Desde su blog, Cecy nos propone este tema:
“¡Bienvenidos a la convocatoria Juevera del 18 de enero!
"En un abrir y cerrar de ojos, una frase me inspira"
En la adolescencia, mis amigas y amigos y yo teníamos un juego. Cuando
nos enfrentábamos a situaciones difíciles y no encontrábamos respuestas,
recurríamos a libros, revistas o diarios en busca de soluciones cotidianas.
¿Cómo? Jugando.
La dinámica era
sencilla: tomábamos un libro, cerrábamos los ojos, y abríamos el libro y, sin
mirar, posábamos un dedo en cualquier parte de la página. Luego, abríamos
los ojos y la frase señalada se convertía en nuestra respuesta. (no hagan
trampa, que un angelito los estará observando) 😇
Con el tiempo,
esto se volvió sumamente divertido.
El desafío de
esta semana nos invita a jugar a abrir y cerrar los ojos, descubrir una frase
que nos inspire para escribir una historia, un relato o una poesía. Pueden
resaltar la frase señalada, en color o como prefieran.
Los invito a
compartir de donde tomaron la frase en suerte.
Se recomienda: no
excederse de las 350 palabras, con las excepciones que a veces el texto lo
amerita, y se requiere a todos los participantes, ser generosos con quienes los
leen y visiten su blog a leer también los aportes de los compañeros/as
Jueveros.
¡Adelante con la
creatividad!”
Jaque
mate
Bienvenidos
al laberinto de la imaginación, en que se materializan los pensamientos, como
imágenes y sonidos. El laberinto de La Dimensión X.
En
club de ajedrez, una noticia tuvo fuerte impacto.
-¡Malditas
máquinas! –exclamó Anya, leyendo un diario -Nos ganaron otra vez.
-¿En
serio? –contestó Luciano Cámara, frente a un tablero- Pero si Juan Hase es el
mejor.
-Pero
no pudo hacer nada –se lamentó Anya- ¿Qué queda para nosotros?
-El
plan de contingencia –acotó Diego
Flores, el rival de Cámara- Jaque
Frente
a un tablero de ajedrez cercano, Dana Serling comenzó a contar:
-El
ajedrez es la pasión de este grupo de jugadores. Una pasión que llegará a un
extremo, en La Dimensión X.
-¿De
qué se trata ese plan? –preguntó Cámara.
-Es
algo que imaginó Auguste Dupin, uno de los mejores jugadores de su época –contestó
Anya- En esos años, surgieron los autómatas jugadores de ajedrez, que eran un
fraude. Pero Dupin pensó que tarde o temprano se convertirían en rivales
difíciles.
-Y
eso está sucediendo –acotó Flores.
-Y
ese legado llegó hasta nosotros –completó Anya.
Lo
siguiente fue ir hasta un cuadro, bajo en cual había una caja fuerte. Tras ingresar
la clave, surgió una caja, con un viejo manuscrito.
Al
leer el manuscrito, Anya protestó:
-¡No!
De ninguna manera.
-Hay
que llamar a los demás –contestó Diego Flores.
Llegaron
otros socios, como Marcelo Tempone y Alexandra
Amura, esperando la explicación.
-Como sabemos todos, las Inteligencias Artificiales
están venciendo a los mejores de nosotros –dijo Flores- Tienen mayor memoria y
velocidad.
-Pero podemos enfrentarlas, si nos integramos a una
mente colectiva -añadió Cámara.
-Tenemos
tanto la costumbre de considerar nuestros pensamientos como cosa privada –intervino Anya- Y esto atenta contra esa
privacidad. No quiero formar parte de esto.
Para desesperación de Anya, la mayoría
decidió seguir con el plan. El elegido fue Luciano Cámara, el menos experto,
quien se presentó al desafío. Frente a él, había un monitor, supervisado por un
técnico.
Luciano bajo la vista, entrecerrando
los ojos. A su mente llegaron jugadas pensadas por los otros socios del club. Y
también, pensamientos ocultos.
Ante la sorpresa de los presentes,
Luciano Cámara dijo: ¡Jaque mate!
-Supongo que con esto termina el plan-
dijo Anya, en el club de ajedrez.
Lo demás socios contestaron, hablando
al mismo tiempo:
-No. Nos presentaremos a otras exhibiciones.
La mente vencerá a la máquina.
Frente a un tablero, en una plaza,
Dana Serling.
-Anya renunció al club. Ahora busca un
lugar para jugar, más allá de La Dimensión desconocida.
Más frases inspiradoras en deshojando relatos
La frase pertenece a ¡Embustero!, de Isaac Asimov, incluido en Yo, robot.