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miércoles, 28 de octubre de 2026

Este jueves, un relato: La Nostalgia y el Tiempo

 

Nuria de Espinosa nos presenta este reto:

 




"El reloj y la belleza II (1964) de Itō Shinsui"

"El maestro que supo fusionar la nostalgia del Japón tradicional con el latido de la mujer moderna."

¡Hola a todos! Esta semana recojo el testigo de manos de Patricia y Rossana , a quien desde aquí les doy la enhorabuena por la Convocatoria Juevera que han dirigido, la cual me toca ser su anfitriona está semana, por ello quiero invitarlos a sumergirse en una atmósfera íntima y profunda.

• La nostalgia y los recuerdos.

• El latido de una mujer.

• El sonido del tiempo: ese tic, tac, constante y sigiloso que avanza sin detenerse.

Estás frases son para que nos ayuden en la inspiración para escribir esta semana, pueden usarlas o no, ustedes deciden:

«La nostalgia es ese perfume invisible que dejan los años en el alma; nadie lo percibe, pero lo reconoce en cada recuerdo».

«El tiempo te enseña a soltar las manos, pero no consigue que tu corazón aprenda a despedirse».

«A veces, la melancolía acaricia el alma con manos suaves y recuerda que vivir también consiste en aprender a echar de menos».

«La nostalgia es una carta que el pasado le escribe al corazón cuando el presente se queda demasiado callado».

«El tiempo pasa como la brisa entre los bambúes; solo el corazón sabe qué hojas cayeron y cuáles siguen temblando en su interior».

Dejen que el ritmo de la nostalgia y el tic, tac, del reloj guíe sus letras y nos muestre qué se esconde en esa espera o en ese recuerdo.

⚠️ Normas del reto:

Extensión máxima: 350 palabras (para asegurarnos de que todos podamos leernos e interactuar).

Contenido +18: Recuerden que, según las normas del grupo, los aportes para adultos deben anunciarse claramente.

¿Quién se apunta esta semana? 🖋


V️iene de este relato


 

Recuerdos de otro ayer

Fue una extraña experiencia el encontrarme con esa mujer, que me recordaba a alguien. ¿Sería ella?

Me llamó la atención el título de ese libro, que me atreví a tomar y  hojear, con la sensación de que era un error…que debía cometer.

-Eso sí que es extraño –le comenté, muy próximo y muy lejano a ella- Este libro; Memoria de los Espejos circula sólo para…ciertos asociados.

-Lo heredé de mi madre. Quien me habló del Príncipe Bermejo.

Temblé con su respuesta, como nunca había temblado frente a un Especular.

-¿Tu madre es Lilith Blue?

La mujer asintió.

 

-Una mujer con muchos secretos –contesté.

-Secretos como mi origen. Soy hija de un Oniros. Ella me llamó Duality y…

Entonces se disgregó, con un lamento entre felino y humano. Y fue reemplazada por mi amante Lilith Blue.

 

La situación volvió a ser la de antes.

Lilith fue expulsada de un espejo, que se quebró. La distopía de los Especulares devastando el mundo. La abracé, estaba conmocionada.

Llamé a Lara Fiorentino, nuestra médica, quien se preocupó por ella.

 

-Lo recuerdo todo aquello que no sucedió –nos dijo Lilith- Recuerdo mi muerte y la de alguien más.

-No hace falta que…-comenzó a decir Fiorentino.

-Necesito hablar de lo que recuerdo. A mis hijos Duality y Erekon. La hija de un Oniro y de un humano idealista. Recuerdo cuando nos fugamos para protegerlos.

-¿Cuándo pasó eso? –preguntó Fiorentino.

-No pasó y debió pasar lo que recuerdo –contestó Lilith- Recuerdo esa etapa cuando fuimos felices, en esa casa. Como los vi jugar junto al padre de Erekon.

Sabía que les esperaba pérdidas. Pero se reencontrarían, harían amigos. Ya no estarían solos.

-Y Duality me ayudaría a evitar cierto ritual –agregué- Yo también la recuerdo. Salvamos a la Reina del Grito y evitamos la invasión.

Me sorprendió ver a Lara Fiorentino abrazar a Lilith, para reconfortarla.

-Lestrade, necesito quedarme a solas con mi paciente. Ya lo llamaré.

Me extrañó, porque Fiorentino la odia. Pero supongo que la empatía es parte de la medicina.

 

Un momento después, se encontró con Atalanta y Mara Laira.

-No les gustará los que voy a pedirles –les dijo- Pero tengo recuerdos de otro ayer. Y quiero que regrese ese pasado.

Yo regresé a mis matemáticas. Debíamos encontrar ese vórtice para regresarla al pasado. Restaurar la historia, pagando un caro precio. Y no sería fácil.

 

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