Patricia F y Rosana nos proponen este
tema:
Buenos días amig@s bloguer@s
Decimos buenos días, porque en esta parte del mundo
todavía es de día, podría decirse que recién arranca este domingo que por acá
se halla todo cubierto y sin sol, un domingo de un otoño que se va despidiendo
muy húmedo brindándonos el clima adecuadísimo para sentarnos a escribir.
Nos toca una vez más ser anfitrionas de la
propuesta juevera, así que basta de cháchara y vamos a la propuesta.
Se trata de que escriban un relato de hasta 350
palabras incluyendo todas estas imágenes. Para eso les pedimos que las observen
detenidamente. Pertenecen todas a un mismo ambiente, como si estuviesen tomadas
de modo cinematográfico.
Las imágenes feron construidas con Gémini.
Esperamos que se inspiren y puedan soltar la
imaginación.
Patricia y Rosana
La visita inesperada
Soy HugoLestrade, estoy en una casa ubicada en una ciudad turística. Por la ventana
miro un paisaje de nieve. Y estoy…algo molesto.
En
apariencia, debería estar satisfecho pero tengo motivos para no estarlo.
Soy Hugo
Lestrade, la Sociedad de los Espejos me mantiene como Guardián Exterior, me
niega el ascenso a Guardián Interior.
Algo para lo
que tengo méritos. Lo que a alguien le disgusta. Por eso me han enviado, con
pretextos de vacaciones invernales, a una propiedad de la Sociedad.
Es un lugar
de observación, en donde nunca pasa nada. Debería ser un motivo para festejar,
hay lugares para visitar. Caminatas con raquetas de nieve, en motos o
vehículos. Lugares nocturnos.
Pero tengo
que permanecer adentro, hacer anotaciones en el caso improbable de que suceda
alguna anomalía interdimensional. Con la opción de vida nocturna reducida a
tomar algún trago, brindar porque se terminen estas vacaciones.
Como detalle
extra, alguien ha dejado un ovillo de lana, como si me interesara tejer.
Es un
momento para tomarme un café o servirme un trago. Quienes actuamos de
detectives paranormales no somos abstemios, aunque sí somos moderados.
-¿Vas a
tomar solo? ¿Y de esa bebida?
Reconozco
esa voz, también ese perfume de mujer.
Una silueta
va tomando forma. Y estoy ante Lilith Blue, mujer fatal. Venida literalmente del mundo de los sueños.
-No es propio de un Lestrade -sigue diciendo.
-¿Cómo está
el Plano Onírico? –le pregunto.
-Convulsionado,
turbulento. Pero fascinado por una mujer fatal que le cante jazz, con du du
daaa, para seguir a la música.
-Y así
lograste que te permitieran visitarme.
-Pero no
para tomar eso.
Una mueca
sensual, una pose sugestiva. Y en la mesa hay una botella de una selecta bebida
y un par de copas.
La botella
se abre. Nos servimos e intercambiamos las copas. Brindamos. Tomamos unos
sorbos y dejamos las copas de lado.
Un abrazo y
un candente beso.
Ahora tengo
algo para escribir pero es demasiado personal.
Más
relatos a escribir en Artesanos de la Palabra
Epílogo
Hugo observó
la nieve a través de la ventana; y luego a Lilith, sentada frente a él con una
copa entre las manos.
—¿Viniste desde el Plano Onírico solo para compartir una bebida?, -susurró-
—No,
-respondió ella con una sonrisa suave-, vine para recordarte que no todo lo
importante ocurre en una misión
Durante unos
instantes no hablaron, el fuego crepitó en la chimenea y el silencio se volvió
cálido
— Entonces
quédate un poco más, solo un poco más, -Lilith apoyó una mano sobre la de él-
Lo observó en silencio, como si quisiera memorizar cada rasgo de su rostro
— Sabes que
siempre me marcho.
— Lo sé,
pero también sé que siempre encuentras el camino de regreso
Lilith dejó
la copa a un lado y se acercó hasta quedar frente a él, sus ojos tenían ese
brillo especial, como si guardaran fragmentos de todos los sueños que había
atravesado.
La abrazó
despacio, ella cerró los ojos y apoyó la frente contra la suya.
Afuera
seguía nevando sobre un mundo inmenso y distante.
Adentro,
entre sus brazos, Hugo encontró algo mucho más raro que cualquier anomalía
interdimensional, un lugar donde quería quedarse.
Por Mujer de Negro
