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jueves, 2 de julio de 2026

Este jueves, un relato: Intriga en la gran ciudad

 

Neogéminis nos presenta el siguiente reto:

 

“Con la estética y las características de la Novela Negra tradicional, l@s invito a escribir una historia breve -350 palabras de extensión sugerida- tratando de meter al lector en ese mundo de intrigas, sordidez y conflictos en donde la ambientación es un pilar fundamental a la hora de desarrollar la narrativa: 

  La ciudad como protagonista: Escenarios urbanos sórdidos, oscuros y decadentes (callejones, muelles, bares de mala muerte y barrios marginales) en contraposición a las mansiones de la novela de enigma clásica

  El contexto socioeconómico: Marcada por la crisis, la lucha de clases, el capitalismo temprano, el hampa y las redes de poder.

  La atmósfera de fatalidad: Clima constante de lluvia, humo de tabaco, luces de neón y una sensación de peligro inminente. SUGERENCIA NO OBLIGATORIA: NARRAR EN PRIMERA PERSONA 

Como siempre, pueden ir subiendo sus aportes y dejándome aquí, los respectivos links. 

A partir del jueves iré armando la lista de participantes enlazándolos a tod@s. Sepan que la participación está abierta a tod@s quienes quieran sumarse, aludiendo en sus post a la convocatoria, enlazando al blog convocante (en este caso, el mío) y acompañando con el cartel de cabecera que aqíi les dejo para visualizar fácilmente el post. 

Recuerden mantener la reciprocidad de lectura y comentarios.

Espero les agrade la propuesta. L@s espero”

 



Para este relato recurro a Sally the Sleuth, creación de Adolphe Barreaux. Una detective muy entrenada, con uso de armas, artes marciales. Y con una tendencia a situaciones de peligro. Lo que incluye ropa desgarrada, casi al borde del desnudo.

De alguna manera, se ha incorporado al Mara Verso. Regina Clamor, la Reina del Grito la ha interpretado alguna vez, en alguna de sus películas.

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La modelo infiltrada

 

Soy Milton Foster, me dedico a algo que me da dinero. Dibujar, pintar a bellas modelos, en el estilo pin up.

Moira, con su pelo rojo, interrumpe su baile sexy para decirme que no nos veremos por un tiempo.

-Encontraron a otra de tus chicas en un callejón –me dice- Ese detective, Miguel Martillo, te tiene como sospechoso.

-Yo no podría serlo, me gusta lo sensual –me defiendo- No la violencia, menos en la realidad.

-Pero podrías tener un enemigo personal, alguien que considera maligno tu arte.

No lo puedo discutir. Y me quedo solo, leyendo los diarios, con fotos de algunas de mis modelos. Pero muertas. El periodismo no tiene respeto.

 

Así que llamo a una agencia de detectives, que envía a una joven mujer rubia, apodada Sally the Sleuth.

- ¿Para qué son tus dibujos? –me pregunta señalando a una ilustración con Moira como modelo.

-Aviones de combate. Los pilotos creen que dan buena suerte.

-¿Y los que son derribados?

Con una peluca, maquillaje toma la apariencia de Moira. Posa para mí, con un uniforme militar, que no oculta lencería. En poses seductoras.

El resultado es magistral pero no estoy entusiasmado. Ella se está poniendo en riesgo, si es verdad lo que sospecho.

-Es parte de la investigación.

 



Por mi insistencia, la sigo a cierta distancia. Lo suficiente cerca para escuchar sus taconeos rítmicos. Y ver cuando alguien, desagradable se acerca a ella. Sally ataca, pero el otro la sujeta, le pone un pañuelo en la boca. Y la sube a un auto.

Pido un taxi.

-Siga a ese taxi.

Sally es llevada a un galpón. Yo encuentro un teléfono público. Y llamo a la agencia. El jefe de Sally irá al rescate, pero ella no tiene tanto tiempo.

Corro al galpón. Irrumpo para rescatarla. La encuentra atada, con la ropa desgarrada. Ella me advierte y…

Cuando despierto es ella quien me rescata del incendio del galpón. Era lo que tenía planeado el asesino, quien quedó en su propia trampa mortal.

Como Sally había sospechado era un piloto derribado, quien culpaba a las pin up de su mala fortuna. Un planteo retorcido pero hay gente así en esta ciudad.

 

 

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