Después de que deshabilitaron la cuenta anterior, vuelvo con un nuevo comienzo obligado. Para reafirmar ser El Aniquilador de las frases hechas, El Enemigo del sentido común y El Destructor de la superstición. Vuelvo con ira.
Juliano el Apostata propone el
tema de este jueves
“Este jueves quisiera que
escribiéramos sobre tatuajes. Este jueves quisiera que se escriba sobre
tatuajes OCULTOS. Ese tatuaje que tienes, mujer, en…y es erótico. Ese
tatuaje que tienes, hombre, en…y es erótico. Claro que también me sirve
escribir por ese tatuaje que desearías borrar por culpa del arrepentimiento. Si
lo deseas, escribes sobre el tattoo que aun no te has puesto. ¡Yo que sé, sobre
cualquier tatoo!”
Tatuando a la musa
Los sueños inquietantes están volviendo. Roxana finge que no le molestan mis
despertares tan bruscos. Y se empeña en distraerme.
Ella sugirió que visitemos a ese museo, para
ver estos cuadros, con mujeres posando tan artísticamente.
Me concentro en esa modelo, con un tatuaje en
su espalda.
- A ella me la llevaría conmigo- Pienso en voz
alta.
Ella está a mi lado. Está claro que ella es
modelo de dibujo y pintura. Que estamos pintando a unas modelos para replicar
al cuadro que nos mostró El Historietista. Y no se molestaría por Duality o por
Atalanta, que podrían interesarse por ella, está claro. Pero mi frase no se refiere
a ninguno de esos casos especiales.
Abruptamente, Roxana sonríe al descubrir que
ella es la modelo.
Ella finge golpearme. Y nos abrazamos.
- Ese es un tatuaje temporario-me explica
señalando el cuadro.
El siguiente paso es la compra de los
materiales necesarios para la fórmula. Y de una bata nueva para ella, de un
color celeste brillante.
Mientras prepara la tintura para tatuaje temporal,
ella me cuenta que alguna vez pensó tatuarse un brazo y en la espalda. A
imitación de otras modelos.
- Pero nunca me decidí por ninguno. Y no
quería llenarme de tatuajes. Una modelo que posó conmigo me habló de los
tatuajes temporales.
La preparación está terminada. Ella se va
detrás del biombo, me impide seguirla. Como si fuera parte de un ritual. Y vuelve
con su bata nueva, de la que se desprende con una gracia tan especial.
Ella me da el pincel. Y se muestra tan vital,
tan ella. Y se tiende para que pinte su espalda con el diseño que elegimos. No podré
explicar lo sugestiva que es la situación, ver en esta situación su espalda tan
especial. Mi contacto con ella.
Me complace demorarme en los detalles.
Luego de terminado, sigue un tiempo en que el
tatuaje debe secarse. O por lo menos es lo que Roxana me dice.
Luego nuestras emociones se salen de control.
Y cedemos a nuestras pasiones. Algo que va más allá de mis palabras…
Tenía otra idea, con Luz y Sol, las amiga de Anita Zinc, pintándose mutuamente tatuajes temporales. Pero esto surgió en forma casi espontánea, que fue lo que quedó.
Es posible que haya un error en algún termino, no soy un experto. Puedo recurrir a la excusa de que es correcto en El Mundo de El Historietista. Y que la emoción de Alejandro le impide ser preciso en su crónica personal.
Este jueves, Dorotea nos propone emprender un viaje
“…con un personaje famoso, un pintor o un poeta, un pionero de la
economía, un actor, alguien imprescindible para la historia de nuestro
sociedad, etc.
Y no os quedéis cortos: El sol de agosto trastorna y se permiten las
alucinaciones.
Estoy pensando en el dios Neptuno, en Afrodita y en Apolón. Salgan a
pasear con Sócrates, Einstein y Hawkins. Qué tal una ronda de bares con
Hemmingway? Un viaje de exploración con Livingstone?
¿Habrá quién nos cuente una salida a comprar con Coco Chanel?”
El viaje de Enoch Soames
A mediados del siglo XX Manse Everard, agente independiente de La
patrulla del Tiempo, recibió la visita de Keith Denison. Denison se había
casado con Cynthia, quien había sido novia de Everard.
Denison contó que le recitaba poemas del escritor Enoch Soames. Cuando
notó que le costaba recordar los versos. Por lo que viajaron a la sala de lectura del
Museo Británico, en 1997. Pero no encontraron los tres libros escritos por
Soames, Fungoides, Negaciones y To a Young woman.
Sino un cuento de Max Beerbohm, escritor y caricaturista, quien presentaba
a Soames como un poeta vanidoso que hacía un trato con el Diablo, para viajar 100 años
en el futuro. Lo perturbador es que el cuento describía minuciosamente la sala
de lectura, tal cual como Denison y Cynthia la habían visto.
Denison sospechaba que Beerbohm era un agente temporal, enemigo de la
Patrulla.
Everard sugirió pedir asesoramiento en la Academia. Ambos se subieron a sus motos temporales y
viajaron al periodo Oligoceno.
Everard escuchó el informe del grupo espía, identificando a un neldoriano,
pretendiendo ser un agente sobrenatural. Un agente del Renacimiento sugirió un
plan que se puso en marcha.
"Restaurant du Vingtieme Siecle", 3 de junio de 1897...
Un deprimido Enoch Soames hablaba con
su amigo Beerbohm, ante la atenta mirada de las camareras del restaurante.
Estaba dispuesto a dar su alma para viajar al futuro, para conocer lo que la
posteridad escribiría sobre él. Un neldoriano intervino en la
conversación, presentándose como el diablo.
Entonces Rose y Berthe, las camareras, dispararon armas futuristas sobre el impostor. Pronto se produjo un enfrentamiento entre la Patrulla del Tiempo y un grupo de neldorianos. Mientras Rose y Berthe protegían a los sorprendidos
escritores…
Keith Denison y Cynthia llevaron a Enoch Soames a un restaurado 1997,
donde fue recibido por sus sorprendidos admiradores. Y consideró convertirse en
un asesor de La Patrulla del tiempo.
Manse Everard aceptó una invitación de Rose y Berthe, espías temporales,
que se habían infiltrado como camareras. Ellas lo ayudarían a olvidarse de
Cynthia…
Recurrí a una fanfiction, combinando el cuento Enoch Soames, de Max Beerbohm, y la saga La Patrulla del Tiempo, de Paul Anderson. Haciendo una versión libres de personajes mencionados.
En la entrada anterior, he tenido un comentario de CACELORAZO 2018, quien tiene un blog de humor, con contenido filosófico: ...en relación a tu comentario en mi blog, me encantaría que cumplas tu sugerencia de edición y que pongas solamente el texto del "conflicto" con la profe de alemán en tu blog...
Me pareció una buena idea. A continuación un extracto de su blog:
Una semana muy delicada
con un tema que no manejé con delicadeza: dirijo un modesto instituto de alemán
y una no tan modesta profe nos anuncia que se retira...y se va a llevar a los
alumnos que conoció a través nuestro...Hablo con ella por teléfono porque la
noticia me sorprende en la calle y veníamos teniendo una relación estupenda
(para quien sepa algo de doble sentido, la palabra con la que quise indicar
"magnífica" no deja de sonar a "estúpida"). Una gran
conexión.
Sería igual de
equivocado que decir "me robó a mi esposa", arguye algo
hollywoodescamente, dado que el adulterio en el cine es una romántica historia
de amor cuando se celebra. La conversación pierde un poco el foco: me permito
recordarle nociones freudianas respecto del determinismo amoroso, pero mi
permitir recordarle engolando la voz y levantado el dedito no parece tener
tanta autoridad. Le digo que si bien yo también como docente sufro de la
espiritualización del oficio, que hace que los clientes estén nominalmente bañados
de un aura no técnica-en el sentido weberiano si hemos de tejer esa clase de
conjeturas (para Max Weber, que traducido sería Max Tejedor, el profesor
europeo no es un mero despachante de un producto que sería el específico saber,
sino un Lebensführer, alguien que recomienda también comer manzanas en lugar de
papas fritas y que desarrolla un vínculo que excede al del comerciante usual).
Porque es nuestra "vocación"-palabra que etimológicamente viene de
"llamado divino"-no podemos hacer reclamos economicistas y
tecnócratas como cualquier abogado-que tiene también su laarga feria, pero
bueno, cada uno habla de acuerdo a como le va en la misma y cada maestrito con
su feria del librito ¿era así? nada de lo humano me es ajeno y feliz día del
amigo de lo ajeno, profe...
Cometo un pequeño error
que si bien no es un error al elegir garrafas, no deja de ser garrafal. Es algo
tipificado como argumentum ad hitlerus y sirve para atacar el vegetarianismo o
la democracia invocando la figura de Hitler. Le digo que no se autoengañe, que
todos nos movemos por motivaciones más o menos ruines y que psicológicamente
necesitamos maquillarlas con un barniz de heroismo moral, que hasta el propio
Hitler creía -en su perversión intelectual- estar purificando al planeta.
Esta mención le da pasto
a una profusa autoconmiseración dado que los alemanes-víctimas de un tirano que
los subyugó doce años y arrojó una carga de oprobio a las generaciones
venideras- son alérgicos a que se use simbólicamente a Hitler como reducción al
absurdo. Nuevamente tiene ella el moralómetro en mano: cómo no sé que ni en
chiste a un alemán se le puede hacer mención de Hitler. Ella puede comprender
mi malestar, imagina que tengo buenas intenciones, pero hay que medirse...
La razón por la cual no
se siente inescrupulosa es porque declara que no les va a cobrar las clases más
baratas. Eso es para ella una demostración de que no hace nada para influir en
la preferencia de los alumnos. Pero sucede que para los alumnos-digo esto sin
que implique cosificación alguna- es ella toda la cara institucional y toda la
voz a la que fueron fidelizados gracias a nuestras seductoras instrucciones. En
la percepción de un alumno sería un cambio dejarla a ella, dejar al instituto y
seguir con ella es la continuidad. Me permito recordarle a la profe que la
participación observante y en general la neutralidad en las ciencias humanas ha
sido perimida hace décadas.
Se permite recordarme
que sus alumnos difícilmente quieran ir a otro lugar que a su casa y que como
es tan maternal no va a (juro que mezcló estas metáforas) "cerrarles con
una pistola en la cabeza la puerta en las narices".
Consigo un lugar a cinco
cuadras de su casa con una anfitriona que trabajó en "Utilísima" y
sabe deleitarlos con refrigerios premium. Ofrezco un descuento del 10 por
ciento congelado hasta fin de año, congelado aunque el país se venga abajo y yo
termine durmiendo en la calle, congelado.
Ahora la profesora se
rehúsa a decir que se toma un mes de descanso para lo que en un principio
acordamos como "verdadera libre competencia", en una negociación que
requirió ¡ay! mencionar a Luis Miguel y su versión de "ió daré la media
vuelta". Lo hace porque (aunque me mintió descaradamente y avisó a los
alumnos de su partida antes que a nosotros) no les va a andar mintiendo.
Les escribo a los
alumnos y les explico que nos interesa la salvación del alma de nuestra querida
ex-profesora, que le hagan ver que no está actuando de manera honorable,
después de que en respuesta a mi encuesta de satisfacción un alumno suyo me
dijera que tanto ella como yo somos impecables pero que si ella sigue dando
clases va a seguir tomando clases impecables con la profesora impecable y dejar
al instituto impecable.
Me irrita sobremanera
esa hipocresía, ese mal uso de la noble virtud que es la hipocresía. Le escribo
y le digo por todos los medios a la querida profe que siento que nos está cagando
desde arriba de un pino y me contesta que de acuerdo a sus estándares es lo que
va a hacer sin comprometer el dictamen del Día del Juicio. Se me ocurre una asociación
extravagante de ideas: a veces la ética y la moral y el honor (palabra ahora
contaminada porque cometí el error de hacer un juego de palabra con "honor
ario" que me devolvió al lugar de pudibundo hitlermencionante) pueden
tener que ver no solo con esta preparada angustia que armó mi querida
profesora- a quien de ahora en más apodaremos "rata estiercolera"-,
no solo con esta pena lista, sino con la justicia y un abogado penalista. Hablo
con un abogado y me dice que desde luego todos los códigos comerciales
estipulan punible el robo de clientes y la competencia desleal pero que quizá
sea difícil demostrar en este caso que la profesora tenía esos alumnos con
nosotros antes y que se los llevó después. A los gritos le aclaro que se trata
de una persona cuya insólita integridad mental por llamarla de alguna manera la
hace considerar el colmo de la consideración al prójimo asesinarlo siempre y
cuando nos aclare a la hora exacta en que va a perpetrar el crimen-porque es
cuidadosa y meticulosa- y que está orgullosa. Que puedo obtener una confesión
firmada que lo único que podría tener de malo es que la firma rece "la
reencarnación de Madre Teresa".
Mi familia me pide que
no me meta en el kafkiano proceso de procesar a nadie. Que respire hondo, tome
mucho aire, me tire una cana al mismo, pero que no meta a nadie en cana, que
estudie a los presocráticos y no meta a nadie presocrático, que espere a ver si
se aprueba la ley y la abortamos, etc.
Le propongo a la profe
una bonita y amable fiesta de despedida, que a todos va a alegrar, también a
quienes quieren a esta altura despedirla pero en el otro sentido. Imagino
adiestrar a sus colegas para que en una ronda le griten "shame on
you" y así escracharla y hacerle sentir el peso de una mala conciencia.
Escucho un tema de Fito Páez diciendo que si conociera a Charly García se
orinaría y otro de John Lennon preguntándole cómo duerme, pero termino por
desechar esta idea de penitencia social, con hitazos resentidos. No porque me
parezca que no la merezca, sino porque uno de los profes podría decirme ¿Por
qué era que le estábamos tirando papel picado que simboliza la lapidación? ¿Por
qué se roba a los alumnos que ustedes le consiguieron y ustedes son desde el
punto de vista legal impotentes para impedírselo? ¡Guau, qué loco!¡justo
preciso una heladera nueva! La frutilla carbura
bien... ¿Por qué no podemos resolverlo "a la argentina"? le vendo el derecho
a seguir dándole clases, le retengo algo del sueldo...todo tiene que ser con la
inflexibilidad prusiana, una transgresión debe protagonizarse sin picardía ni
hedonismo….
A continuación su cierre de comentario:
Quiero darle la mayor difusión posible y apelar al público más masivo para que me sugieran ideas porque el crimen fue anunciado pero va a perpetrarse en agosto. Que sea igual inevitable es muy desconcertante. Entre tus lectores quizá alguno me salve...
Algunas veces he mencionado un Taller
de Historieta, que estoy haciendo desde hace varios años. Por estas semanas,
está en pausa por vacaciones. Pero con tarea para hacer, para el regreso de
actividades.
Consiste en hacer un portfolio de un
proyecto de historieta. Consiste en lo siguiente.
Sinopsis:
Argumento:
Guión
Biografía de personajes
¿De qué se trata? Explicaré con un
ejemplo, sobre una historia de Mara Laira, que no es el portfolio que planeo
presentar.
Línea argumental: Regina Clámor es atacada por una fuerza invisible,
mientras posa para una producción fotográfica, sobre la nieve.
Argumento: Regina Clámor es contratada para posar como
modelo, sobre la nieve. Lo que se convierte en una situación del peligro, algo
común para La Reina del Grito, cuando es atacada por una fuerza invisible. Es
defendida porla mujer virtual, Mara
Laira, quien también fue contratada como modelo. Mara Laira deberá enfrentar al
peligro, para proteger a La Reina del Grito.
Guión
(Fragmento):
1) [Sólo texto]
[La imaginación de un demiurgo materializó
a una mujer casiperfecta, llamada Mara
Laira. Locutora, modelo y aficionada a
resolver misterios.
Fue contratada para modelar
junto con Regina Clámor, Reina del Grito. También tendrá que protegerla porque…
Algo
acecha sobre la nieve.
Una historia de El Demiurgo,
dibujada por…]
2)[Primer plano. Cara de Regina Clámor, rubia, sumamente
atractiva. Puede tener un gorro de abrigo, que no tape su cara ni el pelo.
Copos de nieve alrededor de ella]
[Txt:Por algún tiempo, Regina Clámor ha logrado
librarse de ser acechada por psicópatas
y amenazas fantasmas]
3) [Plano general. Ella está
posando como modelo, sobre una tela, que está sobre la nieve. Modela lencería,
tiene unas botas de abrigo y unos guantes.
[Txt:Pero la maldición de ser la Reina del Grito
siempre está con ella]
4) Plano medio. Mara Laira
vestida con una bata oscura. Parecida Su pelo es oscuro, con algún espacio en
blanco, por la luz que da sobre ella. .
Mara Laira (Piensa):- Tengo
que estar atenta, muy atenta.
Mara Laira:- Soy víctima de
un dios, frágil temperamental.
5) [Primer plano.Cara de terror de Regina Clámor, los ojos
bien abierto. También la boca, grita.
Dafne Sinedie nos propone escuchar canciones en idiomas que no entendemos. Y expresar las emociones que no despiertan, sin entender las letras. Nos propone tres opciones y un comodín, una canción que esté en otro idioma, que no sea el de las canciones, ni sea ni inglés ni castellano.
Creo que podría ser la tercera opción, la canción en francés. He estado pensando en un personaje que habla uno de esos idiomas.
Ulises Lestrade había pensando que algunos lapsos entre investigaciones
tenían desafíos más complejos que lo paranormal. Lo que podría tener cierto
sentido, ya que se había preparado para eso, había antecedentes en su familia.
Y tenía que sobrellevar la competencia de Hugo Lestrade, el Guardián
Exterior.
No habría sospechado que elegir música para Sofía Electra Valentino, su
bella asistente de investigaciones, lo pudiera llevar a plantearse un
dilema.
Sofía estaba interesada en aprender algunos de los idiomas romances, que
para Ulises eran sus lenguas maternas. Intuitivamente se decidió por el
francés. Al terminar de escribir un informe, Ulises tuvo la idea de hacerle
escuchar canciones, así que se puso a buscar algunas que recordaba.
Accidentalmente, se encontró con esa canción, que había evitado
escuchar, por el hecho de que le aburría. Y a la vez le despertaba ciertas
emociones. Recordó que Sephora, bruja de Averoigne había opinado lo mismo sobre
esa canción, una vez que la escucharon juntos. Había sido algo previo a un
intenso encuentro íntimo.
Imaginó la impresión que le produciría a Sofía, probablemente
encontraría melancolía en la forma de cantar, tal vez cierta intención del
cantante en justificar sus actos. Mientras que Sephora.
Sofía. Sephora. Ulises se encontró que estaba pensando en esas dos
mujeres, que le producían emociones intensas. Y se preguntó que respondería si
se presentaran en ese momento, ante él, para que se decidiera por una de las
dos.
Sephora se había mostrado como una apasionada amante, le había enseñado
nociones de alquimia y seguía fascinada. Sofía tenía empatía con seres no
humanos, como con Casandra, un ser híbrido. Como con la banshee Letanía, a
quien había ido a visitar.
Tal vez llegaría ese día elegir entre ellas dos.
Y toda esa inquietud, por encontrarse con esa canción. Ulises decidió
que Sofía no conocería esa canción por él. Seguramente no faltarían canciones
más adecuadas para que ella aprendiera francés.
Tuve el desafío de que Ulises Lestrade tiene más nociones que yo del idioma francés. Y no quiso revelarme que emociones le producía a él, que entiende la letra en su idioma original.
Para los que conocen sus casos paranormales, ¿a quien quisieran que prefiera? ¿Sofía, su ayudante o la bruja Sephora?
Mujer Virtual asume su primer
jueves como anfitriona, proponiéndonos que escribamos sobre nuestros nicks, los
pseudónimos que usamos, su motivación, su origen.
Yo, demiurgo
¿Es una historia de ficción o es algo que cuento? Tal vez yo sea un personaje, con recuerdos implantados.
En esa memoria, real o ficcional, están la lectura de relatos de Borges,
como La Biblioteca de Babel. Relato que plantea la existencia de una biblioteca
posiblemente infinita, obra de dioses y de demiurgos.
Recuerdo que esa palabra me intrigó. Alguna vez descubriría el
significado que se le daba en la antigua Grecias. Los demiurgos eran artesanos,
como herreros y alfareros, que contaban con un dios protector. Luego surgiría la de Platónica del demiurgo, creador a partir de las ideas ya existentes.
Pero lo que más llamó mi atención es la idea que plantearon los
gnósticos, de los que supe por un ensayo de Borges, Vindicación de un falso
Basilides. Ensayo que habla de una creación hecha por un dios muy subalterno e
imperfecto, que conspira para que la humanidad lo considere un dios.
¿Por qué me identifico con un ser esto?
Podría ser que
haya buscado la palabra más rara, para identificarme, cuando empezaron mis
actividades en Internet. Agregué “de Hurlingham”, por dos razones. Por ser una costumbre de
los oyentes de programas radio, al mandar un mensaje. Y por ser una costumbre de la antigüedad clásica el usar la ciudad de
origen, como parte del nombre. Como Tales de Mileto, Hipatia de Alejandría.
Hay otra razón más. Si un autor de ficción es un dios que diseña
su propio mundo, yo soy un demiurgo.
A ese concepto se le sumó el dibujo estilo historieta, con creación de
personajes. Tengo un estilo personal, producto de la imperfección de mi trazo.
Imaginé a Mara Laira como una mujer virtual, que cumpliría la función de
interlocutora. Cuando propuse escribir historias sobre ella, hay quien pensó en
ella como de una naturaleza superior a mí, y a mí como un intermediario.
Es algo que incorporé al entorno que luego llamaría Mara-Verso.
Y creo que es una razón más para llamarme El Demiurgo.
Este jueves tiene por tema las independencias, ya sea a gran escala o a
nivel personal. Los personajes a los que suelo recurrir están un tanto
esquivos, se habrán tomado vacaciones. Así que irá por otro lado, diferente a lo frecuente en mis relatos.
Somos parte de comunidades
virtuales y concéntricas. Somos quienes dedicamos tiempo e inspiración para
escribir relatos o similares, alrededor de un jueves.
Y como jueveros pertenecemos
a la blogosfera, dentro del mundo virtual de Internet.
Lo que podría justificar una
declaración de independencia, aunque sea en forma simbólica. Una independencia
que ejercemos cada vez que escribimos, haciéndolo por propia voluntad,
expresando nuestros puntos de vistas. El compartir o no esos puntos de vista es
otra forma de independencia.
Recuerdo que un intento de
restringir los contenidos para adultos, en cuanto imágenes. Algo que por suerte
se canceló, seguramente por la desaprobación que tuvo. Ese rechazo fue una
declaración de independencia, del derecho a elegir lo que se sube y se consume,
en la blogosfera.
Luego hay temas polémicos
alrededor de derechos de autor. No niego su validez pero se los ha llevado a
tan exceso, restringiendo la libertad de expresión. No veo el sentido de bajar
contenidos como series que hace años que no están en el aire, como capítulos de
La dimensión desconocida, de la década del 50.
Por estos días, se habló de
una posible sanción de leyes, que significarían una restricción a Internet. Por
suerte, no se produjo.
Quiero terminar brindando
virtualmente por ser independientes cada vez que escribimos. ¡Por los jueves de
relatos!