Este es la convocatoria que nos propone Neogéminis:
“Con las
normativas y características habituales, les dejo la invitación para sumarse
esta semana con la siguiente cabecera y consigna:
Deberán elegir
uno de los paisajes siguientes y ambientar allí la historia que se les ocurra,
intentando no superar las 350 palabras.
A medida que
publiquen me dejan sus enlaces y el jueves armaré la lista de participantes.
L@s espero”.
Paisaje elegido
La abogada y el
bosque
La abogada Clara Celentano sabía que había alguna faceta oscura en el
trato que había hecho con la misteriosa Anita Zinc.
-Necesito conocer a su círculo –pensó en voz alta mientras se veía con
deleite, en el espejo de cuerpo entero- Comenzaré con sus amigas, Luz y Sol.
Para contactarse con ellas, tuvo que llegar a ese bosque, en el que se sintió
a gusto y se dispuso a recostarse en un árbol.
Entonces, fue atacada y arrojada al piso. Y luego dos mujeres la ayudaron
a levantarse.
-¡Miren como me pusieron la ropa! –protestó Clara Celentano.
-Tendrías que usar una ropa más cómoda –dijo una de ellas.
La abogada se indignó.
-¡Más respeto con mi ropa! La doctora Acero usaba un modelo igual.
-¡Veías la serie! Sos de la nuestras -dijo la otra- Yo soy Luz y ella es
Sol.
Clara Celentano se quejó por el recibimiento. Siendo Luz y Sol habían
sido quienes la habían citado en el bosque.
-Evitamos que te recostaras en ese roble –dijo Luz- Es irritante para la
piel. Más si te expusiste a la fórmula de la belleza.
- Y hay hiedras venenosas, ortigas. Y no te recomiendo comer hongos –agregó
Sol.
Clara Celentano miró al bosque con otros ojos al bosque, como un lugar
siniestro.
-El bosque no es malo, sólo se defiende –dijo Luz.
-¿Y cómo se relaciona con mi cliente?
-¿Anita le contó de El Incidente? –preguntó Sol.
-Fue cuando murieron sus padres en el incendio. Y ella fue rescatada por
Cesio, su mentor.
-Pero también nos referimos a lo que pasó antes –acotó Luz- Anita tuvo un
encuentro con hombres desagradables, que la rodearon y…
-Cuando se reunió con nosotras, tenía la ropa rota.
La abogada hizo una expresión de indignación.
-Tranquila, abogada –aclaró Luz- Anita demostró que sabía defenderse. Y
algo hemos aprendido de ella.
.-Al igual que el bosque, nuestra amiga puede parecer inquietante –concluyó
Luz- Pero lo hace para defenderse.
-O para hacer justicia…a su manera.
Clara no pensó un momento.
-Y eso incluye conocimientos especiales, que parecen de alquimia.
Era un tema para hablar. Por lo que Luz y Sol la invitaron a comer, en un
lugar discreto.
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