Tracy nos
presente este tema para escribir un relato o poema:
“No sé el éxito
que puede tener esta convocatoria, pero aprovechando que hay un día
dedicado a ellas, aunque hoy no lo sea, me apetecía contribuir con mi granito
de arena a esta causa más que justificada.
Y aún hay más,
el otro día preparando una merluza, me encontré una tira da plástico azul
dentro de ella.
Ahí lo dejo.
Vuestra
participación la podéis enfocar, como siempre, desde cualquier punto de vista
que contribuya a dejar libres de bolsas de plástico el Planeta.
Gracias de
antemano a los que os suméis a esta convocatoria y a los que no vayáis a
participar, al menos contribuir no utilizando, estas dichosas bolsas.
¡Gracias!
Los enlaces me
los dejáis en esta entrada y yo los editaré a las 00:01 h. del
jueves.
El domingo
a mediodía, paso el testigo a quien corresponda”.
Escape de la jaula transparente
Melisa Tupelo creyó despertar, descubriendo que estaba envuelta por plástico
transparente, que la asfixiaba. Angustiada, luchó por escapar. Y entonces,
despertó sobresaltada, apenas cubierta
por una sábana fugitiva.
Unas horas después, en la productora de Industria Científica, Paula Lowell, la astrónoma del programa, la saludó por atrás, para sobresaltarla. Pero Melisa no reaccionó. Lo que sorprendió a Paula.
-Apenas estoy despierta–dijo Melisa- Me cuesta dormir.
-¿Más pesadillas?
-Con bolsas de plástico, que nuestros espectadores nos acusan de usar en
exceso - contestó Melisa.
-¿Y qué podemos hacer? –preguntó Paula.
-Tengo un par de ideas –contestó una tercera voz.
Era Anita Zinc. Química y heredera de secretos esotéricos.
-Contáme sobre esas ideas –dijo Melisa, con admiración y con cierto temor.
-Podríamos aprovechar botellas de plástico, que también son un problema
–dijo Anita- Rellenarlas con bolsas de plástico, envoltorios de comida,
cepillos de dientes. Y cuando estén bien compactadas, procesarlas para
convertirlas en algo parecido a la madera, para construir muebles, incluso
paredes.
-¿De verdad? –preguntó Paula.
-De verdad. Incluso juegos de plazas. Aunque es aún es algo en desarrollo.
-¿Alguna otra idea, que sea más inmediata?
Anita mostró una bolsa que envolvía papeles y la recortó en tiras.
-Con algo como esto, podrían coserse bolsos, bolsas reutilizables, ropa impermeable,
fundas para anteojos.
-Anita, yo no sé nada sobre coser –dijo Melisa.
Anita sonrió y preguntó:
-¿No te acordás del taller de indumentaria que patrocinamos?
-¡Cierto! ¡La cooperativa! –contestó
Melisa- Es que hace varios días que duermo mal.
El proyecto fue recibido con entusiasmo en la cooperativa, aplaudiendo a
Anita. Quien agradeció y comenzó a mostrar, a explicar los diseños que tenía en
mente.
-Anita tiene ideas alocadas –pensó Melisa, que era testigo- Pero suelen
funcionar.
Algún tiempo después, la ropa confeccionada con plástico reciclado fue
promocionada en el programa Industria Científica. Y también en otros medios.
Como en un diario, que leía Azul Zaffino, física y rival del Anita, en una
cafeteria.
-Sos muy astuta, mi querida enemiga –pensó en voz alta- Muy astuta.
Más bolsas de plástico en
Tracycorrecaminos
La venganza de Anita Índice
Gracias por tu aporte para nosotros con este post. Si creo que es interesante e importante entender sobre la importancia de esta convocatoria.
ResponderEliminarBlog de Bea- recomendaciones, animes, juegos & más!.
Gracias por el comentario.
EliminarUn abrazo.
Muy bien tú relato, al menos la iniciativa es creativa.
ResponderEliminarUna idea de reciclar, que no estaría nada mal.
Mejor eso que dejarlas varadas en rios y mar, donde los daños son irreversible.
Un beso, feliz fin de semana.
Que bien que te parezca muy bien mi relato.
EliminarCoincido por eso, por eso la usé para mi relato.
Que tengas un feliz fin de semana.
Besos.