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miércoles, 15 de julio de 2026

Este jueves, un relato: ¿Cómo son tus personajes?

 

Patricia F. Y Rosana nos proponen este reto:

“Nuevamente nos hemos postulado para ser anfitrionas del certamen de escritura juevero y esta vez, o como siempre que nos toca, vamos a darle una vuelta de tuerca a este tradicional encuentro.

 


Nuestra propuesta básicamente consiste en escribir un relato de tema libre, de no más de 350 palabras, que sea apto para ser leído a cualquier edad,  peeeero, siempre hay un pero, ese escrito tendrá uno o dos personajes principales, que pueden ser antagonistas si se prefiere, o ayudantes si les gusta. La cuestión es que deberemos descubrir sus personalidades por sus acciones y no porque digamos directamente sus características a través de simples adjetivos; o sea, no tenemos que poner es taaan bueeeno, o es un demonio, o es un vago o es muy trabajador, sino, relatando acciones que hagan que los lectores vayan formando la idea de cómo son esos personajes y claro, en qué ayudarán esas acciones  al transcurrir de la historia.

Vamos a dejar un ejemplo de un tal Mateo, un Mateo cualunque que puede ser el protagonista de vaya a saber qué historia:

"El despertador de Mateo no emite un pitido estridente; es un tintineo suave de campanas que comparte con el resto de la casa. A las 6:00 a.m., sus pasos por el pasillo de madera son casi felinos, un baile aprendido para no despertar a los vecinos del piso inferior.

Su cocina huele a café recién molido, pero siempre prepara una cafetera de seis tazas, aunque él solo toma una. Sabe que, dos pisos más arriba, la señora Clara agradecerá el termo caliente que dejará en su pomo de la puerta antes de salir a trabajar, junto con el periódico del día que él mismo sube desde el vestíbulo."

De la lectura de los dos párrafos anteriores deducimos que Mateo es en apariencias una buena persona y muy solidaria.

De esto se trata entonces el desafío de esta semana, de caracterizar a los personajes de nuestro relato, a través de sus acciones que nos hagan conocerlos un poco más, saber de sus personalidades y también, ¿por qué no?, dar un giro que nos haga sorprender a todos. 

Piensa, piensa, piensa, los tuyos pueden ser buenos, malos, asesinos, traidores, vagos, trabajadores, detectives, locos, borrachos, lo que quieras, el tema es que tardemos un rato en adivinar qué personalidad quisiste ponerle.

Esperamos que con esta propuesta puedas expresarte, pero también divertirte y nosotras también divertirnos. 

Te leemos muy pronto.

Patricia y Rosana”

 

Una aclaración, Doctora  Acero es una ficción dentro de una ficción. Que imaginé en base a una científica que apareció en un par de episodios de El agente 86 (Get Smart).

 

Las intrigas de Azul Zaffino

 

 Melisa Tupelo, la rubia productora de Industria recibió un llamado que la hizo llamar a una reunión especial.

 

Estaba Paula Lowell, Doctora en Astronomía y bailarina de pole dance, con su intenso pelo rojizo. También estaban Luz y Sol, botánicas.

-Compré un libro muy difícil de conseguir, escrito por Laura Nio. Yo lo conseguí diciendo que conozco a su hija –comenzó a contar Melisa- Recién me llamó el librero. Fue alguien que también la conoció.

Luz y Sol se miraron, preocupadas.

-¿Qué pueden decirme de Azul Zaffino?

-Nada bueno –contestaron Luz y Sol.

-Necesito que me cuenten lo que saben –dijo Melisa.

 

-La primera vez que la vi, fue visitando a Laura –dijo Paula- Estaba muy interesada en unas ecuaciones, que a Anita le producían indiferencia.

-La Doctora Nio quería que Anita siguiera sus pasos –dijo Luz- Pero a Anita le interesaba la química.

-Nos dejó de lado cuando se iba con Azul a andar en bicicleta –dijo Sol, molesta.

-Lo habríamos tolerado pero criticaba mucho a nuestra serie preferida, Doctora Acero –agregó Luz.

-La protagonista bailaba sugestivamente, yo copié algunos pasos –intervino Paula- Pero no me gusta la idea de una científica y el espionaje.

Melisa suspiró aliviada.

-Lo que me cuentan son celos de amiga, rivalidad entre colegas. Nada más que eso.

-Azul conocía todos los horarios de Anita –objetó Luz- Más que sus padres.

-Esa noche, cuando…tuvo que defenderse, le había contado a Azul, que llegaría a tarde –agregó Sol.

-Y luego fue el incendio, ya conocés la historia –dijo Paula- Cuando los vecinos fueron al rescate. Mi amado Cesio, hizo la gran hazaña de entrar para salvarla, la vimos entre los vecinos.

-Como si disfrutara del espectáculo –dijeron Luz y Sol.

-Luego quiso hablar con Anita pero ellas la recibieron muy mal –dijo Paula, agitando su rojo pelo.

-Es que apareció el abogado Bruno Brulote, cuando se investigó el incendio –dijo Sol- Insinuó un accidente con productos químicos.

-Y esa fue Azul Zaffino, quien seguro lo insinuó –dijo furiosa Luz- Sigo  sospechando que ella fue la culpable o la cómplice.

-Lo irónico es que Azul parecía admirar a Laura Nio. Pero algunas personas son intrigantes–concluyó Paula.

En eso llegó Anita Zinc.

 

Más personajes en Artesanos de la Palabra


Epílogo

 

Anita Zinc entró con una sonrisa.

— ¿Interrumpo algo?
El silencio fue suficiente para darle la respuesta.

— Hablaban de Azul, ¿verdad?

Nadie lo negó.

Anita suspiró.

— Es curioso, hace años que no la veo; y sin embargo, sigue apareciendo en nuestras conversaciones

Luz bajó la mirada.

— Nunca dejamos de sospechar de ella

— Tal vez tengan razón, tal vez no -respondió Anita con calma-, pero aprendí que vivir pendiente de las intrigas de otra persona también es una forma de quedar atrapada en el pasado.

Paula le tomó la mano.

— Lo único que siempre supimos es que nunca estuviste sola
Anita sonrió, con los ojos brillantes.

— Y eso fue mucho más fuerte que cualquier incendio, cualquier sospecha... o cualquier intriga.

Las cuatro permanecieron en silencio. Y por primera vez en mucho tiempo, ninguna sintió la necesidad de volver a pronunciar el nombre de Azul Zaffino.

Afuera, la tarde seguía su curso, como recordándoles que la vida siempre encuentra la manera de continuar.

 

Por Mujer de Negro

 

miércoles, 8 de julio de 2026

Este jueves, un relato: juegos de verano

 


Campirela nos propone sobre juegos al aire libre, de antes, travesuras. Puede ser algo real, recuerdos o algo inventado.

El Mara Verso no es ajeno eso. Habrá alusión a una potencial antagonista, que aún no hecho algo concreto.

 

  Recuerdos sobre ruedas

 

Melisa Tupelo, productora de Industria Científica, visitó a Anita Zinc. Tenía una intranquilidad, que Anita notó.

-¿Es cierto lo que me contaron? –le preguntó a Melisa- ¿Qué me tenés miedo? ¿A mí?

Melisa asintió.

-¿Fue por qué te usé para probar la fórmula de la belleza? ¿O por mis intrigas?

Melisa tardó un poco responder.

-Estoy entendiendo tus motivos. Pero me inquieta la forma en que transformás a las personas. Esa abogada que contrataste, Ana Celentano ahora es una idealista.

-Ya lo era. Sólo que ella no lo sabía –dijo Anita- ¿Por qué viniste a  visitarme?

Más tranquila, Melisa sacó de su bolso un libro, con una bicicleta en la tapa. Y el título de La física aplicada en las bicicletas.

-¡No lo puedo creer! Pensé que se había agotado.

-El librero me lo vendió porque le dije que conocía a la hija de Laura Nio y de Zinc.

-Tenían una pasión por las bicicletas. Decían que son una aplicación práctica de las tres leyes de Newton.

-Apenas lo hojeé. Antes quería compartirlo con vos.

Anita vio algunas imágenes.

-Todavía tengo esa bicicleta –comentó Anita.

Anita se fue un momento. Y volvió con una bicicleta que llevaba tiempo, sin ser usada.

-Debía haberla regalado pero me dio recuerdos inolvidables. Cuando salía con una amiga.

-¿Con Luz o con Sol?

-No con ellas. Sino con una amiga que hace tiempo no veo. Azul Zaffino. Solíamos hacer el mismo recorrido, que pasaba por la plaza, y luego volvíamos a tomar la merienda. Y a escuchar sobre leyes de la física.

Melisa se quedó pensando en lo que le habían contado sobre Azul Zaffino. En ciertas sospechas sobre una complicidad con El Incidente. La historia del ataque del que se defendió Anita, las venganzas contra esos malditos. Y el incendio del que fue rescatada.

-…creo que quería convencerme para que estudiara física. Pero fue Azul quien siguió esa carrera.

-¿Volviste a saber de esa otra amiga? –preguntó Melisa, disimulando cierto disgusto.

 

El librero sintió una sensación desagradable, como un presagio nefasto. Que pareció desmentirse cuando entró una mujer de belleza radiante. Quien saludó amablemente.

-Estoy buscando un libro del que se hicieron pocos ejemplares. Sobre bicicletas y la física.

-Lo conozco pero no está a la venta, salvo en casos especiales.

La mujer sonrió en una forma que al librero le hizo recordar a alguna villana literaria.

-Yo soy un caso especial. Conocí a la autora, seguí sus pasos.

Pausa.

-Soy licenciada en física. Y me llamo Azul Zaffino.

 

Más juegos de verano en Campirela

 Epílogo

Azul Zaffino entró sin prisa, cómo quien conoce el peso de los lugares donde alguna vez fue nombrada.

No buscó novedades ni recorrió los estantes, pidió un solo libro, uno casi imposible de encontrar.

El librero la observó con cautela, había algo inquietante en ella, no una amenaza, sino la sensación de que cada respuesta traía consigo una pregunta más antigua.

— Lo escribió Laura Nio -dijo él-

Azul sonrió apenas
— Lo sé, algunas personas dejan libros, otras dejan caminos

El librero no supo qué responder. Mientras envolvía el ejemplar, comprendió que aquella mujer no había entrado a comprar un libro.

Había venido a recoger un fragmento de su propia historia.


Por Mujer de Negro

jueves, 2 de julio de 2026

Este jueves, un relato: Intriga en la gran ciudad

 

Neogéminis nos presenta el siguiente reto:

 

“Con la estética y las características de la Novela Negra tradicional, l@s invito a escribir una historia breve -350 palabras de extensión sugerida- tratando de meter al lector en ese mundo de intrigas, sordidez y conflictos en donde la ambientación es un pilar fundamental a la hora de desarrollar la narrativa: 

  La ciudad como protagonista: Escenarios urbanos sórdidos, oscuros y decadentes (callejones, muelles, bares de mala muerte y barrios marginales) en contraposición a las mansiones de la novela de enigma clásica

  El contexto socioeconómico: Marcada por la crisis, la lucha de clases, el capitalismo temprano, el hampa y las redes de poder.

  La atmósfera de fatalidad: Clima constante de lluvia, humo de tabaco, luces de neón y una sensación de peligro inminente. SUGERENCIA NO OBLIGATORIA: NARRAR EN PRIMERA PERSONA 

Como siempre, pueden ir subiendo sus aportes y dejándome aquí, los respectivos links. 

A partir del jueves iré armando la lista de participantes enlazándolos a tod@s. Sepan que la participación está abierta a tod@s quienes quieran sumarse, aludiendo en sus post a la convocatoria, enlazando al blog convocante (en este caso, el mío) y acompañando con el cartel de cabecera que aqíi les dejo para visualizar fácilmente el post. 

Recuerden mantener la reciprocidad de lectura y comentarios.

Espero les agrade la propuesta. L@s espero”

 



Para este relato recurro a Sally the Sleuth, creación de Adolphe Barreaux. Una detective muy entrenada, con uso de armas, artes marciales. Y con una tendencia a situaciones de peligro. Lo que incluye ropa desgarrada, casi al borde del desnudo.

De alguna manera, se ha incorporado al Mara Verso. Regina Clamor, la Reina del Grito la ha interpretado alguna vez, en alguna de sus películas.

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La modelo infiltrada

 

Soy Milton Foster, me dedico a algo que me da dinero. Dibujar, pintar a bellas modelos, en el estilo pin up.

Moira, con su pelo rojo, interrumpe su baile sexy para decirme que no nos veremos por un tiempo.

-Encontraron a otra de tus chicas en un callejón –me dice- Ese detective, Miguel Martillo, te tiene como sospechoso.

-Yo no podría serlo, me gusta lo sensual –me defiendo- No la violencia, menos en la realidad.

-Pero podrías tener un enemigo personal, alguien que considera maligno tu arte.

No lo puedo discutir. Y me quedo solo, leyendo los diarios, con fotos de algunas de mis modelos. Pero muertas. El periodismo no tiene respeto.

 

Así que llamo a una agencia de detectives, que envía a una joven mujer rubia, apodada Sally the Sleuth.

- ¿Para qué son tus dibujos? –me pregunta señalando a una ilustración con Moira como modelo.

-Aviones de combate. Los pilotos creen que dan buena suerte.

-¿Y los que son derribados?

Con una peluca, maquillaje toma la apariencia de Moira. Posa para mí, con un uniforme militar, que no oculta lencería. En poses seductoras.

El resultado es magistral pero no estoy entusiasmado. Ella se está poniendo en riesgo, si es verdad lo que sospecho.

-Es parte de la investigación.

 



Por mi insistencia, la sigo a cierta distancia. Lo suficiente cerca para escuchar sus taconeos rítmicos. Y ver cuando alguien, desagradable se acerca a ella. Sally ataca, pero el otro la sujeta, le pone un pañuelo en la boca. Y la sube a un auto.

Pido un taxi.

-Siga a ese taxi.

Sally es llevada a un galpón. Yo encuentro un teléfono público. Y llamo a la agencia. El jefe de Sally irá al rescate, pero ella no tiene tanto tiempo.

Corro al galpón. Irrumpo para rescatarla. La encuentra atada, con la ropa desgarrada. Ella me advierte y…

Cuando despierto es ella quien me rescata del incendio del galpón. Era lo que tenía planeado el asesino, quien quedó en su propia trampa mortal.

Como Sally había sospechado era un piloto derribado, quien culpaba a las pin up de su mala fortuna. Un planteo retorcido pero hay gente así en esta ciudad.

 

 

 Más intrigas en Neogéminis


Epílogo

 

Sally me sostuvo antes de que volviera a caer. El resplandor de las llamas dibujaba reflejos dorados sobre su cabello rubio y el uniforme rasgado apenas lograba ocultar su figura. Aun así, lo que más brillaba era su sonrisa.
— Te dije que sabía cuidarme -murmuró-, mientras me ayudaba a caminar

La observé en silencio, esa mujer había arriesgado la vida por un desconocido y había desenmascarado a un asesino. Sentí que ningún cuadro podría hacerle justicia.

Cuando los bomberos y la policía llegaron, el incendio ya había devorado el galpón y al hombre que había sembrado el terror. El detective Miguel Martillo me estrechó la mano, admitiendo que había seguido una pista equivocada.

Esa misma tarde regresamos a mi estudio, Sally se quitó la chaqueta chamuscada, se acomodó el cabello frente al espejo, se retocó el maquillaje corrido; y me dedicó una mirada traviesa.

— Parece que todavía me debes una sesión.

La abracé con fuerza, agradecido de sentir su corazón latiendo contra el mío. Afuera amanecía, y por primera vez en semanas la ciudad parecía menos oscura.

— Esta vez -le susurré- no serás mi modelo... serás mi inspiración

Por Mujer de Negro


 

viernes, 26 de junio de 2026

Este jueves, un relato: Detrás de la reja

 

Patricia F. y Rosana nos proponen este tema:

En algún lugar sobre esta tierra, hay una reja que guarda secretos detrás.

¿Qué secretos esconderá?, esa es la pregunta, ¿a qué lugar pertenece?, sin dudas pueden ocurrir muchas cosas detrás de esos barrotes. Hay muchas y diferentes historias por contar.

Esta es nuestra propuesta para este jueves 25 de junio, viendo la imagen dejen volar la imaginación y escriban un cuento, poesía o un texto corto que puede ser de amor, de misterio, mágico, de crímenes o lo que su imaginación les dicte, tratando de que no supere las 350 palabras, que pueda ser leído por todas las edades.

 

 


La metáfora visual

Como algunos saben, Roxana Frigia y yo compartimos dos pasiones. Una es la historieta, que nos llevó a la otra.

-Alejandro, creo que podríamos sumarnos a una convocatoria temática–me dijo ella, durante el desayuno.

-¿Cuál es el tema? –Pregunté con interés

-Detrás de la reja –contestó ella- Creo que podríamos hacerlo a nuestro estilo.

Así que terminado el desayuno, nos fuimos frente al tablero.

Ella bocetó la imagen de un balcón, con una vegetación debajo. Yo dibujé un hombre trepando por esa vegetación. Roxana completó con una mujer esperando en el balcón.

-Yo pensaba en una variante.

Roxana invirtió la escena, el hombre en el balcón y la mujer trepando, como una felina.

-Estamos a un momento de dibujar a Duality, la Mujer Felina –Observé yo.

-Es que no puedo dejar de pensar que nos conocimos gracias a ella.

Recuerdo cuando nos conocimos en esa convención de historieta. A ella le disgustó mi fanzine sobre Duality. Lo expresó con una cachetada y la invitación a dedicarme a otra cosa. Y de eso pasamos a ser inseparables.

Volvimos al primer dibujo, le agregamos rejas, para poner un obstáculo más,

Pero lo del balcón nos parecía algo teatral. No muy actual.

-Ella pertenece a una familia acomodada, con personal de vigilancia –dije yo.

-Conectada con las artes –acotó Roxana- Ella es una artista.

-Él tiene unos conocimientos rutinarios más prácticos. Y sabe menos de arte, aunque lo aprecia.

-Podríamos contar que la familia de ella no aprueba esa relación  –Dijo Roxana mientras dibujaba- Y ordenan instalar una reja en su habitación.

-Él trepa con una soldadora eléctrica. Y corta las rejas.

-Podríamos suprimir lo del balcón –opinó Roxana- Que la habitación sea en planta baja.

Rescatamos gran parte del material para integrarlo a una historieta.

-Estoy pensando que esta historieta es una metáfora visual de lo nuestro –comenté.

-Estaba pensando en lo mismo, gracias a Duality.

Ambos sabíamos que pensábamos en Lilith Blue, madre de Duality. Sus intrigas habían terminado con nosotros, en nuestra vida pasada, en un mundo paralelo. Pero habíamos decidido perdonarla.

 

Más rejas en Artesanos de la Palabra


Epílogo

 

Roxana dejó el lápiz sobre el tablero; y sin decir palabra, tomó mi mano, tenía manchas de grafito en los dedos; yo también, sonreí al pensar que hasta en eso nos parecíamos.

— ¿Lo curioso de todo esto? -me dijo, acariciando el dorso de mi mano-, en la historieta las rejas siempre son de hierro, en la vida, casi nunca.

Respondí con una sonrisa.

-Las rejas habían sido prejuicios, vidas distintas, mundos distintos, también habían sido nuestros propios miedos. Sin embargo, una y otra vez, terminábamos encontrando la manera de atravesarlas.

Miré la página terminada.

— Creo que eso es lo que me enamora de ti, -le confesé-, nunca esperaste que alguien viniera a salvarte, siempre elegiste caminar a mi lado.

Roxana apoyó la frente sobre mi hombro.

—Y tu nunca dejaste de dibujar puertas donde otros veían paredes.

Nos quedamos así unos instantes, escuchando el silencio del estudio. Afuera el mundo seguía con su ruido habitual, pero allí dentro solo existíamos nosotros, las hojas, los lápices y esa vieja costumbre de inventar historias para entender la nuestra.

Pensé otra vez en Lilith Blue y en Duality, tal vez, después de todo, algunos personajes llegan a nuestras vidas para enseñarnos algo y luego desaparecer, no para vencerlos, para perdonarlos y seguir adelante.

Roxana tomó la hoja y escribió el título.

"Detrás de la reja".

Lo leyó en voz alta y sonrió.

—No está mal.

— No -respondí, rodeándola con mis brazos-, pero el verdadero final no está en la historieta.

— ¿Y dónde está?

La besé con la misma intensidad con la que se traza una última viñeta

— Acá, porque pase lo que pase, vamos a seguir dibujando el mismo sueño; y siempre juntos.

 

Por Mujer de Negro


jueves, 18 de junio de 2026

Este jueves, un relato: Inspirándonos

 



Desde su blog, Sylvia nos invita a escribir sobre este tema:

 Buenas tardes, jueveros!

A veces —bueno, siendo sinceros, con bastante frecuencia 😝— me gusta huir de la realidad. Y mis analgésicos favoritos para hacerlo suelen ser los libros y las series de ciencia ficción y fantasía.

Mi última inmersión ha sido Sandman. La primera temporada de la serie contiene auténticas delicatessen para los aficionados al género; el episodio 5, 24/7, por sí solo podría funcionar como una magnífica película.

Basada en el cómic The Sandman de Neil Gaiman la historia sigue a Sueño, uno de los Eternos: siete hermanos que encarnan de forma antropomórfica conceptos y fuerzas fundamentales del universo.




Sueño: Es el señor de los sueños, las pesadillas y las historias.

Representa todo aquello que no pertenece a la realidad

y gobierna el reino del Ensoñamiento




Deseo: Representa el anhelo, la pasión, la seducción y la manipulación. 

Es un ser andrógino y cruel que disfruta jugando con los mortales 

y con sus propios hermanos.



Muerte
: Representa
el final de la vida, 

pero también es la transición y la compasión. 

A menudo se presenta como una joven gótica, alegre y sensata. 




Delirio: Es la más joven de todos los Eternos. 

Anteriormente representaba el Gozo o la Cordura

pero sufrió una transformación radical en el pasado 

y ahora representa la locura, el caos y la percepción distorsionada de la realidad




Destrucción: Representa el cambio, la creación a través de la demolición 

y el fin de las cosas. 

Es el único que abandonó su puesto y sus responsabilidades 

para buscar la creación artística.




Desesperación: Representa el vacío, la angustia, 

la tristeza profunda y la pérdida de toda esperanza.




Destino: Representa el camino, el orden y

 todo lo que ha ocurrido, ocurre y ocurrirá. 

Siempre se le representa encapuchado y 

llevando un libro gigante que contiene el universo entero.

Y aquí viene la propuesta juevera....

 

Esta semana te propongo un juego de inspiración: elige a uno de los Eternos —o a varios, si la historia así lo exige— y deja que su esencia se cuele en tu imaginación. Adopta por unos días su mirada, sus anhelos, sus contradicciones o sus poderes. Escucha la voz que susurra desde su eternidad y permite que marque el rumbo de tu relato juevero.

¿Te animas a participar?

PD. No es necesario conocer la serie, basta con elegir un sueño, o una destrucción, un deseo, un destino.... para escribir el relato :) 

 

No olvidéis las normas: no superar el número de 350 palabras y comentar al resto de los participantes para animar la convocatoria.

 

 

El rapto de Calíope

Un hombre pálido y delgado entró a una mansión, en el Plano Onírico,  Llegó hasta un asiento, en una amplia sala, en que estaba una forma oscura, vagamente antropomórfica.

-Bienvenido a mi humilde hogar, señor Eterno. Puede llamarme Atal Ulthar.

-Tu existencia es una afrenta a las reglas de la Eternidad –dijo el visitante  con actitud prepotente.

-Señor Sueño, Dream, The Sandman, debo advertirle que desconozco su autoridad en el Plano Onírico.

-Estoy buscando a una musa. Sé que la tienen prisionera.

-No está acá, los Hijos de Hypnos somos inocentes de es rapto–contestó Atal Ulthar-  Y debería saberlo, señor Eterno.

-No logro llegar a esta ella –dijo Dream, manteniendo su expresión fría pero bajando la cabeza.

-La tiene alguien ambicioso, con ciertos secretos. Yo no puedo dejar este lugar, pero puedo enviar a alguien está en este mundo y en el de la vigilia.

-¿Quién es?

-Mi hija Duality. –contestó Atal Ulthar.

 

Duality, la mujer felina, llamó a su hermano Erekon,  en quien confiaba Atalanta, su amiga y amante.

-Tengo que rescatar a la musa Calíope, para evitar un conflicto entre reinos oníricos –dijo Duality- Atalanta, como escultora sos sensible al llamado de una musa.

-Y yo conozco bien esta parte de la ciudad –acotó Erekon- Con los datos de mi herma…na llegaremos rápido.

 

Duality, Atalanta y Erekon llegaron con relativa rapidez a un barrio de casas sencillas. Atalanta estaba tensa.

-Es ahí. Escucho sus gritos.

-Esperen que haga mi magia –dijo Duality, poniendo un mano en su hombro- Seguro hay una alarma.

Pero Atalanta estaba enfurecida.

-Siento el dolor de Caliope, la furia me controla. Y ahora seré… ¡VENATRIX!

Atalanta se convirtió en una mujer temible, con una sombría capucha, un martillo y un cincel de escultura. Con velocidad se alejó.

Duality saltó, entró en la propiedad, encontrando a Atalanta golpeando a un endeble escritor.

-¡No seas extrema! –dijo Duality- Debemos darle una oportunidad.

-Le queda una sola oportunidad –dijo Erekon, quien apareció  llevando en brazos a una mujer herida- O ellas serán realmente malas.

El escritor leyó unas palabras de un pergamino antiguo, que luego quemó.

La mujer herida se convirtió en Calíope. Agradeció especialmente a Atalanta, por honrarla a ella y sus hermanas, con sus esculturas. Como por liberarla.

Liberada, Calíope brilló y se esfumó, desapareciendo.

 

El Plano Onírico quedó en calma…por el momento.

 

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Epílogo

La calma duró tan solo un suspiro.

Y en algún lugar entre el sueño y la vigilia, Calíope apareció ante Dream.

Su luz era tenue; aún llevaba las cicatrices invisibles del cautiverio.

— Has sido liberada -dijo él-

— No por ti -respondió ella suavemente-

Sabía que tenía razón y Dream guardó silencio.

Atalanta observaba sus manos, la ira que despertaba a Venatrix seguía quemando bajo su piel.

— Tenía miedo de convertirme en un monstruo -confesó-, siempre me aterra.

Duality sonrió.

— Los monstruos disfrutan del sufrimiento ajeno, tú no.

Erekon asintió.

— Más que monstruosa, eso te vuelve peligrosa para los desalmados

En la mansión de Atal Ulthar, una sombra se agitó detrás de una puerta misteriosa.

Él frunció el ceño.

La liberación de Calíope había despertado algo.

Y por primera vez, Atal Ulthar sintió miedo.

Porque incluso en los reinos de sueño existen pesadillas que es preferible no mencionar.

 

Por Mujer de Negro