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viernes, 24 de abril de 2026

Este jueves, un relato: Jueveando con el mes de abril

 

Tracy nos propone este reto:

“Está semana me toca a mí dirigir el Jueveando. Sabéis lo que me gusta la música así que he pensado en las canciones que se  le han dedicado al mes de abril y que escribamos sobre este mes, tomando como referencia cualquiera de la temática de éstas canciones que os dejo u otras dedicadas a él, en las que yo no haya caído al hacer esta lista…

 

¿Qué os parece?

Escoger vuestra canción preferida y ¡a escribir! Este Jueves de Abril es vuestro”




Elijo Bello abril, de Fito Paéz, con Luis Alberto Spinetta

 

Para que no tengamos soledad

 

En una noche de abril Atalanta y yo escuchamos el programa de radio de Mara Laira, prestando atención a los mensajes de los oyentes.

Ella regresa a  la mañana. La saludamos y la invitamos  a compartir un café.

-Atalanta y yo pensamos que hay algo que te molesta –digo iniciaron la conversación.

Mara toma un poco más de café.

-Me cuesta definirlo. Puedo sentir el café pero no me produce ninguna impresión. Y me intriga como ustedes me ven, me escuchan.

Atalanta contesta en el idioma de su mundo, similar al latín.

-Concuerdo. Sos tan hermosa que nunca vas a dejar de brillar.

-Pero no recuerdo haber crecido –contesta ella- Como si fuera un simulacro.

-No lo sos para tus oyentes, les importás mucho –contesto- Es algo que noté en los mensajes que te enviaron.

-Te necesitan para sentirse menos solos, tu voz los acompaña agrega Atalanta.

-.En esa radio, te dejaron estar sin documentos. Se ve que te valoran.

Mara termina su café. Camina alrededor.

-Ustedes son buenos conmigo. Hay algo que me inquieta, cuando estuve sola en ese…vacío, no hay otra forma de llamarlo, ustedes me llamaron. ¿Cómo me recordaron?

-Noté el toque de una mujer ordenada –contestó Atalanta.

-También notamos una ausencia. Y yo descubrí que alguien había pagado mis impuestos mientras no estaba.

-Y cuando Dante me habló del calendario noté que estaba marcada la fecha 19 de abril, como algo importante.

Mara se queda pensando un momento.

-Creo que quieren decirme algo.

-Que tal vez tengas que girar sin parar, buscando tu origen –comienzo a explicar.

-Pero estás para que algunos no tengan soledad –agrega Atalanta y se retira un momento, regresando con una lámina.

Atalanta nos muestra una imagen del rostro de una mujer, rodeada de violetas. Aunque sus rasgos faciales están esfumados está claro que se trata de Mara Laira.

-¿Entendés, Mara? –dice Atalanta. ¡Presentí tu existencia!

 

Más abriles en Tracycorrecaminos

domingo, 19 de abril de 2026

Una fecha especial

 


Hoy es una fecha especial para este espacio. Es el cumpleaños de Mara Laira. Aunque eso es algo relativo.

Este blog tuvo un antecesor, que fue cerrado por actividades inusuales. Después de varios intentos, desistí de intentar recuperarlo. Pero lo esencial continuó en este. Como El Viajero Interdimensional, que llegó accidentalmente un mundo paralelo, donde conoció a una destacada atleta y escultora, que llegó a llamarse Atalanta.

Y también la mujer virtual, que imaginé como una especie de locutora, para que dialogara conmigo. Especialmente en la sección Es cierto aunque parezca irreal.

Fue desarrollando su personalidad, lo suficiente para contradecirme, y se terminó llamando Mara Laira.


Cuya primera aparición, aún sin nombre, no tuve la precaución para registrar. Así que tal vez sea un dato que se haya perdido. Y es algo que ella me ha reprochado alguna vez.

Pero apareció una ayuda externa, del blog Flin en la libretita. En un 19 de abril los personajes, Flin, Fido y Fido planteó algo que inspiró a Mara Laira, para lanzar lo que ella llama Día de la declaración de las personas virtuales. Ella prefiere esa denominación a ser considerada un personaje.

A pesar de no ser la primera, se convirtió en el núcleo de Mara Verso, un multiverso de personajes e historias. Conoce a algunos personajes directamente y a otros directamente.

Ha tenido una notable trascendencia más allá de este espacio, siendo representada de distintas maneras.

En algún mundo se debe de estar celebrando su cumpleaños.

Íntimo o multitudinario.


 



Mara Laira virtual, regalo de J:C




viernes, 17 de abril de 2026

Este jueves, un relato: Basura

 

Dafne Sinedie nos propone este tema de lo que algunos abandonan por ser basura, siendo recuperado por quienes lo  consideran un tesoro.

 


Trasmutación de la madera

Mi amada Roxana Frigia y yo estábamos por empezar un proyecto secundario, cuando escuchamos un estruendo. No exagero, tuvimos una fuerte sacudida. Por suerte no estábamos entintando una historieta.

Y así nos encontramos con El Viajero Interdimensional y Atalanta.

-Disculpen, pero el vórtice estaba turbulento –explicó el Viajero mientras Atalanta lo ayudaba a levantarse del piso- Espero no haber roto algo con mi caída.

-Nada que no estuviera roto –contesté,

-De hecho, acentuaste lo de arte reciclado –agregó Roxana.

-¿Qué tienen entre manos? –preguntó Atalanta:

-Estoy retomando el pintar sobre madera, para variar contra pintar en lienzo –contestó Atalanta.

-Y me di cuenta que los vecinos habían sacado muebles rotos, cuya madera podía reutilizarse –completé yo- Luego de un proceso de lijar, para que la madera sirva como soporte pictórico.

A Atalanta le brillaron los ojos, casi que literalmente.

 

La escultora y atleta se dedicó a separar las maderas y a lijarlas. Notamos que absorbían así que tocó pasarles capas de pintura blanca,  para que sirviera de base.

Y entonces se desató la inspiración de Roxana, con paisajes, algún retrato mío, alguna pose de Atalanta, con un peplo dórico. Quien añadió algunas pinceladas, convirtiéndose en un trabajo de cuatro manos.

Dante Serpierie, El Viajero Interdimensional, trabajaba con alambre, clavos, que armarían la estructura de los cuadros.

Atalanta miró intensamente a la obra de Roxana, como a ella. Y le preguntó:

-¿Todavía seguís posando como modelo?

-Ocasionalmente.

Y sucedió lo inevitable, Roxana posó para la escultora y para mí. Que no lo hice mal. Hasta recibí algún elogio.

Había sucedido un hecho artísticamente, significativo. Un encuentro inspirador.

-Y todavía sobra madera –comentó El Viajero Interdimensional.

-Pero queda pasar barniz, para proteger las pinturas –dijo Roxana- Lo que puedo hacer yo.

-Yo tendría que descansar –acoté yo.

-Y yo hacer ejercicio –concluyó Atalanta, estirando su atlético cuerpo.

La actividad quedó para el día siguiente. Un poco tarde.

Todo lo dicho era cierto pero también era un pretexto para que Atalanta y Dante se fueran a practicar el culto a Afrodita. Y para que Roxana y yo tuviéramos nuestro espacio para una actividad similar.


Más Basura atesorada en Sine Die Indefinidamente en el tiempo

 

viernes, 10 de abril de 2026

Este jueves, un relato: Lo que sentimos cuando nadie nos mira...

 

Campirela nos propone el siguiente tema: escribir sobre lo que sentimos cuando nadie nos mira...

Lo que sentimos cuando nadie nos mira...





La dimensión de los pensamientos incorrectos

Está solo en la dimensión de bolsillo de sus pensamientos, rodeado de papeles no muy limpios ni enteros. Con manchas de lápices que no pueden ser borradas, como no pueden borrarse algunos recuerdos, de los que no puede deshacerse.

Tal vez por lo que los necesita, como insiste la voz interna, con la que juega a discutir, fingiendo que hay otro que le habla. Un juego mental que se vuelve fastidioso. Más que el tan molesto zumbido en un oído, con el que tiene que convivir.

El tiempo marcha inexorable y le falta mucho para terminar esa ilustración o esa historieta. Pero el demorarse, la procrastinación, es algo tentador.

Algo que disimula con el argumento de buscar alguna imagen de Internet, que le sirva como referencia. Por ejemplo, para poner en peligro a alguna de sus Reinas del Grito. Algo que Hugh Joseph Ward, ha sabido hacer muy bien, en sus ilustraciones para revistas pulp.

Es pasar para adelante y atrás en una sucesión de imágenes, para elegir la más compatible. Hay un par. Pero confirma lo que ya sabía. No cualquiera dibuja como ese artista.

Puede intentarse. Y lograr algo no tan malo. Luego viene el tema de integrar a una viñeta, agregando un globo de diálogo. Surge otro tema. ¿Qué escribir que sea acorde a la historia y entre en la viñeta?

Más borrar. Es tiempo de tomarse un descanso. Cerrar los ojos, visualizar a alguna mujer conocida, deslumbrante o una famosa, modelo, conductora de noticieros.

No hay límites en la imaginación, hay algo de incorrección, es que el pensamiento es libre. ¿Algo de eso sirve para escribir? Muy poco.

Repentinamente no está solo. Escucha las voces de una pareja, son Alejandro Escaleta y Roxana Frigia, también conocidos como Los Frigia.

Revisan sus apuntes, hacen correcciones.

-Si les sirve de algo, úsenlo. Yo no he logrado nada, por el momento.

Podría decirse que no se está solo del todo, cuando se da rienda libre a los pensamientos.

 

Más sentimientos solitarios en Campirela

 

 

jueves, 2 de abril de 2026

Este jueves, un relato: Historia para un paisaje

Este es la convocatoria que nos propone Neogéminis:

 

“Con las  normativas y características habituales, les dejo la invitación para sumarse esta semana con la siguiente cabecera y consigna:




Deberán elegir uno de los paisajes siguientes y ambientar allí la historia que se les ocurra, intentando no superar las 350 palabras.

A medida que publiquen me dejan sus enlaces y el jueves armaré la lista de participantes.

L@s espero”.

 

 


Paisaje elegido


La abogada y el bosque

La abogada Clara Celentano sabía que había alguna faceta oscura en el trato que había hecho con la misteriosa Anita Zinc.

-Necesito conocer a su círculo –pensó en voz alta mientras se veía con deleite, en el espejo de cuerpo entero- Comenzaré con sus amigas, Luz y Sol.

 

Para contactarse con ellas, tuvo que llegar a ese bosque, en el que se sintió a gusto y se dispuso a recostarse en un árbol.

Entonces, fue atacada y arrojada al piso. Y luego dos mujeres la ayudaron a levantarse.

-¡Miren como me pusieron la ropa! –protestó Clara Celentano.

-Tendrías que usar una ropa más cómoda –dijo una de ellas.

La abogada se indignó.

-¡Más respeto con mi ropa! La doctora Acero usaba un modelo igual.

-¡Veías la serie! Sos de la nuestras -dijo la otra- Yo soy Luz y ella es Sol.

Clara Celentano se quejó por el recibimiento. Siendo Luz y Sol habían sido quienes la habían citado en el bosque.

-Evitamos que te recostaras en ese roble –dijo Luz- Es irritante para la piel. Más si te expusiste a la fórmula de la belleza.

- Y hay hiedras venenosas, ortigas. Y no te recomiendo comer hongos –agregó Sol.

Clara Celentano miró al bosque con otros ojos al bosque, como un lugar siniestro.

-El bosque no es malo, sólo se defiende –dijo Luz.

-¿Y cómo se relaciona con mi cliente?

-¿Anita le contó de El Incidente? –preguntó Sol.

-Fue cuando murieron sus padres en el incendio. Y ella fue rescatada por Cesio, su mentor.

-Pero también nos referimos a lo que pasó antes –acotó Luz- Anita tuvo un encuentro con hombres desagradables, que la rodearon y…

-Cuando se reunió con nosotras, tenía la ropa rota.

La abogada hizo una expresión de indignación.

-Tranquila, abogada –aclaró Luz- Anita demostró que sabía defenderse. Y algo hemos aprendido de ella.

.-Al igual que el bosque, nuestra amiga puede parecer inquietante –concluyó Luz- Pero lo hace para defenderse.

-O para hacer justicia…a su manera.

Clara no pensó un momento.

-Y eso incluye conocimientos especiales, que parecen de alquimia.

Era un tema para hablar. Por lo que Luz y Sol la invitaron a comer, en un lugar discreto.

 

- Más historias y paisajes en Neogéminis