol.

Clara Celentano miró al bosque con otros ojos al bosque, como un lugar siniestro.

-El bosque no es malo, sólo se defiende –dijo Luz.

-¿Y cómo se relaciona con mi cliente?

-¿Anita le contó de El Incidente? –preguntó Sol.

-Fue cuando murieron sus padres en el incendio. Y ella fue rescatada por Cesio, su mentor.

-Pero también nos referimos a lo que pasó antes –acotó Luz- Anita tuvo un encuentro con hombres desagradables, que la rodearon y…

-Cuando se reunió con nosotras, tenía la ropa rota.

La abogada hizo una expresión de indignación.

-Tranquila, abogada –aclaró Luz- Anita demostró que sabía defenderse. Y algo hemos aprendido de ella.

.-Al igual que el bosque, nuestra amiga puede parecer inquietante –concluyó Luz- Pero lo hace para defenderse.

-O para hacer justicia…a su manera.

Clara no pensó un momento.

-Y eso incluye conocimientos especiales, que parecen de alquimia.

Era un tema para hablar. Por lo que Luz y Sol la invitaron a comer, en un lugar discreto.

 

- Más historias y paisajes en Neogéminis