Neogéminis nos presenta el siguiente
reto:
“Con la estética y las características de la Novela Negra tradicional,
l@s invito a escribir una historia breve -350 palabras de extensión sugerida-
tratando de meter al lector en ese mundo de intrigas, sordidez y
conflictos en donde la ambientación es un
pilar fundamental a la hora de desarrollar la narrativa:
La ciudad como
protagonista: Escenarios urbanos sórdidos, oscuros y decadentes
(callejones, muelles, bares de mala muerte y barrios marginales) en
contraposición a las mansiones de la novela de enigma clásica
El contexto
socioeconómico: Marcada por la crisis, la lucha de clases, el capitalismo
temprano, el hampa y las redes de poder.
La atmósfera de
fatalidad: Clima constante de lluvia, humo de tabaco, luces de neón y una
sensación de peligro inminente. SUGERENCIA NO OBLIGATORIA: NARRAR EN PRIMERA
PERSONA
Como siempre, pueden ir subiendo sus aportes y dejándome aquí,
los respectivos links.
A partir del jueves iré armando la lista de participantes
enlazándolos a tod@s. Sepan que la participación está abierta a tod@s quienes
quieran sumarse, aludiendo en sus post a la convocatoria, enlazando al blog
convocante (en este caso, el mío) y acompañando con el cartel de cabecera que
aqíi les dejo para visualizar fácilmente el post.
Recuerden mantener la reciprocidad de lectura y comentarios.
Espero les agrade la propuesta. L@s espero”
Para este relato recurro a Sally the
Sleuth, creación de Adolphe Barreaux. Una detective muy entrenada, con uso de
armas, artes marciales. Y con una tendencia a situaciones de peligro. Lo que incluye ropa desgarrada, casi al borde del desnudo.
De alguna manera, se ha incorporado al
Mara Verso. Regina Clamor, la Reina del Grito la ha interpretado alguna vez, en
alguna de sus películas.
.
La modelo infiltrada
Soy Milton Foster,
me dedico a algo que me da dinero. Dibujar, pintar a bellas modelos, en el
estilo pin up.
Moira, con su pelo
rojo, interrumpe su baile sexy para decirme que no nos veremos por un tiempo.
-Encontraron a otra
de tus chicas en un callejón –me dice- Ese detective, Miguel Martillo, te tiene
como sospechoso.
-Yo no podría serlo,
me gusta lo sensual –me defiendo- No la violencia, menos en la realidad.
-Pero podrías tener
un enemigo personal, alguien que considera maligno tu arte.
No lo puedo
discutir. Y me quedo solo, leyendo los diarios, con fotos de algunas de mis
modelos. Pero muertas. El periodismo no tiene respeto.
Así que llamo a una
agencia de detectives, que envía a una joven mujer rubia, apodada Sally the
Sleuth.
- ¿Para qué son tus
dibujos? –me pregunta señalando a una ilustración con Moira como modelo.
-Aviones de combate.
Los pilotos creen que dan buena suerte.
-¿Y los que son
derribados?
Con una peluca,
maquillaje toma la apariencia de Moira. Posa para mí, con un uniforme militar,
que no oculta lencería. En poses seductoras.
El resultado es
magistral pero no estoy entusiasmado. Ella se está poniendo en riesgo, si es
verdad lo que sospecho.
-Es parte de la
investigación.
Por mi insistencia,
la sigo a cierta distancia. Lo suficiente cerca para escuchar sus taconeos
rítmicos. Y ver cuando alguien, desagradable se acerca a ella. Sally ataca,
pero el otro la sujeta, le pone un pañuelo en la boca. Y la sube a un auto.
Pido un taxi.
-Siga a ese taxi.
Sally es llevada a
un galpón. Yo encuentro un teléfono público. Y llamo a la agencia. El jefe de
Sally irá al rescate, pero ella no tiene tanto tiempo.
Corro al galpón.
Irrumpo para rescatarla. La encuentra atada, con la ropa desgarrada. Ella me
advierte y…
Cuando despierto es
ella quien me rescata del incendio del galpón. Era lo que tenía planeado el
asesino, quien quedó en su propia trampa mortal.
Como Sally había
sospechado era un piloto derribado, quien culpaba a las pin up de su mala
fortuna. Un planteo retorcido pero hay gente así en esta ciudad.
Más
intrigas en Neogéminis
Epílogo
Sally me sostuvo
antes de que volviera a caer. El resplandor de las llamas dibujaba reflejos
dorados sobre su cabello rubio y el uniforme rasgado apenas lograba ocultar su
figura. Aun así, lo que más brillaba era su sonrisa.
— Te dije que sabía cuidarme -murmuró-, mientras me ayudaba a caminar
La observé en silencio,
esa mujer había arriesgado la vida por un desconocido y había desenmascarado a
un asesino. Sentí que ningún cuadro podría hacerle justicia.
Cuando los bomberos
y la policía llegaron, el incendio ya había devorado el galpón y al hombre que
había sembrado el terror. El detective Miguel Martillo me estrechó la mano,
admitiendo que había seguido una pista equivocada.
Esa misma tarde
regresamos a mi estudio, Sally se quitó la chaqueta chamuscada, se acomodó el
cabello frente al espejo, se retocó el maquillaje corrido; y me dedicó una
mirada traviesa.
— Parece que todavía
me debes una sesión.
La abracé con
fuerza, agradecido de sentir su corazón latiendo contra el mío. Afuera
amanecía, y por primera vez en semanas la ciudad parecía menos oscura.
— Esta vez -le
susurré- no serás mi modelo... serás mi inspiración
Por Mujer de Negro
El diseño pin up es recotraapropiado para esta historia. Me encantó el nombre Miguel Martillo, no sé si lo había utilizado antes. Al menos no lo recuerdo de tus anteriores historias (en la época en que blogueaba seguido), pero me resulta muy bueno. Ah, y perfecto encaje en el estilo de la convocatoria. Saludos
ResponderEliminarMe pareció algo contemporaneo a la novela negra. Es su primera aparición.
EliminarMe alegra que te parezca así.
Saludos.
Un asesino en serie que quiere vengar a todos los aviadores derribados... bien, me parece....
ResponderEliminarUn tanto extrema o de blanco equivocado esa venganza.
EliminarPero podría ser el resumen de mi relato.
Saludos.
O sea, se salvó por poco, me sorprendiste realmente con el final Demiurgo, no lo esperaba.
ResponderEliminarMe gustó tu historia, un abrazo.
PATRICIA F.
Así es.
EliminarMe gusta haber sorprendido con el final.
Que bien que te gustó.
Un abrazo.
Tienes una muy bonita historia, Dem, aunque nada conozco a tu personaje, a ninguno.
ResponderEliminarPuñado de besos.
Sally me sostuvo antes de que volviera a caer. El resplandor de las llamas dibujaba reflejos dorados sobre su cabello rubio y el uniforme rasgado apenas lograba ocultar su figura. Aun así, lo que más brillaba era su sonrisa.
— Te dije que sabía cuidarme -murmuró-, mientras me ayudaba a caminar
La observé en silncio, esa mujer había arriesgado la vida por un desconocido y había desenmascarado a un asesino. Sentí que ningún cuadro podría hacerle justicia.
Cuando los bomberos y la policía llegaron, el incendio ya había devorado el galpón y al hombre que había sembrado el terror.El detective Miguel Martillo me estrechó la mano, admitiendo que había seguido una pista equivocada.
Esa misma tarde regresamos a mi estudio, Sally se quitó la chaqueta chamuscada, se acomodó el cabello frente al espejo, se retocó el maquillaje corrido; y me dedicó una mirada traviesa.
— Parece que todavía me debes una sesión.
La abracé con fuerza, agradecido de sentir su corazón latiendo contra el mío. Afuera amanecía, y por primera vez en semanas la ciudad parecía menos oscura.
— Esta vez -le susurré- no serás mi modelo... serás mi inspiración
Es un personaje del que me he apropiado, del que no he escrito mucho.
EliminarMe gustó lo que escribiste. Ya está incorporado.
Multitud de besos.,
Te salió realmente bien, utilizaste ese punto donde aparte de ser fotógrafo cuidas y te preocupas por tus modelos.
ResponderEliminarEste nuevo personaje seduce al lector.
Y un final , donde sorprendes a ser él, el salvado por ella.
La novela negra da siempre mucho juego.
Un besote, y muy buen fin de semana.
Celebro tu opinión sobre mi relato, que haya salido bien el relato.
EliminarEs pintor, ilustrador pero es cierto que se preocupaba por sus modelos.
Sí lo hace. Es una variación que el personaje se merecía.
Coincido con eso.
Que tengas un muy buen fin de semana. Un abrazo.
Demiugoi, mais uma vez um belo texto, com as pin-ups que entraram muit bem no contexto e o final surpreendente! Ótimo! abraços, chica
ResponderEliminarQue bom que você pensa assim.
EliminarAchei que incluir as ilustrações complementaria bem a história.
Abraços.
Ante todo, gracias, por darnos a conocer un personaje del mundo del comic y que ademas ahora esta en dominio publico. Me encanta la historia de Sally (es decir la biografia de Sally).
ResponderEliminarQuedo muy bien incorporada al Maraverso, en donde puedo pensar que los dibujos Pin-up si pueden distraer a un piloto de combate, es posible que mientras el piloto admire lineas y curvas, cometa un error y caiga derribado, lo cual NO implica que pueda cometer atrocidades para castigar al dibujante....
Un piloto con ese plan siniestro no podia terminar de otro modo: cometiendo crimenes, pero finalmente atrapado por una Sally muy valiente.
Me gusta a dar conocer algo. Incluso podría pasar por Aragca, como una antecesora de Ada.
EliminarCelebro que haya quedado bien esa incorporación.
Interesante teoría. Tal vez volaba como parte de una formación y se distrajo mirando a las curvas y líneas en un avión aliado, cayendo en un error. Y cayendo literalmente.
Así tenía que terminar. De acuerdo.
Saludos.
Me ha encantado! Tanto la historia y su desarrollo como el epílogo. Super de novela negra, me he sumergido de lleno en tu relato y ha sido magnífico leerte.
ResponderEliminarUn abrazo!
Celebro que te haya encantado. Que te hayas sumergido en la historia.
EliminarEl epílogo es un gran complemento.
Saludos
Hola Demiurgo,
ResponderEliminarUna historia muy bonita y bien planteada, me ha gustado mucho. La incorporación de Sally ha sido muy buena y el piloto derribado ha resultado estar más trastornado que con mala suerte, tendría que valorar salir vivo después de un derribo.
Un saludo
Hola.
EliminarMe sorprende gratamente la calificación de mi relato, al que Mujer de Negro dio un buen complemento.
Es verdad. Sobre todo cuando ser derribado era una posibilidad en un piloto de combate.
Saludos.
Hola Demiurgo. Un relato entretenido, con un aire clásico de novela negra mezclado con el mundo del arte pin up, un enfoque original que le da personalidad. Mantiene el interés con un buen ritmo y un misterio bien llevado, mientras que el desenlace resulta coherente y sorprendente, mostrando cómo una obsesión puede convertirse en una peligrosa locura.
ResponderEliminarUn abrazo
Hola, Nuria.
EliminarMe gusta como definiste a mi relato, implica que cumplí con la convocatoria.
Siendo original y manteniendo el interés.
Un abrazo.