Luferura nos presenta este tema para
escribir:
Me imagino que todos sabemos y conocemos de
la novela “La máquina del tiempo” de H.G. Wells. En ella se nos habla de un
ingenio capaz de hacernos viajar al pasado y al futuro.
El reto para el próximo jueves 3 de
septiembre se trata de describir vuestra máquina del tiempo. ¡Que no cunda el
pánico! No se pide un relato de ciencia ficción ni científico, sino más bien
sentimental. Se trata de evocar ese objeto que nos traslade al pasado, con
buenos o malos recuerdos, y nos permita imaginar un futuro con sus esperanzas o
temores. Como veis, se trata de encontrar un artilugio que nos lleve a un viaje
interior desde el pasado hacia el futuro. Puede ser cualquier cosa, grande o
pequeña, propia o ajena o, incluso, sólida o etérea.
Dejad volad vuestra imaginación en,
aproximadamente, unas 350 palabras y compartir vuestra máquina del tiempo y
comentarios sobre las mismas.
En el relato menciono a Víctor Peril,
historietista de un estilo sencillo. A pesar de su torpeza natural, conquistó a
una bella pronosticadora del clima, Carla Chaparro.
Modelo Vivo en el Mara Verso
No tengo planes de relatos sino de referirme a
objetos que me funcionan como componentes de una metafórica máquina del tiempo.
Los cuales voy reponiendo.
Y me refiero
a mis útiles para dibujar, tanto historietas como a una modelo.
Lápices, de
medianos a duros. Alguno blando para sombrear. Lápices acuarelables, acuarelas,
para color, generalmente para Modelo Vivo. Para tinta china, algún pincel y una
pluma
Puedo viajar
mentalmente a cuando hice tan dibujo, tal página de historieta. Como fue el
proceso de dibujar a una modelo. Y lo que ella…
-No me
convence este planteo –interrumpe Mara Laira, mi usual colaboradora,
acariciando su pelo azul.
-Vamos que
nos espera La Remisera –insiste- Te programé una sesión de dibujo. Y creo que
te va a gustar.
Mara ya
tenía todo preparado, había armado mi bolso con hojas tamaño 6. Y lápices para
dibujar. Podría molestarme con ella, por tomar el control creativo. Pero confío
en su promesa.
El viaje con
La Remisera es breve. Y llego con Mara, que me presenta con gente que conozco,
otra no tanto.
Roxana
Frigia y Alejandro Escaleta conducirán
la sesión de modelo vivo.
-Ha habido
reclamos en lo que llamás Mara Verso –me explica Mara- Hay quienes reclaman
retratos y hay quienes reclaman más.
-Y yo soy la
primera voluntaria –interviene Atalanta, con un peplo más breve que de
costumbre, del que se desprende.
Recuerdo mis
experiencias dibujando a una modelo. Pero dibujar a una mujer atlética, fuerte,
es todo un desafío. No niego que interesante desafío.
Aparece Nahama, con su sesionista. Nos brindan
música en vivo, muy propicia para dibujar.
Hay más presentes.
Ares Argento, que quiere dibujar algo más artístico que retratos hablados.
Víctor Peril, amigo de los Frigia, al que se le cae un atril sobre piel.
Incluso una Mujer de Negro. Que ayuda a Víctor con su accidente de atril.
Roxana corrige
mis trazos, sin dejarme pasar una, y va dando consignas. Poses rápidas. Luego
dibujar con lapicera, luego con tinta china.
Hay pausas.
Aparece
Regina Clámor, para bocetos rápidos. Con la táctica de arrancarse partes de
ropa, cliché de sus películas, hasta que desaparece. Roxana insiste en que
dibuje todos sus rasgos, como los ojos dilatados por el medio actuado.
Roxana da
por finalizada la sesión de modelo vivo.
-Hay mucho
que mejorar pero estás encaminado –me dice- Hay más chicas que desean que las
dibujés.
-¿Quién va
estar como modelo? ¿Vos, Dana Serling o…?
-Será una
sorpresa.
La Remisera
nos espera. Algo que no puedo discutirle que fue de mi agrado. Espero la
próxima sesión.
Aunque refuerza
la idea inicial. Mis objetos me permiten viajar no sólo por el tiempo sino por
otros mundos.
Más Máquinas del tiempo en LA VELETA
Epílogo
Al salir,
guardo la tinta china y los dibujos con más cuidado del necesario. Todavía
queda en ellos algo de la sesión: una mirada, un gesto, alguna línea que no
recuerdo haber trazado.
La Remisera
avanza por calles que reconozco, aunque durante unos segundos tengo la
impresión de que no son las mismas.
Los
edificios parecen desplazarse apenas, como si el paisaje estuviera siendo
dibujado de nuevo mientras lo atravieso.
No pregunto
hacia dónde vamos.
Al llegar, encuentro sobre la mesa uno de mis objetos, colocado allí sin que
recuerde haberlo dejado. Lo observo un instante y comprendo que la próxima
sesión ya ha comenzado.
Esta vez,
quizá, no tendré que esperar a que aparezca la modelo.
— ¿Ya estás
listo? -pregunta Roxana desde la puerta-
Levanto la mirada.
— ¿Para qué?
Sonríe.
—Para
conocer a la próxima modelo
Detrás de
ella hay una silueta.
A contraluz
no alcanzo a distinguir su rostro.
Pero creo
reconocerla.
Y por un
instante, tengo la inquietante certeza de que ella también me ha reconocido.
Por
Mujer de Negro


Hola Demiurgo,
ResponderEliminarEn esta sesión haces posar a muchas de tus protagonistas y creo que la elección que has hecho de máquina del tiempo es magnífica. Pues un cuadro, pintura, dibujo es la instantánea de un sentimiento que perdurará en el tiempo a la vez que ya estás pensando en el próximo que, siempre, será una sorpresa.
Un saludo
Hola, algunas de ellas, tratando de que no se opacaran mutuamente. Mara pudo haber posado, lo ha hecho antes. Pero estaba ocupada siendo mi asistente.
EliminarParece que ha funcionado bien.
Justo esa es la idea que tuve.
Que sea una sorpresa es un estímulo.
Saludos.
Bravo Demi.
ResponderEliminarNo solo tu máquina de tiempo nos hizo viajar nos dejaste un buen repaso de toda una aventura de como comenzaste a pintar y esas musas que te inspiraron.
Seguro que tendrás más musas en las cuales ejercer esos lápices de colores.
Un beso.
Agradezco esta expresión inicial de entusiasmo.
EliminarMe gusta como definís a esas musas, alguna tiene alguna inspiración real.
Es posible.
Un beso.
La novela la he leído, se regresar al pasado y soñar con el futuro, pero que funciones es otra cosa. Me quedo con tu historia que está muy bien tejida. Un abrazo
ResponderEliminarMe halaga esa comparación.
EliminarUn abrazo.
Lápis dos mais diversos tipoe e cores, papel, podem te lecar e funcionar como uma bela máquina do tempo, Linda participação! abraços, tudo de bom,chica
ResponderEliminarEssa era a ideia que eu tinha quando escrevi a história, mas mudou em algum momento; tomou um rumo diferente.
EliminarTem algumas autorreferências sutis.
Fico feliz que tenha gostado.
Abraços.
Las tentadoras modelos del Mara Verso como un desfile temporal en un mundo que lo conecta todo desde el arte y las semillas de historias que se entrecruzan. Saludos
ResponderEliminarMe gusta como resumiste mi relato.
EliminarQuien tenga un encuentro cercano con ellas con una de ellas será afortunado. Es cierto lo de tentadoras
Saludos.
Una Maquina... de evocar recuerdos, claro, pensandolo bien un dibujo es una capsula del tiempo, que al verlo despues de varios años de creado puede evocar memorias.
ResponderEliminarAhora bien en el Maraverso, creo que es posible que cada chica en cierta forma haya posado para alguien y en esa interaccion artista-modelo, algun episodio romantico haya surgido.
Aunque a veces los dibujos del maraverso a su vez puede ser "personas" o entidades que tienen su propia historia y sentimientos
Diria yo que el Historietista o los historietistas que hay en el Maraverso cumplen una funcion muy importante y a veces ni ellos pueden escapar del encanto de las modelos, ni del encanto de la mujer dibujada (que a su vez es un ser sintiente)
Justo es la idea que tenía en mente.
EliminarYo diría que es muy probable. Especialmente las que tienen una tendencia artística.
Algo de eso hay, como un efecto demiurgo.
Creo que ni siquiera intentan escapar de ese encanto. Sino que sucumben con toda voluntad.
Saludos.
Hoy publicaste antes de lo habitual, Dem; y me hiciste imaginarte dentro del Mara Verso
ResponderEliminarPuñado de besos
Al salir, guardo la tinta china y los dibujos con más cuidado del necesario. Todavía queda en ellos algo de la sesión: una mirada, un gesto, alguna línea que no recuerdo haber trazado.
La Remisera avanza por calles que reconozco, aunque durante unos segundos tengo la impresión de que no son las mismas.
Los edificios parecen desplazarse apenas, como si el paisaje estuviera siendo dibujado de nuevo mientras lo atravieso.
No pregunto hacia dónde vamos.
Al llegar, encuentro sobre la mesa uno de mis objetos, colocado allí sin que recuerde haberlo dejado. Lo observo un instante y comprendo que la próxima sesión ya ha comenzado.
Esta vez, quizá, no tendré que esperar a que aparezca la modelo.
— ¿Ya estás listo? -pregunta Roxana desde la puerta-
Levanto la mirada.
— ¿Para qué?
Sonríe.
—Para conocer a la próxima modelo
Detrás de ella hay una silueta.
A contraluz no alcanzo a distinguir su rostro.
Pero creo reconocerla.
Y por un instante, tengo la inquietante certeza de que ella también me ha reconocido.
A veces escribo antes, la inspiración es misteriosa y no hay que desaprovecharla.
EliminarInfluyó lo que escribiste en la entrada La letra pequeña. Pensé que podrías ayudar a alguien propenso a los accidentes.
Me gustó lo que escribiste, pasé a ser personaje de tu prosa. Y me dejaste con la intriga.
Muchos beso.
Me dije, Victor es de los míos, pobre Víctor, lo que hace doler 🫶🏼
EliminarLo que me hizo pensar que serías comprensiva con un igual.
EliminarY cómo no
EliminarDuda: quién quedamos que es, La Remisera, no encontré etiqueta y no la recuerdo.
Puñado de besos, Dem, bonita semana
Lo único que puedo decir que ha aparecido en relatos en que yo intervengo, algo ficcionado.
EliminarY sólo para llevarme de un lado a otro.
En cuanto a las etiquetas de personajes la tienen Mara Laira, Atalanta y Duality, que serían los tres personajes centrales. Aparte de la tuya, que sos autora.
Lo mismo para vos y mejor.
Después de leer tu respuesta me quedé pensando en La Remisera.
EliminarDices que solo ha aparecido en tus relatos para llevarte de un lado a otro. Que no tiene etiqueta, que no es uno de los personajes centrales y que, en realidad, poco sabemos de ella.
Y quizá por eso empecé a imaginarla.
Pienso que, alguna vez, ella tampoco sabía conducir.
Eso fue lo primero que tuvo que aprender.
Lo segundo fue descubrir que no todos los caminos llevan a un lugar.
Algunos llevan a un tiempo.
Otros, a una historia.
Y unos pocos llevan a personas que todavía no existen.
Tal vez apareció por primera vez durante la convención de demiurgos. No porque alguien la hubiese invitado. Simplemente llegó.
Un automóvil viejo.
Nadie la vio estacionarse.
Bajó, cerró la puerta y preguntó:
—¿Quién pidió un viaje?
Nadie respondió.
Entonces volvió a preguntar:
—¿Quién de ustedes quiere regresar?
Uno de los demiurgos levantó la mano.
—¿Regresar a dónde?
Ella lo miró.
Sonrió.
—Ese es precisamente el problema.
Y arrancó.
Quizá desde entonces alguien empezó a llamarla La Remisera.
No porque supieran quién era.
Ni de dónde venía.
Ni quién la había enviado.
Tal vez ni siquiera ella lo sabía.
Solo aparecía cuando alguien necesitaba ir de un lado a otro.
De una historia a otra.
De un recuerdo a otro.
De un mundo que ya no le pertenecía a uno que todavía no conocía.
Y nunca preguntaba demasiado.
Llegaba, bajaba la ventanilla y preguntaba:
—¿Subes?
A veces pienso que ni siquiera conduce ella.
Quizá el automóvil sabe los caminos.
Quizá conoce puertas que nosotros no vemos, calles que no aparecen en ningún mapa y destinos que todavía no han sido escritos.
Y quizá por eso La Remisera no necesita una etiqueta.
Porque mientras Mara Laira, Atalanta y Duality tienen un lugar dentro del Mara Verso, ella pertenece a otra parte.
A ese espacio entre una historia y la siguiente.
Al lugar donde alguien todavía no sabe que está a punto de partir.
Y entonces entiendo algo de tu respuesta.
Quizá La Remisera no necesita una historia de origen.
Quizá su historia comienza cada vez que alguien sube al automóvil.
—¿A dónde vamos?
Ella sonríe, pone el vehículo en marcha y responde:
—Ya lo sabrás.
No hagas caso, estoy divagando.
Mmm as besos, Dem
Yo diría que estuviste inspirada, tanto que atrevo a incorporar tu historia al canon.
EliminarMás besos.
Hola Demiurgo los lápices y papeles son la máquina que te transporta a las historias y dibujos, los acuarelables me encantan y cuando puedo los uso, muy buena tu historia con tus personajes y tus lápices.
ResponderEliminarUn abrazo.
PATRICIA F.
Resumís muy bien mi relato.
EliminarAgradezco tu comentario.
Un abrazo.
todos los utensilios de pintura que han acompañado al historietista a lo largo del tiempo le sirve no sólo para rememorar a todas aquellas musas a las que pintó en el pasado, sino también para reunirlas en el presente y dibujarlas en plena madurez técnica y creativa para así notar la diferencia entre ambos tiempos artísticos.
ResponderEliminarsaludos.
Eso resume bien mi relato aunque no sé si estoy a ese nivel que describís.
EliminarSaludos.
Hola, q tal Demi! que buena esa idea de convertir los utiles de dibujo en una maquina del tiempo, porque al final cada lapiz, cada trazo puede llevarnos a un momento concreto, a otros mundos; y la Mujer de Negro deja la puerta abierta a seguir viajando. Muy entretenido, como siempre. Un beso
ResponderEliminarHola.
EliminarMe alegra que te parezca buena esta idea.
Mujer de Negro aportó mucho.
Gracias por tu comentario elogioso.
Un beso.
Me gustó ayer aunque no pude comentar, lo he vuelto a leer y te felicito es una de las entradas mas buenas. Abrazo
ResponderEliminarAgradezco tu comentario tan elogioso.
EliminarUn abrazo.
Desde luego con el Collage, el dibujo y los utensilios de pintura; colores, acuarelas, lápices no hay mejor maquina del tiempo para atraer los recuerdos. Está dando muchos problemas bloguer. Un abrazo
ResponderEliminarEsa fue la idea para escribir mi relato.
EliminarAyer no pude comentar ni dejar comentario, no fui el único.
Gracias por tu interés en comentar.
Un abrazo.
No se a cual de ustedes comentarle... al parecer fue una buen sesión, no importa cuando.
ResponderEliminarMe gusta tu visión sobre la sesión.
EliminarClaro que lo fue.
Saludos.
Hay objetos que para el resto no significan nada y que, en cambio, para otros hacen que afloren todo tipo de recuerdos. Se nota que te apasiona dibujar y nos lo has demostrado. Un viaje en el tiempo muy creativo, sin duda.
ResponderEliminarAsí es. También ofrecen recursos de transmutación, si usan con creatividad.
EliminarLo notaste.
Gracias por tu comentario.
Supongo que al contemplar algún dibujo o pintura realizada con interés y pasión sucede algo parecido al releer un texto propio, escrito desde el corazón: uno siente trasladarse a ese momento, como si el tiempo no hubiera pasado. Un abrazo, Demiurgo
ResponderEliminarEs algo en que me hizo pensar esta convocatoria.
EliminarCreo que podría decirse que pasa algo parecido.
Un abrazo.
La pintura como la música son capaces de hacernos viajar en el tiempo. Muy buena la historia y los dibujos que compartiste.
ResponderEliminarQue tengas un buen fin de semana
Saludo
Así es. Que bueno que te hayan gustado.
EliminarQue estés teniendo un buen fin de semana.
Saludos.
Siempre me pregunto por qué no aprendí a dibujar...
ResponderEliminarSaludos,
J.
Es algo que exige mucha práctica y no dejarlo.
EliminarYo soy nulo para la música.
Saludos, colega demiurgo.
La perfección se encuentra en los detalles. Si sumas los detalles a una percepción original, utilizas bien la técnica y le pones pasión, logras hacer arte... y, como en tu historia, cada trazo se convierte en un portal para el viaje atemporal de los sentidos.
ResponderEliminarLa técnica puede ser una aliada del arte. Sumando pasión.
EliminarJusto esa es la idea para mi relato.
Saludos.
Me ha gustado tu maquina del tiempo y como tratas los dibujos... al final, no dejan de ser un recuerdo así que podrían transportarnos donde quisieran o donde quisiera el dibujante.
ResponderEliminarUn besazo!
Así es, viaja el dibujante. Y viajan quienes ven los dibujos.
EliminarGran comentario.
Un gran beso.
La Remisera es un gran personaje, qué bien. Me gustaría un relato basado en ella.
ResponderEliminarPara mí los lápices, los pinceles y los óleos tienen el mismo efecto, me hacen viajar en el tiempo. Tengo en este momento una nota para ayudar a mi memoria el próximo jueves: "llevar óleos nuevos al taller". Es que algunos de los pomos que tengo en el taller están muy gastados, es hora de reponer y pensar en el futuro.
Abrazos, Máster del Universo bloguer y más allá también
Es que no sé casi nada sobre ella, surgió en una historia sobre convención de demiurgos. No sé siquiera si es humana, el equivalente femenino de demiurgo o una enviada de una jerarquía superior. Habría que descubrir una historia de origen.
EliminarImaginé que te pasaría algo parecido. Pensar en el futuro es una forma de memoria t ambién.
Con estos tres mensajes te afirmás en tu liderazgo entre los comentaristas.
Saludos, Maestro del Oleo.
A máquina do tempo vem de todas as formas, seja num pincel, numa fotografia, ou um lugar. Aqui ela veio pelas pinturas e desenhoss nos traços certeiros e artisticos.
ResponderEliminarBela viagem neste mundo da arte.
Abraços e feliz semana.
EliminarIsso mesmo, geralmente vem em diferentes formas.
Que bom que você gostou.
Tenha uma boa semana.
Abraços.