Dorotea Nos presenta el siguiente
desafío:
"Queridos:
Estamos cada vez
más propensos a hacer y aceptar cosas insólitas. Hace años ya que nos parece de
lo más normal que alguien se tire de un puente dejando que su vida penda de un
hilo... de goma. Apenas llama la atención que unos millonarios ya hayan
reservado unas semanitas de vacaciones en la MIR. Vemos en YouTube que familias
con y sin medios, en lugar de emplear a una niñera, colocan al recién nacido
bajo el babeante hocico de un sabueso y filman con cámara automatizada el
desarrollo de una gran amistad. La lista de actividades insólitas e ideas
atroces llevadas a la práctica es interminable y llega a los embarazos de
venerables señoras septugenarias en un país tan superpoblado como la India.
Y eso solo es la
cara amable de la locura diaria: hay otra, sádica y cruel, que saca lo peor de
personajes ya por sí siniestros y convierte la vida de los demás en un infierno
Vengan, cuéntennos
lo que han sido, son o serían sus actividades insólitas, lo que hicieron o
harían si pudiesen...
Pulvericen sus 350
palabras para ponernos a los lectores el pelo de punta o la miel en los labios
describiendo un sueño o una locura hecha realidad y mándenlo al blog de una
servidora.
Y de paso perdonen
la tardanza de esta convocatoria que se escapó de la jaula de oro de mi mente
hasta que una gran amiga me llamó gentilmente la atención.
Un abrazo otoñal,
Nuestro protagonista es un entusiasta
televidente, que ha pasado horas enteras viendo Sábados de súper acción, un
ciclo de películas. Invasiones extraterrestres, vampiros, mancha voraces. Y
sobre todo, dinosaurios, en películas clase B, anacrónicas.
Fue lo que despertó su deseo de
aventuras, que se lo llevó a su vocación, ser paleontólogo.
Tuvo alguna participación en algún
descubrimiento, que lo llevó a aparecer en algún noticiero.
Pero deseaba algo más, necesitaba
algo de la aventura de esas películas, algo que no pasaba en la realidad. Y eso
lo llevó a la Antártida.
-Cuando la Antártida fue parte de
Pangea y luego de Godwana, su clima era más propicio para la vida. –Explicó
para un programa de difusión científica- Por lo que estuvo habitada por
dinosaurios.
Había emoción en el viaje en helicóptero,
algo de aventura en pasar las noches en una carpa, en medio del frío extremo. Era
algo a los que los héroes de acción no se habían enfrentado.
En su quinta campaña, escuchó por el
teléfono satelital, algo que lo sorprendió.
Atalanta, atleta y escultora, estaba
entretenida manipulando la arcilla, dándole la forma de una bella mujer. Con la
radio de fondo. Cuando algo escuchó algo que la hizo subir el volumen. No pudo
evitar seguir el ritmo de la batería. E improvisar.
Ya era atleta superlativa y una
reconocida escultora. ¿Por qué no probar con algo más?
Algunos medios hablaron de un recital
de rock, en un lugar que nunca había sucedido. En el continente menos habitado
del mundo.
Aunque parecía irreal, era cierto.
En el helipuerto de una estación
antártica, se armó un domo, para el grupo y el público, integrado mayormente
por científicos. No habría amplificadores, para respetar la naturaleza. El
público escucharía mediante audífonos inalámbricos.
Y así fue como un día sábado, nuestro
protagonista se encontró junto a una colega paleontóloga, compañera de
expediciones, escuchando el sonido contundente de esa banda de rock.
-Que bien suena la batería- le dijo
ella-
Más Actividades insólitas en Lazos y raíces
He incluido algunos hechos reales. Como la búsqueda de dinosaurios en la Antártida.
Y el recital, de Metallica, con el público escuchando con auriculares inalámbricos.








