Mujer de Negro ha dejado una
contribución, que creo se merece una entrada propia. Parece que está gustando
este personaje. Que sigue siendo un enigma para mí.
La Remisera: Origen incierto
Alguna vez,
ella tampoco sabía conducir.
Eso fue lo
primero que tuvo que aprender.
Lo segundo
fue descubrir que no todos los caminos llevan a un lugar.
Algunos
llevan a un tiempo.
Otros, a una
historia.
Y unos pocos
llevan a personas que todavía no existen.
Tal vez apareció por primera vez durante la convención de demiurgos. No porque
alguien la hubiese invitado. Simplemente llegó.
Un automóvil
viejo.
Nadie la vio
estacionarse.
Bajó, cerró
la puerta y preguntó:
—¿Quién
pidió un viaje?
Nadie
respondió.
Entonces
volvió a preguntar:
—¿Quién de
ustedes quiere regresar?
Uno de los
demiurgos levantó la mano.
—¿Regresar a
dónde?
Ella lo
miró.
Sonrió.
—Ese es precisamente el problema.
Y arrancó.
Quizá desde
entonces alguien empezó a llamarla La Remisera.
No porque
supieran quién era.
Ni de dónde
venía.
Ni quién la
había enviado.
Tal vez ni
siquiera ella lo sabía.
Solo
aparecía cuando alguien necesitaba ir de un lado a otro.
De una
historia a otra.
De un
recuerdo a otro.
De un mundo
que ya no le pertenecía a uno que todavía no conocía.
Y nunca preguntaba demasiado.
Llegaba,
bajaba la ventanilla y preguntaba:
—¿Subes?
A veces
pienso que ni siquiera conduce ella.
Quizá el
automóvil sabe los caminos.
Quizá conoce
puertas que nosotros no vemos, calles que no aparecen en ningún mapa y destinos
que todavía no han sido escritos.
Y quizá por
eso La Remisera no necesita una etiqueta.
Porque
mientras Mara Laira, Atalanta y Duality tienen un lugar dentro del Mara Verso,
ella pertenece a otra parte.
A ese
espacio entre una historia y la siguiente.
Al lugar
donde alguien todavía no sabe que está a punto de partir.
Y entonces
entiendo algo de tu respuesta.
Quizá La
Remisera no necesita una historia de origen.
Quizá su
historia comienza cada vez que alguien sube al automóvil.
—¿A dónde vamos?
Ella sonríe,
pone el vehículo en marcha y responde:
—Ya lo
sabrás.
Por Mujer de Negro
la remisera al final resultó alguien enigmática, casi sin principio ni final, sólo con un propósito.
ResponderEliminarsaludos.
Resumiste bien la historia que escribió Mujer de Negro.
EliminarSaludos.
WWaaawwww.... un cuentazo.
ResponderEliminarMe encantó, tiene misterio y una idea nunca encontrada en otros cuentos. Muy bien Demiurgo por subirlo.
Quiero felicitarte y en especial a Mujer de negro, su imaginación nos da un placer al leerla.
Abrazo a los dos por regalarnos un maravilloso relato.
Me gusta la expresión inicial y lo de cuentazo.
EliminarCelebro que te haya encantado, tiene su estilo. Pensé que merecía más este cuento que quedar como un comentario.
Es para felicitar a Mujer de Negro.
Un abrazo.
Linda história e concordo que merece uma publicação especial! abraços aos dois, tudo de bom,chica
ResponderEliminarUna historia que merece ser leída y por eso agradezco tu comentario.
EliminarUn abrazo.