Patricia F. Y
Rosana nos proponen este reto:
“Nuevamente nos
hemos postulado para ser anfitrionas del certamen de escritura juevero y esta
vez, o como siempre que nos toca, vamos a darle una vuelta de tuerca a este
tradicional encuentro.
Nuestra propuesta básicamente consiste en escribir un relato de tema
libre, de no más de 350 palabras, que sea apto para ser leído a cualquier
edad, peeeero, siempre hay un pero, ese escrito tendrá uno o dos
personajes principales, que pueden ser antagonistas si se prefiere, o ayudantes
si les gusta. La cuestión es que deberemos descubrir sus personalidades por sus
acciones y no porque digamos directamente sus características a través de simples
adjetivos; o sea, no tenemos que poner es taaan bueeeno, o es un demonio, o es
un vago o es muy trabajador, sino, relatando acciones que hagan que los
lectores vayan formando la idea de cómo son esos personajes y claro, en qué
ayudarán esas acciones al transcurrir de la historia.
Vamos a dejar un ejemplo de un tal Mateo, un Mateo
cualunque que puede ser el protagonista de vaya a saber qué historia:
"El despertador de Mateo no emite un pitido estridente; es un
tintineo suave de campanas que comparte con el resto de la casa. A las 6:00
a.m., sus pasos por el pasillo de madera son casi felinos, un baile aprendido
para no despertar a los vecinos del piso inferior.
Su cocina huele a café recién molido, pero siempre prepara una cafetera
de seis tazas, aunque él solo toma una. Sabe que, dos pisos más arriba, la
señora Clara agradecerá el termo caliente que dejará en su pomo de la puerta
antes de salir a trabajar, junto con el periódico del día que él mismo sube
desde el vestíbulo."
De la lectura de los dos párrafos anteriores deducimos que Mateo es en
apariencias una buena persona y muy solidaria.
De esto se trata entonces el desafío de esta semana, de caracterizar a
los personajes de nuestro relato, a través de sus acciones que nos hagan
conocerlos un poco más, saber de sus personalidades y también, ¿por qué no?,
dar un giro que nos haga sorprender a todos.
Piensa, piensa, piensa, los tuyos pueden ser buenos, malos, asesinos,
traidores, vagos, trabajadores, detectives, locos, borrachos, lo que quieras,
el tema es que tardemos un rato en adivinar qué personalidad quisiste ponerle.
Esperamos que con esta propuesta puedas expresarte, pero también
divertirte y nosotras también divertirnos.
Te leemos muy pronto.
Patricia y Rosana”
Una aclaración,
Doctora Acero es una ficción dentro de
una ficción. Que imaginé en base a una científica que apareció en un par de
episodios de El agente 86 (Get Smart).
Las intrigas de Azul Zaffino
Melisa Tupelo, la rubia productora
de Industria recibió un llamado que la hizo llamar a una reunión especial.
Estaba Paula Lowell, Doctora en Astronomía y bailarina de pole dance, con
su intenso pelo rojizo. También estaban Luz y Sol, botánicas.
-Compré un libro muy difícil de conseguir, escrito por Laura Nio. Yo lo
conseguí diciendo que conozco a su hija –comenzó a contar Melisa- Recién me
llamó el librero. Fue alguien que también la conoció.
Luz y Sol se miraron, preocupadas.
-¿Qué pueden decirme de Azul Zaffino?
-Nada bueno –contestaron Luz y Sol.
-Necesito que me cuenten lo que saben –dijo Melisa.
-La primera vez que la vi, fue visitando a Laura –dijo Paula- Estaba muy
interesada en unas ecuaciones, que a Anita le producían indiferencia.
-La Doctora Nio quería que Anita siguiera sus pasos –dijo Luz- Pero a
Anita le interesaba la química.
-Nos dejó de lado cuando se iba con Azul a andar en bicicleta –dijo Sol,
molesta.
-Lo habríamos tolerado pero criticaba mucho a nuestra serie preferida,
Doctora Acero –agregó Luz.
-La protagonista bailaba sugestivamente, yo copié algunos pasos –intervino
Paula- Pero no me gusta la idea de una científica y el espionaje.
Melisa suspiró aliviada.
-Lo que me cuentan son celos de amiga, rivalidad entre colegas. Nada más
que eso.
-Azul conocía todos los horarios de Anita –objetó Luz- Más que sus
padres.
-Esa noche, cuando…tuvo que defenderse, le había contado a Azul, que
llegaría a tarde –agregó Sol.
-Y luego fue el incendio, ya conocés la historia –dijo Paula- Cuando los
vecinos fueron al rescate. Mi amado Cesio, hizo la gran hazaña de entrar para
salvarla, la vimos entre los vecinos.
-Como si disfrutara del espectáculo –dijeron Luz y Sol.
-Luego quiso hablar con Anita pero ellas la recibieron muy mal –dijo Paula,
agitando su rojo pelo.
-Es que apareció el abogado Bruno Brulote, cuando se investigó el
incendio –dijo Sol- Insinuó un accidente con productos químicos.
-Y esa fue Azul Zaffino, quien seguro lo insinuó –dijo furiosa Luz-
Sigo sospechando que ella fue la
culpable o la cómplice.
-Lo irónico es que Azul parecía admirar a Laura Nio. Pero algunas
personas son intrigantes–concluyó Paula.
En eso llegó Anita Zinc.
Más
personajes en Artesanos de la Palabra
Epílogo
Anita Zinc entró con una sonrisa.
— ¿Interrumpo algo?
El silencio fue suficiente para darle la respuesta.
— Hablaban de Azul, ¿verdad?
Nadie lo negó.
Anita suspiró.
— Es curioso, hace años que no la veo; y sin embargo, sigue apareciendo
en nuestras conversaciones
Luz bajó la mirada.
— Nunca dejamos de sospechar de ella
— Tal vez tengan razón, tal vez no -respondió Anita con calma-, pero
aprendí que vivir pendiente de las intrigas de otra persona también es una forma
de quedar atrapada en el pasado.
Paula le tomó la mano.
— Lo único que siempre supimos es que nunca estuviste sola
Anita sonrió, con los ojos brillantes.
— Y eso fue mucho más fuerte que cualquier incendio, cualquier
sospecha... o cualquier intriga.
Las cuatro permanecieron en silencio. Y por primera vez en mucho tiempo,
ninguna sintió la necesidad de volver a pronunciar el nombre de Azul Zaffino.
Afuera, la tarde seguía su curso, como recordándoles que la vida siempre
encuentra la manera de continuar.
Por Mujer de Negro
Los celos son malos consejeros sin dudas, podría ser que aquí sean protagonistas, pero tengo mis dudas, a veces hay otras cuestiones oscuras que no siempre saltan a la luz, o si...
ResponderEliminarMuchas gracias por participar de nuestra propuesta Demiurgo, un abrazo.
PATRICIA F.
Sin duda lo son aunque a veces es necesario desconfiar.
EliminarFue un gusto sumarme
Abrazo
Hacer respuestas así me ayuda a entender un poco más tus personajes.
ResponderEliminarPuñado de besos, Dem
Anita Zinc entró con una sonrisa.
— ¿Interrumpo algo?
El silencio fue suficiente para darle la respuesta.
— Hablaban de Azul, ¿verdad?
Nadie lo negó.
Anita suspiró.
— Es curioso, hace años que no la veo; y sin embargo, sigue apareciendo en nuestras conversaciones
Luz bajó la mirada.
— Nunca dejamos de sospechar de ella
— Tal vez tengan razón, tal vez no -respondió Anita con calma-, pero aprendí que vivir pendiente de las intrigas de otra persona también es una forma de quedar atrapada en el pasado
Paula le tomó la mano.
— Lo único que siempre supimos es que nunca estuviste sola
Anita sonrió, con los ojos brillantes.
— Y eso fue mucho más fuerte que cualquier incendio, cualquier sospecha... o cualquier intriga.
Las cuatro permanecieron en silencio. Y por primera vez en mucho tiempo, ninguna sintió la necesidad de volver a pronunciar el nombre de Azul Zaffino.
Afuera, la tarde seguía su curso, como recordándoles que la vida siempre encuentra la manera de continuar.
Los entendiste muy bien, me gusta lo que escribiste.
EliminarBesos
He de confesar que tal como llegó Anita me perdí en el texto y los personajes. No sé si es el azul del cielo o el sol que me ha achicharrado el cerebro.
ResponderEliminarBesitos Demi
El Mara Verso tiene laberintos en que es fácil perderse.
EliminarUn abrazo
Bueno, la información que le dieron no fue como tal vez quería sobre sus objetivos; ahí había algo de envidia o celos entre mujeres con carácter e intereses.
ResponderEliminarLa trama la llevaste por el camino que pedía la convocatoria. Un trabajo. Besotes y feliz resto de semana.
Fue una respuesta subjetiva . Melisa se quedará con algo de duda.
EliminarMe gusta haber cumplido, confío en tu opinión.
Feliz resto de semana.
Besos
Me refería que un buen trabajo, perdón, pero desde el móvil se me va el dedo ...otro besote.
Eliminarcuando una persona lleva sus malos sentimientos hacia unas intensidades donde hasta las personas pueden perder la vida, es mejor apartarla del lado de uno para siempre.
ResponderEliminarsaludos.
Es lo más conveniente.
EliminarSaludos
Como siempre, enganchante, disculpe comentario corito, tengo prisa. 10/10.
ResponderEliminarComentario breve pero elogioso, que se agradece.
EliminarSaludos
Pienso que Azul es un personaje que se recuerda con cierto recelo y desconfianza por aquello con lo que se relaciona de su pasado, luz y sol pudieron haberse llenado de rencores contra ella. Quizas anita se lo ah tomado mas en paz, menos rencor. Sin embargo yo prefiero quedarme con Azul, es decir quizas todo ha sido un mal entendido y Azul podra lavar su nombre.
ResponderEliminarAsí es, quienes la trcuerdan tienen serias sospechas sobre ella.
EliminarHabrá que ver de cuanto es cómplice.
Creo no sos su primer defensor.
Saludos
Hola Demiurgo,
ResponderEliminarMe parece muy original el hecho de mantener la presencia de la protagonista de este relato, en mi opinión Azul Zaffino, mediante una conversación. Sospechas y temores de un personaje que está presente en momentos clave de la vida se su amiga.
Un saludo
Hola.
EliminarMe pareció que el recurso del diálogo permitía algo subjetivo.
Es Azul una amiga?
Saludos
Sabía que me iba a encontrar con tus personajes tan misteriosos como entrañables. Y con una descripción que se dice sola a lo largo de tus historias. Azul sigue presente aun cuando está desde mucho ausente! Saludos
ResponderEliminarMe gusta lo de misteriosos y entrañables.
EliminarAusente y presente.
Saludos
La desconfianza humana.
ResponderEliminarUn poco enrevesado, me ha sido complicado leerte. ;)))
Un saludo.
Pero captaste la idea del relato y la resumiste en tres palabras.
EliminarLa desconfianza humana
Saludos