Etiquetas

miércoles, 7 de enero de 2015

Este jueves, un relato: Se fue la luz


Vivir en Hurlingham tiene sus ventajas. Casi no hay edificios, y suele haber arboles.

Y también tiene sus desventajas. Como lo son los cortes electricidad en Hurlingham. Suele pasar en días de tormenta, en días de calor, en que aumenta el consumo de electricidad. Y suele pasar algunos días, por razones misteriosas.
Ha pasado tener que esperar unas 12 horas, todo un día entero. Además de una variante, que es la baja tensión, durante unos tres días.
Como es algo imprevisible, esta el tema de que los alimentos se echen a perder, por no contar con una heladera en funcionamiento.
Y además el agua corriente, no llega a todos lugares de Hurlingham. Está el sistema de agua de napas, bombeada con un motor. Por lo tanto, se corre el riesgo de quedarse sin agua para bañarse, para limpiar. Y en cuanto el agua para tomar, es aconsejable comprarla en botellas. El agua que sale de las canillas no es recomendable.

Y algo que pasó alguna vez fue que se cortó un cable de electricidad, que a su vez cortó un cable de telefonía. Lo primero se solucionó. En cuanto a lo segundo, hubo quienes se quedaron sin teléfono y sin Internet, durante más...de un mes.

Supongo que alguno sugerirá actividades que no impliquen electricidad. Como leer un libro, escribir sobre el papel, dibujar, etc. El detalle es que suele suceder en días nublados, en que la luz natural es insuficiente.

Así que quedarse  en Hurlingham no es improbable que se inutilice esta forma de energía. 

Seguro que encontrarán relatos más interesantes en lo de Juliano el Apostata


65 comentarios:

  1. Un panorama muy precario en cuanto a servicio energético que coincide con otros lugares -lamentablemente- de nuestro bendito país...

    ResponderEliminar
  2. En lo tiempos que corren, es algo que provoca demasiados inconvenientes. También está lo bueno de favorecer la comunicación o la calma de una lectura, porque estamos impedidos de por ej estar conectados a las redes. Lo de la lluvia y la lectura, me recordó a estar en el campo, sin electricidad, viendo en la tele a batería, un programa de chistes, donde siempre la señal sufría interferencia en el desenlace ;( o si escuchabas la radio, las descargas te dejaban sordo.... En fin, tu relato me aproximó a tu día a día, y eso siempre es bueno. un afectuoso saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El detalle es que la luz natura a veces no es suficiente para lectura.
      Que recuerdos provocan mis relatos. A veces me sorprende.
      Un afectuoso saludo.

      Eliminar
  3. ni me hables de los cortes de luz, al parecer es habitual en todos lados, llamas y no tienen informacion, no saben nada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto. He pensado en vos, en tus quejas.
      Saludos.

      Eliminar
  4. Los cortes de luz son un incorido, pero a mí me han servido para desarrollar a veces mi imaginación. Enciendo una vela, tomo papel y bolígrafo o lápiz. He escrito mini historias y también he hecho dibujos.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si logras hacerlo, entonces tenés mis sinceras felicitaciones.
      Saludos.

      Eliminar
  5. Yo me quedé impactada cuando llegué a donde dices un mes sin internet, ¿cómo se puede sobrevivir sin un elemento tan vital como lo es ese?, quizás porque soy de la esa época que no concibo la vida sin internet, para lo más elemental como subir a la plataforma las tareas, para recibirlas las mismas vía email, para revisar el clima, ya sea en el cel o el portátil, para lo más común que es leer, allí me perdí y se me borró todo lo que te había leído.
    Abrazos Demiurgo de Hurlingham.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Más de un mes. Por suerte, están los cibercafés.
      Me suele pasar el que se me borre lo que estoy escribiendo.
      Saludos y abrazos virtuales.

      Eliminar
  6. Me ha gustado saber algo de tu tierra... Es interesante.

    Muchos besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lástima que por algo adverso.
      Igual gracias por comentar.

      Eliminar
  7. hmm, me hiciste recordar, en verano, como es tan fuerte el calor, el consumo de energía es impresionante, por lo mismo, en ocasiones se botan los generadores y con solo unos minutos sin electricidad se vuelve un caos, las llamadas quejandose son tantas que no les queda más remedio que arreglar, de la telefonía, lo más que ha durado con fallos son tres días y también se vuelve desesperante, afortunadamente pasa en forma muy esporádica.
    No sé si es un relato con tintes de realidad, pero yo siempre creo que las personas escribimos en base a algo que ha sucedido.
    Ya por último, agradecerte el cómo desgranas cada uno de mis textos.
    Que tengas una dulce noche, un beso, Demiurgo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay distancia física pero algunos temas son iguales.
      Ha pasado por bastante más que unos minutos, con demasiada frecuencia.
      Lo de telefonía creo que no se ha vuelto repetir en esa duración.
      Y es real, por eso no puse "ficción" como etiqueta.

      Es un desafío interesante interpretarte y dejar un comentario que esté a la altura. Un interesante desafío.
      Agradezco mucho tu deseo.
      Un beso.

      Eliminar
  8. Espero que justo no me pase en bs as que hago sin el secador, la planchita el celular??? Uno no puede adecuarse tan fácil a lo que no vivió.

    Algo que me pasa en los apagones que en Mvd no son tan comunes es ir al baño y apretar el interruptor jaaaaa!! Reflejo condicionado fallido más de una vez en el mismo apagón. (Heladeras con baterias de esas chiquitas para lo esencial, se cargan mientras hay luz)

    Son lindas las velas cada tanto, bañarse con pelumbra esta bueno hay que buscarle la vuelta. Espero el relato de cuando vuelve la luz! ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, es una molestia. Y me gusta eso que decís de no adecuarse a lo que no vivió.
      Que suerte que no es tan común. Lo de apretar el interruptor es algo que suele pasar.
      Que buen invento lo de las heladeras.
      El tema es que hay economizar el agua.
      El relato incluye el regreso de la luz, el tema es cuanto tarda.
      Saludos.

      Eliminar
  9. Como nací en el 36, puedo adaptarme con cierta facilidad a los tiempos de penumbra.
    Cortes de agua, apagones, tardes y noches enteras con candiles, palmatorias, mariposas luciendo en tazones con aceite.
    Y ya en los años 50 un aparato que funcionaba con gasolina llamado Petroman, solo asequible para familias acomodadas.
    La vida era posible sin Internet, incluso sin teléfono. Y a pesar de todo sabíamos unos de los otros, leíamos, escribíamos, y lo que es seguro es que agudizábamos la imaginación, para subsistir con tanta carencia.
    La luz es necesaria, pero es bueno, saber adentrase en la oscuridad para poder verse por dentro.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como dice la blogera del comentario, anterior no es fácil adecuarse a lo que nos se vivió.
      Es que una vez conociendo las comodidades, capacidad de conectarse, ya no es lo mismo. Y la luz electrica no impide verse por dentro.
      Saludos.

      Eliminar
  10. Este relato lo es porque cuanto menos tiene todos los tintes de ser real.
    Besos.

    ResponderEliminar
  11. En Lomas del Mirador pasa casi todo eso, pero por suerte tenemos agua corriente, y una radio a pilas siempre a mano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es lo que suele pasar en el conurbano.
      Gracias por el comentario.

      Eliminar
  12. ¡Qué tristeza estar sin luz...!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Debió de ser tremendo eso de que se cortó el cable de la electricidad que a su vez cortó el cable de la telefonía. ¿Un mes sin internet? ¿y no se volvió nadie loco? ¡Terrible!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí lo fue. Más de un mes, aunque lo fueron arreglando paulatinamente.

      Eliminar
  14. En mi casa cuando se va la luz y hay que encender velas, cosa que sucede muy de tarde en tarde, es una pequeña aventuras para mis dos niñas.

    ResponderEliminar
  15. No sé por qué nunca dejas de sorprenderme? Me has trasladado rápidamente a mi niñez, con mi abuelo materno. Gran lector, cuando había luz natural y a la luz de una vela. Me contagió su amor por las letras y lo recuerdo con amor. Pero en mi niñez se planchaba sin plancha eléctrica, lavábamos a mano porque no había lavadora, ni frigorífico, la cocina era de leña, había más tiempo de velas que de luz eléctrica, ...y fui tan feliz!!!!. Gracias por retrasar el tiempo para mí Demiurgo de Hurlingham, nunca te estaré lo suficientemente agradecida.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y a mí me sorprenden las reacciones que desencadena lo que escribo.
      Despertar el amor por las letras es algo para agradecer. Pero no esperaba semejante agradecimiento.
      Saludos.

      Eliminar
  16. ¡¡Bueno, entonces prefirero mi Villa!! Al menos en mi zona es difícil que se corte la electricidad y si sucede es por un par de horas nada más.
    Paso por lo de Juliano, si hay espacio me mando.
    Abrazo

    ResponderEliminar
  17. Difícil volver atrás en el tiempo, estamos demasiado enganchados a todo eso que depende de la electricidad.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tu comentario lo resume bien.
      Es que falte algo, luego de tenerlo, es frustrante, aunque no sea permanente.
      Un beso.

      Eliminar
  18. Somos vecinos...aca en ciudadela sufrimos los temores del conurbano y vivir fuera de la capital...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto. Por eso nos pasan algunas cosas parecidas y molestas.
      Saludos.

      Eliminar
  19. Hoy en día no se puede vivir sin luz, la luz es el todo porque sin ella estamos muy limitados.

    Un beso y feliz 2015.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De acuerdo.
      Por un año sin esas molestias y feliz.
      Un beso.

      Eliminar
  20. A pesar de lo que cuentas, parece apacible la panorámica de Hurlington. Sin embargo me ha hecho pensar en zonas de guerra o ambientes de posguerra cuando un rato de conexión eléctrica es un regalo... ¡Cuán poco apreciamos las comodidades cotidianas! Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No está exento de los males del mundo, pero tiene sus ventajas. Y también sus desventajas, como el transporte.
      Te garantizo que aprecio esas comodidades. Un abrazo.

      Eliminar
  21. y si, se lee duro eso de un mes sin internet... los ciber cansan y son muy costosos, te lo digo yo que los uso seguido... solo fui una vez por tus pagos, me pareció un lindo lugar, cálido, detenido en el tiempo incluso.... recuerdo poca edificación pero no lo recorrí mucho para tener una mejor opinión...

    eso sí, sin luz no existe, es un barrio fantasma ja... me imagino lo que debes sufrir vos que te gusta tanto navegar por acá... salu2...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo fue. Y los cibers se han ido reduciendo y algunos no son lo que eran.
      Me gusta conocer tu opinión. Espero que siga eso de detenido en el tiempo.
      Cerca de la estación de Hurlingham debe ser fantasmal, como decís.
      Saludos.

      Eliminar
  22. Supongo que la luz eléctrica fue una conquista del ser humano sobre la naturaleza al no depender de la luz solar.
    De todos modos creo que Hurlingham le faltará luz pero tendrá su encanto. Eso, seguro.
    Saludos. Borgo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí lo es.
      Concordas con el comentario anterior.
      Saludos.

      Eliminar
  23. Como ya peino bastantes canas, he conocido ese ambiente que retratas de cortes de luz frecuentes, de la falta de teléfono, por supuesto tiempos en que Internet ni tan siquiera se conocía y a veces los añoro porque si bien es cierto que la electricidad, la telefonía y la posibilidad de internet hacen la vida más fácil, no es menos cierto que nos han dejado menos preparados para soportar su ausencia.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que me parece cruel ofrecer algo para luego negarlo, después que resultó interesante. Es que resulta más dificil extrañar lo que no se conoce.
      Saludos.

      Eliminar
  24. Una buena actividad para esos días de poca luz por culpa de la falta de inversión de las empresas en cuestión es salir a incendiar sus oficinas en la localidad y bailar en torno a sus llamas, recuperar un poco de la naturaleza que los animales políticos (los hombres) poseemos y, al mismo tiempo, mandarles un mensaje de advertencia a las empresas...

    Es una buena idea, pensala.

    Saludos

    J.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un tanto drástico como método, colega demiurgo. Aunque interesante como ficción cinematográfica..
      Saludos.

      Eliminar
    2. ¿Ficción? ¿Como en V de Vendetta cuando el personaje dice muy claramente, 'el pueblo no debe temer al gobierno, sino el gobierno al pueblo' o palabras similares. Vivimos anestesiados, por eso es fácil creer que todo puede ser ficción.

      Suerte

      J.

      Eliminar
  25. En mi Botxito es dificil que la luz tenga apagones como los de Hurlinghan, pero cuando yo era niña, en casa de mis padres si que recuerdo cada dos por tres, que se saltaban los plomos por un esceso de carga, fijate si era común, que mi madre nos enseño a todos los hermanos a arreglarlos, por si nos pillaba solos en casa.
    ¡ Que recuerdos amigo ! Todavia me veo con trenzas jajajajaj Besos alegres.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me sorprenden las emociones que despiertan los que escribo.
      Hay otros comentarios sobre los recuerdos despertados por esto que escribí.
      Besos.

      Eliminar
  26. En mi pueblo son frecuentes los cortes de luz por los temporales de invierno, el otro día por ejemplo hubo un gran apagón en todo mi barrio, ¡la verdad lo agradecí!, porque todo el edificio quedó en silencio por un buen rato, de esos silencios que a veces necesitas.
    Abrazos para ti.

    ResponderEliminar
  27. Ya parece lejano el hecho de estos apagones, pero no hace demasiado tiempo que de tarde en tarde ocurria alguno y nos dejaba a todos descolocados, sin saber que hacer, Si eso era antes, ahora ya ni te cuento, en casa todo es eléctrico, no lo quiero ni pensar.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que bien que ya no te suceda, que haya quedado en el pasado.
      Besos.

      Eliminar
  28. Una vez que nos acostumbramos a algo como la electricidad, y encima, la mayoría de las cosas dependen de ella para funcionar, no logro imaginar qué haría!... en tal caso, solo me quedaría decir: estamos fritos! (encima la oscuridad, es algo que me aterra, sobre todo, cuando se pone densa y rondan ruidos...) :O Sencillamente, no podría vivir sin electricidad más de un par de horas!
    Pero bueno... cuando es irremediable, a encender velas con las precauciones pertinentes!
    Besos!
    Gaby*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo. Y la oscuridad es tan propicia para la imaginación inquietante.
      Gracias por comentar.
      Besos.

      Eliminar
  29. ¡Buenas!

    A mí me pasó lo mismo, incluso, el día de mi cumple. Cuando llegué después del mediodía a casa, no había luz. ¡No sabés qué feo! Más que nada me preocupaba porque tenía la heladera llena de cosas para la reunión; por suerte, al rato volvió...

    Cuando se corta la luz, comúnmente, yo me escapo a la sombra - si es posible - con un libro. Si todavía tiene batería el ebook es mi segunda salvación para leer sin luz natural... :)

    ¡Beso enorme y muchas gracias por el premio!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas. Que gusto leerte.

      Me imagino. Que suerte que volvió. Y es lo bueno de tener esas cosas con batería cargada.
      Premio merecido. Besos.

      Eliminar
  30. Dicen que al mal tiempo, buena cara. A la oscuridad de las cosas, la luz de la mente. Un mundo por descubrir, que no por desconocido fue menos real. Para las pájaros no hay diferencias. Un buen paseo por esa ciudad que como todas se paraliza para la imprescindible modernidad. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una frase que no suele convencerme. Y mi mente no siempre es luminosa.
      La lluvia suele estropear los paseos, que podrían darse en mejores días.
      Coincido con que esa modernidad es imprescindible.
      Gracias por comentar. Saludos.

      Eliminar
  31. Si vivieras en capital es entendible, con tantos edificios suele pasar, pero qué raro que se corte tanto por Hurlingham. Yo viví en dos lugares distintos del conurbano y en ninguno sucede.
    En esos momentos nos damos cuenta cuánto dependemos de la electricidad... incluso para divertirnos. Y es ahí cuando nos damos cuenta que a todos los juegos de mesa le faltan piezas, dados o las instrucciones.

    Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me das más razón todavia. Alguna vez ha sido algo de los cables, que no estaban bien conectados. Que bueno que no haya pasado en esos dos lugares que viviste.
      Y sí. se depende mucho.
      Gracias por el comentario.

      Eliminar
    2. Demiurgo, hoy escuché el último disco de los Decadentes (entre nos, estoy a punto de sacar un posteo al respecto). Escuchá esto: https://www.youtube.com/watch?v=GXVFZWzVaro

      ¡increíble que un par de horas después de leer esta entrada, escucho este tema! ¡Tema bien Decadente!

      Eliminar
    3. Tengo libros y me sigue gustando la tecnología.
      Curiosa coincidencia.

      Eliminar