Etiquetas

viernes, 20 de febrero de 2026

Este jueves, un relato: Objetos con memoria

 

María José Moreno nos presenta este reto:

 

“Objetos con memoria

Dicen que los objetos no sienten, pero… ¿Y si alguno recordara lo que ha visto, lo que ha guardado o lo que ha perdido?

Puede ser:

– un objeto cotidiano  o extraño 

– antiguo o moderno,

—Querido u olvidado,

—Que recuerde por nosotros…

El relato puede estar narrado: por el objeto, por quien lo encuentra, por alguien que descubre su secreto o por quien tú quieras.

 

Como siempre, libertad total de tono: poético, reflexivo, tierno, irónico, inquietante o realista mágico”.

 



La  bailarina de la caja musical

 

Nuevamente, Erekon, el vigilante nocturno, estaba frente a ese árbol, que le producía muchos recuerdos. Cuando percibió una presencia.

-Hola, hermanita –dijo, dándose vuelta- ¿Qué le pasó a tu sigilo?

-No te estaba espiando. Quería hablar con vos –dijo Duality, la mujer felina.

-¿Sobre qué?  -preguntó Erekon.

-¿No te parece que nuestras historias son más complicadas? Antes yo era una ladrona con estilo.

-Y yo, un justiciero implacable –contestó Erekon- Pero ahora pactamos con el enemigo.

-Y hasta dormiste con el enemigo –agregó Duality- Hasta le enviaste flores.

-Octavia es seductora. Y fue parte de la tregua.

-Pero extraño algo de lo anterior, cuando era más sencillo.

-¿Estás pensando en robar algo?

-Para recuperarlo.

 

“Yo aprendí mucho de Gabriel Ganimard, mi mentor. A quien nuestra madre conoció bien.

Herede la tradición del robo como un arte justiciero. Y era un cinéfilo. En parte, recibí algo de su fortuna. Gabrielle Ganimard, su pariente más cercana, es dueña de la mayor parte, de su colección  privada.

Pero algunas personas indignas se llevaron objetos que consideraron propios. Y nosotros vamos a recuperar algo de eso”

 

Fue toda una decepción. Los sistemas de seguridad eran deficientes, sobre todo para Duality y Erekon. Fácilmente sustrajeron un cofre, que llevaron al museo de cine, de Ganimard.

-¿Qué hay en este misterioso cofre?

Ambos encontraron unas joyas y una caja de música. Que Erekon miró con creciente interés.

Había una bailarina, al estilo de alguna película. Pelirroja, seductora, comenzó a bailar fuera de la caja, como un holograma de tamaño natural. Y mirando hacia Erekon, hacia quien se dirigió.

-Vaya, cuanto tiempo sin salir. ¿Son herederos del cinéfilo?

La bailarina contó su historia. Era una actriz en ascenso cuando fue asesinada por aspirante a documentalista del miedo. En su último momento, deseó ser recordada. Y así se convirtió en la bailarina de una caja musical.

-Lo peor de todo fue la soledad.  Supongo que eso se terminará.

Ella besó a Erekon. Y se esfumó.

-Sorprendente –comentó Erekon- Ahora heredé una de las conquistas de tu mentor.

Más objetos con memoria en Lugar de Encuentro


Hay algo de inspiración en una escena del thiller Peeping Tom. Con una talentosa actriz y bailarina.

6 comentarios:

  1. Como se han ido calmando esas ganas de aventuras de los personajes es como si se hubieran ido acomodando a sus nuevos retos.
    Una caja de música, siempre deja buenos recuerdos, y en ella podemos encontrar recuerdos de tiempos pasados.
    El video me gusto, gracias.
    Un besote, feliz finde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad, lo resumiste bien. Pero puede que eso no sea permanente, que surjan nuevos conflictos.
      Y esa fue una inspiración para mi relato.
      Me alegro de que te haya gustado.
      Feliz fin de semana. Un beso.

      Eliminar
  2. El toque familiar aclara un saber el pasado del otro, una franqueza en el comportamiento. La parición de la bailarina suma valor al relato, le confiere categoría de guion cinematográfico. Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Quanto pode caber numa caixinha de música e nas danças da bailarina que tem segredos a contar!
    Linda participação!
    abraços, tudo de bom,chica

    ResponderEliminar
  4. Muy buen relato amigo. Las cajitas musicales no se ven tanto en estos días pero han traído en su momento tantos recuerdos.

    Un beso desde Plegarias en la Noche

    ResponderEliminar
  5. Documentalista del miedo, como Jon Sistiaga. Hay que ser valiente para poner el miedo bajo lupa. Un saludo, compañero.

    ResponderEliminar