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jueves, 18 de junio de 2026

Este jueves, un relato: Inspirándonos

 



Desde su blog, Sylvia nos invita a escribir sobre este tema:

 Buenas tardes, jueveros!

A veces —bueno, siendo sinceros, con bastante frecuencia 😝— me gusta huir de la realidad. Y mis analgésicos favoritos para hacerlo suelen ser los libros y las series de ciencia ficción y fantasía.

Mi última inmersión ha sido Sandman. La primera temporada de la serie contiene auténticas delicatessen para los aficionados al género; el episodio 5, 24/7, por sí solo podría funcionar como una magnífica película.

Basada en el cómic The Sandman de Neil Gaiman la historia sigue a Sueño, uno de los Eternos: siete hermanos que encarnan de forma antropomórfica conceptos y fuerzas fundamentales del universo.




Sueño: Es el señor de los sueños, las pesadillas y las historias.

Representa todo aquello que no pertenece a la realidad

y gobierna el reino del Ensoñamiento




Deseo: Representa el anhelo, la pasión, la seducción y la manipulación. 

Es un ser andrógino y cruel que disfruta jugando con los mortales 

y con sus propios hermanos.



Muerte
: Representa
el final de la vida, 

pero también es la transición y la compasión. 

A menudo se presenta como una joven gótica, alegre y sensata. 




Delirio: Es la más joven de todos los Eternos. 

Anteriormente representaba el Gozo o la Cordura

pero sufrió una transformación radical en el pasado 

y ahora representa la locura, el caos y la percepción distorsionada de la realidad




Destrucción: Representa el cambio, la creación a través de la demolición 

y el fin de las cosas. 

Es el único que abandonó su puesto y sus responsabilidades 

para buscar la creación artística.




Desesperación: Representa el vacío, la angustia, 

la tristeza profunda y la pérdida de toda esperanza.




Destino: Representa el camino, el orden y

 todo lo que ha ocurrido, ocurre y ocurrirá. 

Siempre se le representa encapuchado y 

llevando un libro gigante que contiene el universo entero.

Y aquí viene la propuesta juevera....

 

Esta semana te propongo un juego de inspiración: elige a uno de los Eternos —o a varios, si la historia así lo exige— y deja que su esencia se cuele en tu imaginación. Adopta por unos días su mirada, sus anhelos, sus contradicciones o sus poderes. Escucha la voz que susurra desde su eternidad y permite que marque el rumbo de tu relato juevero.

¿Te animas a participar?

PD. No es necesario conocer la serie, basta con elegir un sueño, o una destrucción, un deseo, un destino.... para escribir el relato :) 

 

No olvidéis las normas: no superar el número de 350 palabras y comentar al resto de los participantes para animar la convocatoria.

 

 

El rapto de Calíope

Un hombre pálido y delgado entró a una mansión, en el Plano Onírico,  Llegó hasta un asiento, en una amplia sala, en que estaba una forma oscura, vagamente antropomórfica.

-Bienvenido a mi humilde hogar, señor Eterno. Puede llamarme Atal Ulthar.

-Tu existencia es una afrenta a las reglas de la Eternidad –dijo el visitante  con actitud prepotente.

-Señor Sueño, Dream, The Sandman, debo advertirle que desconozco su autoridad en el Plano Onírico.

-Estoy buscando a una musa. Sé que la tienen prisionera.

-No está acá, los Hijos de Hypnos somos inocentes de es rapto–contestó Atal Ulthar-  Y debería saberlo, señor Eterno.

-No logro llegar a esta ella –dijo Dream, manteniendo su expresión fría pero bajando la cabeza.

-La tiene alguien ambicioso, con ciertos secretos. Yo no puedo dejar este lugar, pero puedo enviar a alguien está en este mundo y en el de la vigilia.

-¿Quién es?

-Mi hija Duality. –contestó Atal Ulthar.

 

Duality, la mujer felina, llamó a su hermano Erekon,  en quien confiaba Atalanta, su amiga y amante.

-Tengo que rescatar a la musa Calíope, para evitar un conflicto entre reinos oníricos –dijo Duality- Atalanta, como escultora sos sensible al llamado de una musa.

-Y yo conozco bien esta parte de la ciudad –acotó Erekon- Con los datos de mi herma…na llegaremos rápido.

 

Duality, Atalanta y Erekon llegaron con relativa rapidez a un barrio de casas sencillas. Atalanta estaba tensa.

-Es ahí. Escucho sus gritos.

-Esperen que haga mi magia –dijo Duality, poniendo un mano en su hombro- Seguro hay una alarma.

Pero Atalanta estaba enfurecida.

-Siento el dolor de Caliope, la furia me controla. Y ahora seré… ¡VENATRIX!

Atalanta se convirtió en una mujer temible, con una sombría capucha, un martillo y un cincel de escultura. Con velocidad se alejó.

Duality saltó, entró en la propiedad, encontrando a Atalanta golpeando a un endeble escritor.

-¡No seas extrema! –dijo Duality- Debemos darle una oportunidad.

-Le queda una sola oportunidad –dijo Erekon, quien apareció  llevando en brazos a una mujer herida- O ellas serán realmente malas.

El escritor leyó unas palabras de un pergamino antiguo, que luego quemó.

La mujer herida se convirtió en Calíope. Agradeció especialmente a Atalanta, por honrarla a ella y sus hermanas, con sus esculturas. Como por liberarla.

Liberada, Calíope brilló y se esfumó, desapareciendo.

 

El Plano Onírico quedó en calma…por el momento.

 

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Epílogo

La calma duró tan solo un suspiro.

Y en algún lugar entre el sueño y la vigilia, Calíope apareció ante Dream.

Su luz era tenue; aún llevaba las cicatrices invisibles del cautiverio.

— Has sido liberada -dijo él-

— No por ti -respondió ella suavemente-

Sabía que tenía razón y Dream guardó silencio.

Atalanta observaba sus manos, la ira que despertaba a Venatrix seguía quemando bajo su piel.

— Tenía miedo de convertirme en un monstruo -confesó-, siempre me aterra.

Duality sonrió.

— Los monstruos disfrutan del sufrimiento ajeno, tú no.

Erekon asintió.

— Más que monstruosa, eso te vuelve peligrosa para los desalmados

En la mansión de Atal Ulthar, una sombra se agitó detrás de una puerta misteriosa.

Él frunció el ceño.

La liberación de Calíope había despertado algo.

Y por primera vez, Atal Ulthar sintió miedo.

Porque incluso en los reinos de sueño existen pesadillas que es preferible no mencionar.

 

Por Mujer de Negro


 

martes, 9 de junio de 2026

Este jueves, un relato: A escribir

 

Patricia F y Rosana nos proponen este tema:

Buenos días amig@s bloguer@s

Decimos buenos días, porque en esta parte del mundo todavía es de día, podría decirse que recién arranca este domingo que por acá se halla todo cubierto y sin sol, un domingo de un otoño que se va despidiendo muy húmedo brindándonos el clima adecuadísimo para sentarnos a escribir.

Nos toca una vez más ser anfitrionas de la propuesta juevera, así que basta de cháchara y vamos a la propuesta.

Se trata de que escriban un relato de hasta 350 palabras incluyendo todas estas imágenes. Para eso les pedimos que las observen detenidamente. Pertenecen todas a un mismo ambiente, como si estuviesen tomadas de modo cinematográfico.







Las imágenes feron construidas con Gémini.

Esperamos que se inspiren y puedan soltar la imaginación. 

Patricia y Rosana

 

La visita inesperada

Soy HugoLestrade, estoy en una casa ubicada en una ciudad turística. Por la ventana miro un paisaje de nieve. Y estoy…algo molesto.

En apariencia, debería estar satisfecho pero tengo motivos para no estarlo.

Soy Hugo Lestrade, la Sociedad de los Espejos me mantiene como Guardián Exterior, me niega el ascenso a Guardián Interior.

Algo para lo que tengo méritos. Lo que a alguien le disgusta. Por eso me han enviado, con pretextos de vacaciones invernales, a una propiedad de la Sociedad.

Es un lugar de observación, en donde nunca pasa nada. Debería ser un motivo para festejar, hay lugares para visitar. Caminatas con raquetas de nieve, en motos o vehículos. Lugares nocturnos.

Pero tengo que permanecer adentro, hacer anotaciones en el caso improbable de que suceda alguna anomalía interdimensional. Con la opción de vida nocturna reducida a tomar algún trago, brindar porque se terminen estas vacaciones.

Como detalle extra, alguien ha dejado un ovillo de lana, como si me interesara tejer.

Es un momento para tomarme un café o servirme un trago. Quienes actuamos de detectives paranormales no somos abstemios, aunque sí somos moderados.

-¿Vas a tomar solo? ¿Y de esa bebida?

Reconozco esa voz, también ese perfume de mujer.

Una silueta va tomando forma. Y estoy ante Lilith Blue, mujer fatal. Venida literalmente del mundo de los sueños.

-No es propio de un Lestrade -sigue diciendo.          

-¿Cómo está el Plano Onírico? –le pregunto.

-Convulsionado, turbulento. Pero fascinado por una mujer fatal que le cante jazz, con du du daaa, para seguir a la música.

-Y así lograste que te permitieran visitarme.

-Pero no para tomar eso.

Una mueca sensual, una pose sugestiva. Y en la mesa hay una botella de una selecta bebida y un par de copas.

La botella se abre. Nos servimos e intercambiamos las copas. Brindamos. Tomamos unos sorbos y dejamos las copas de lado.

Un abrazo y un candente beso.

Ahora tengo algo para escribir pero es demasiado personal.


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Epílogo

Hugo observó la nieve a través de la ventana; y luego a Lilith, sentada frente a él con una copa entre las manos.
—¿Viniste desde el Plano Onírico solo para compartir una bebida?, -susurró-

—No, -respondió ella con una sonrisa suave-, vine para recordarte que no todo lo importante ocurre en una misión

Durante unos instantes no hablaron, el fuego crepitó en la chimenea y el silencio se volvió cálido

— Entonces quédate un poco más, solo un poco más, -Lilith apoyó una mano sobre la de él-
Lo observó en silencio, como si quisiera memorizar cada rasgo de su rostro

— Sabes que siempre me marcho.

— Lo sé, pero también sé que siempre encuentras el camino de regreso

Lilith dejó la copa a un lado y se acercó hasta quedar frente a él, sus ojos tenían ese brillo especial, como si guardaran fragmentos de todos los sueños que había atravesado.

La abrazó despacio, ella cerró los ojos y apoyó la frente contra la suya.

Afuera seguía nevando sobre un mundo inmenso y distante.

Adentro, entre sus brazos, Hugo encontró algo mucho más raro que cualquier anomalía interdimensional, un lugar donde quería quedarse.


Por Mujer de Negro


Fichas de personajes: Hugo Lestrade

 (Pendiente dibujo del personaje)


Guardián Exterior de la Sociedad 

de los Espejos- Detective de Asuntos Paranormales.

Mundo Duality- paranormal

 

Primera aparición (Sin nombre): A la luz de una vela (29 de noviembre de 2012) 


Parientes:

Ulises Lestrade Detective de Asuntos Pararnormales

Héctor Lestrade Genealogista, interprete de lengua de señas.

Gabrielle Ganimard

Gabriel Ganimard. (muerto)

Vanesa Binoche (antepasada), poetisa y bruja, descendiente de Ulises de Averoigne.

Aliados:

Ulises Lestrade

Héctor Lestrade

Duality y su hermano Erekon

Atalanta

El Viajero Interdimensional

Mara Laira

 Sofía Electra (Ayudante ocasional)

Eidolon Especular colaborador de la  Sociedad de Espejos.

 

Enemigos:

Seres de los Espejos, Especulares

Marco Casio Murano Guardián Interior

Saga Sigrid

Marla Raia, contraparte oscura de Mara Laira


Historia:

Hace miles de años, se abrieron portales que conectaron a otro mundo muy distinto. De ese mundo surgieron seres que fueron llamados Seres de los Espejos, por poder observados por espejos tratados en una forma alquímica, mágica.

Luego de un periodo de colaboración, los Especulares iniciaron una invasión, en distintas partes del mundo. La invasión fue repelida pero se creó una sociedad secreta, la Sociedad de los Espejos, para prevenir invasiones, que llegarían a suceder.

Hugo Lestrade fue reclutado por la tendencia de su familia, descendiente de Sisifio de Averoigne, a ocuparse de lo paranormal. Pero relegado al cargo de Guardián Exterior, en un puesto de observación, una mansión, que se consideraba de poca actividad.

En su primera aparición, se ocupó de contar la historia, como de mostrar a través de un espejo.

Luego se iría haciendo más activo, evitando rituales para abrir portarles al mundo de los Especulares. Conociendo a Duality, la mujer felina. Quien lo contactó con Atalanta, El Viajero Interdimensional y Mara Laira.

También ha conocido a Lilith Blue, mujer fatal y madre de Duality. Por ella ha infringido algunas normas de la Sociedad de los Espejos.

En alguna ocasión, ha reemplazado a su primo Ulises Lestrade, como detective de Nausicaa, agencia internacional, en alianza con la Sociedad de los Espejos.


Habilidades:

Conocimientos sobre lo paranormal, fantasmas, espectros, conjuros, talismanes.

Conocimientos sobre química, alquimia, para preparar fórmulas mágicas.

 Habilidad deductiva, intuición.

Habilidad en artes marciales, uso de armas blancas, aunque prefiere tener la ayuda de alguien como Duality, para la acción. Uso de un talismán que puede atrapar o liberar Especulares o híbridos.

 Conocimiento del latín, lenguas romances, dialectos locales de Averoigne y de idiomas no humanos, como el Aklo de los Seres Primordiales. Tal vez algún idioma asiático.

Conocimiento superlativo de matemáticas poco comunes, incluyendo el análisis de dimensiones superiores.

Es jugador destacado de ajedrez Y de panajedrez, una variante compleja.


Debilidades:

Su relación algo conflictiva con sus superiores en la Sociedad de los Espejos. Que siguen negándole su ascenso a Guardián Interior.

Su atracción por mujeres fatales, manipuladoras, como Lilith Blue.

En su primera aparición, ha pensado en la posibilidad de caer en las tentaciones que ofrecen los Especulares, para abrir puertas entre mundos. Y que una de las razones para no hacerlo es que los Especulares no conocen tan bien a los humanos, como para saber tentarlos.

Le parece tedioso el tiempo dedicado a las matemáticas.


Fixit  to rol:

Por el parentesco, podría tener un parecido con su primo Ulises, para quien sea han sugerido a Robert Downey Jr, Colin Farrell, Keanu Reeves Ansel Elgort, Douglas Booth,
y Matt Lanter,  

Así que podría parecerse a alguno de esos actores pero acepto sugerencias.


 

martes, 2 de junio de 2026

Este jueves, un relato: Letras con Orgullo

 




Letras con Orgullo. Así llama Dafne Sine Die al reto que nos presenta. 




Hay un par de personajes del Mara Verso que podrían acercarse al tema. 

 

La abogada que sabe demasiado

 

En su estudio de abogada, Clara Celentano recibió a la astrónoma Paula Lowell.

-¿Qué necesita  saber, abogada? –preguntó Paula.

-Las motivaciones de mi cliente para volver a  un barrio cerrado tan hostil–contestó Clara.

-Supongo que Luz y Sol le hablaron de El Incidente.

-Y también de ese secreto…místico  –dijo la abogada.

-Ese barrio cerrado limita con un río. Anita se sentía protegida por ese río. Que es un ser consciente y no dejaría que se repita lo del incendio.

-Eso me parece un tan pagano como…posible –dijo la abogada- Pero ese río no la defendió de las hostilidades.

-Por eso necesita que Luz y Sol vivan ahí. Están dispuestas a hacer todo por ella.

-También necesito saber más sobre ellas –dijo Clara.

-Las conozco desde que me fui a vivir con Cesio, el tutor de Anita. Ellas lo miraban con admiración. Y también se miraban entre ellas.

 

“Recuerdo cuando Cesio volvió con cierta molestia.

-Anita tiene unos vecinos muy raros.

-No les agrado -contesté- Tal vez me vean como una competidora.

-Es por Luz y Sol. Hay algo entre ellas, que no gusta a sus familias. Tanto que preferirían que yo me case con una de ellas.

-¿No son menores de edad?

-Insinuaron que firmarían la autorización. Incluso que si yo quiero seguir soltero, puedo limitarme a…amar sin compromiso.

-Y te negaste.

-Tengo mis principios –me contestó Cesio- Podré ser libertino pero no interfiero en el amor. Y eso es lo que tienen las amigas de Anita”.

                    

-Años después, asistimos al casamiento –concluyó Paula- Me hubiera gustado que Cesio estuviera presente.

-Yo puedo apreciarlo. Y la ley también. Pero no esos vecinos.

-Por eso me infiltré en el barrio, como Luana Powell –contestó Paula- Y por eso necesitaremos su ayuda legal.

-Y supongo que también en eso me enfrentaré al Doctor Bruno Brulote.

-Sin duda. Brulote se opuso a la ley que les permitió casarse a Luz y Sol.

La abogada se sirvió un vaso de agua.

-Cada cosa que sé me pone más incómoda –dijo Clara Celentano- Pero puedo cumplir con este compromiso.

 

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Anita Zinc Índice


Epílogo

 

— ¿Aceptará el caso?,-preguntó Paula.

Clara lo pensó por un instante, pensó en Anita, en el río que algunos consideraban un guardián, pensó en Luz y Sol defendiendo su amor de prejuicios arraigados e insanos, pensó en los vecinos aferrados a sus mismos miedos.

— ¡Sí!, no por creer en secretos místicos, sino porque conozco la obcecación humana

— ¿La de quienes odian?

— ¡Sí!; y también la de quienes aman. Los primeros levantan muros para encerrar a los demás; y los segundos los derriban para encontrarse.

Se dejó sentir una ligera brisa que agitó las hojas de lis árboles, por un instante, Clara sintió un ligero escalofrío; y creyó escuchar el murmullo de un rio lejano.

En ese momento no supo si era el viento... o quizás una promesa.


Por Mujer de Negro

martes, 26 de mayo de 2026

Este jueves, un relato: Oído cocina

 

Tracy nos propone este tema:

“…A ver cómo sale.

Os propongo que entréis en la cocina escuchéis los diálogos o las historias que cuentan  los muebles o utensilios que hay en ella y los escribáis.




OJO! No me refiero a las conversaciones que se tienen en la cocina, que a veces son muy jugosas, sino a las que hay en ellas, cuando nosotros no estamos presentes.

¿Qué os parece? Puede ser todo un descubrimiento

Estoy esperando vuestras participaciones desde ya, las editaré a partir de las 00,01 h. del Jueves día 28. hasta el domingo a mediodía

Cómo sabéis podéis hacer vuestra colaboración en prosa, verso o en cualquier otra forma que se os ocurra”.

 

La fallida alquimia

 

Si alguien visita a Sephora, en el bosque de Averoigne, tal vez abandone todo prejuicio contra las brujas, ante una bella morena, amable, hospitalaria.

Hace años atrás, un tal Ulises Lestrade fue un discípulo de alquimia. Y lo homenajeaba con su cocina, que ella considera una forma de alquimia. Casi hacía hacer hablar a los utensilios con arte culinario. Y con la imaginación, suprimiremos el casi para mencionar que la cuchara de madera decía: -Me gusta ese toque de sus suaves manos. La cacerola contestaba: -Me tiene a la temperatura justa y le agrega ese condimento tan sabroso al agua.

Y las cucharas parecían decir:-Ah, esa boca, ese paladar.

¨Pero esa armonía entró en crisis cuando una voz molesta se hizo escuchar: ¡Ufa! Este no tiene el toque de nuestra bruja.

La  protesta venía del cuchillo para cortar verduras, sobre una tabla de madera. Estaba en manos de Ulises Lestrade, quien lo usaba con más violencia.

-¡No! ¡Le está dando a  probar! –exclamó la cuchara de metal.

-Y ahora él está echando más condimento –intervino la cacerola- ¡De ese no! ¡No de esa forma!

-Nuestra bruja se enamoró –explicó- Y quieren enseñarle a cocinar.

Hubo un ¡No! generalizado en la cocina. Que Sephora no comprendió. O prefirió no tener en cuenta, por amor a Lestrade.

La cuchara de madera dijo, con el aprendiz de cocinero:-¡Más suave! ¡Más suave! La cacerola protestó contra la temperatura del agua.

Y mejor no revelar que dijo el horno, en cuanto a la preparación de pan. Reclamando que la cocinera retomara su oficio.

Llegó un día en que Ulises Lestrade partió para convertirse en un detective paranormal. Sephora  suspiró, al comenzar a extrañarlo.

Y todos los elementos de cocina suspiraron aliviados.


Más Oído cocina en Tracycorrecaminos


Epílogo

 

Ulises regresó tiempo después, Sephora lo vio llegar desde la ventana, había cansancio en sus pasos, en su mirada.

Abrió la puerta y lo recibió con un cálido abrazo, no preguntó nada, solo dejó que su mentón descansara en el hombro.

Lo acercó a la silla y lo miró en silencio mientras apagaba el fuego de la hornilla.

Él inclinó el cuerpo lentamente, como quien teme romper un hechizo antiguo; y acarició sus manos aún tibias por el calor del pan.

—Extrañé esto -murmuró-

—¿La cocina? -preguntó ella, apenas sonriendo.

Ulises negó despacio y apoyó la frente contra la suya. Entonces la besó con hambre contenida, con esa necesidad acumulada en el silencio; y Sephora respondió abrazando su espalda, lo llevó contra su cuerpo como si jamás hubiese dejado de esperarlo.

La cacerola exhaló un vaporcillo de resignación, la cuchara de madera cayó al piso sin que nadie la levantarse.

Y aquella noche, la casa entera olió a pan caliente, a vino derramado y a deseo antiguo.

por Mujer de Negro