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jueves, 8 de agosto de 2013

Este jueves un relato: Medianoche



Tal vez me conozcan por Es cierto aunque parezca irreal y por relatos como Mara Laira, La candidata. Hoy vengo a presentarles este relato, que El Demiurgo no creyó poder escribir.

Estaba en una crisis de inspiración, que se estaba prolongando más de lo esperado. Y se había agravado. Había pasado de la etapa de las hojas llenas de tachaduras a las hojas en blanco. Había intentado algunos métodos surrealistas, para recuperar la inspiración, pero no habían funcionado. Ahora, cerca de medianoche, estaba intentando la escritura automática. Tenía una lapicera en su mano derecha relajada, sobre unos papeles. La idea era escribir lo que viniera a la mente, sin restricciones racionales.
Pero sólo había logrado llenar una hoja de rayas y garabatos sin sentido. Sólo había logrado escribir algo que resumía su frustración.
-¿Dónde están las musas?
Algo lo impulsó a escribir:
-No soy una musa, soy una mutante.
Él no habría escrito algo como eso.
-¿Cómo sucedió? Se preguntó en voz alta.
-Dialogo telepático.
-Interesante concepto. ¿Cómo está sucediendo?
-Potencial telepático más entrenamiento. Estaba buscando una mente abierta con la que conectarme. Y te encontré.
-Yo no creo tener algo que ver con eso. Estaba tratando con la escritura automática, dejar la mente sin restricciones racionales para inspirarme.
-Eso lo explica todo. Dejaste tu mente abierta.
-Es algo mejor de lo que esperaba. ¿Podríamos vernos más personalmente?
-No creo que sea posible ahora. Hay una distancia difícil de salvar, aunque estamos trabajando en eso.
-¿Estás en un mundo paralelo, donde existen los mutantes?
-Tal vez.
Silencio. No se agregaron más palabras a lo escrito.
Repentinamente, la mano del escritor.
-Hay algo que podrías hacer por nosotros, por mí. ¿Te dedicas a escribir?
-Lo hacía cuando estaba más inspirado.
-Nos vendría bien que escribieras historias sobre la integración entre humanos y mutantes. Podríamos usarla como propaganda. Y podría servirnos en tu mundo, si logramos ir a visitarte.
-Me gustaría, pero no estoy pudiendo escribir.
-No es problema. Cuando podamos volver a conectarnos, podría contarte algunas historias que podrían servirte de inspiración. Podrías decir que son ficción.
-Me cuesta recibirte. ¿Cuándo sería?
-Te necesitaría en ese mismo estado mental, mañana a la misma hora.
La conexión mental se cortó, pero antes pudo vislumbrar a una mujer sumamente atractiva.
Un día después a la misma hora.
Estaba en proceso de recuperar la inspiración. Tal vez se daría lo de los sueños controlados. Y el deseo que no se atrevía a pronunciar en voz alta.

Hola, soy yo, Mara Laira de nuevo. Tal vez le resulte conocida la temática. El tema de la inspiración, un hombre conociendo a una mujer en condiciones insólitas. Tal vez sean temas recurrentes en este demiurgo. ¿Ustedes que piensan? 


sábado, 3 de agosto de 2013

Epilogo de relato juevero

Mi relato juevero ha motivado las siguientes preguntas:
¿Por qué el hombre lobo necesitaba a la reina del grito? ¿Cómo pensaba independizarse de la luna?
¿Por qué la mujer felina es rubia, siendo en su mayoría morenas?
Se me ha ocurrido escribir un epilogo, donde se contesten.

Alguien acecha bajo la luna Epilogo

Para los que llegaron tarde…
Un guionista y dibujante de comic es admirado, también admirado por su talento. Y sería envidiado todavía más si supieran que la mujer felina, que aparece en gran parte de sus historias, es real y suele visitarlo semanalmente.
Ella posa para que el la dibuje, y le cuenta historias, sobre héroes y villanos, también sobre quienes son como ella, un tanto difícil de clasificar. Una vez llegó a quedarse, hasta el día siguiente. Fue una experiencia muy intensa para el historietista, estar  tan cerca de ella, vestida sólo con la peluca rubia y la máscara. Ella sólo le pidió no espiar detrás de la máscara, deseo que respetó. La envidia de los admiradores del historietista sería extrema, aun si lo vieran renegar, con la historia que ella le contó, pidiéndole que la adaptara para una historieta.
Así lo encontró ella, cuando entró por la ventana.
-¡Que grata sorpresa! No te esperaba esta semana.
-Pensé que podrías tener problemas con esta historia, que te encargué-Contestó la mujer felina, que él creía rubia- Voy a contarte algunos detalles que pueden serte útiles.

“Te conté que sobre una modelo rubia, a veces contratada para actuar de víctima, inepta para huir, pero a la vez sugestiva. Fue contratada para sumarse a un grupo de personas, que pasarían un fin de semana en una cabaña, muy cómoda en un bosque. Una empresa les pagaba para que hicieran algunas grabaciones en el bosque, demostrando que eran falsas las leyendas. Pero las leyendas eran reales. Y fueron muriendo en forma muy violenta. Algo que podría contarte después. Ella huyo, en forma tan  torpe y sugestiva como lo hacía en ficción. Y fue atrapada por dos seres vegetales, con cierta apariencia humana. Ella se retorcía entre ellos, inútilmente tratando de evitar que la llevaran hacia la parte no explorada del bosque. Pero una mujer misteriosa le dijo que la soltaran. Era La Amante del Bosque, desconocida antes de este incidente, quien había tomada la forma de damisela en peligro, para advertirles en peligro. Ella la guió para que saliera del bosque”.

-Me contaste algo de eso. Me serviría algo más detalle para escenas violentas. Pero antes me gustaría saber que pasó cuando salió del bosque.
-Algo la siguió, pero no pudo atacarla, porque seguía siendo protegida por La Amante del Bosque. Planeó que se alejara de su zona de  influencia.



“Eso sucedió cuando fue contratada para una película de terror. ¿Qué mejor para hacer de reina del grito en ficción una mujer que lo había sido realmente? El detalle fue que quien lo sugirió, esa película sobre hombres lobos, quien la acechaba un auténtico hombre lobo. En esa semana, ella vino a buscarme. En un sueño, La Amante del Bosque le dijo que viniera a buscarme, en una de las identidades que suelo usar. Gracias por no revelar el truco de los disfraces”.
La mujer felina omitió contar quien le pidió que la protegiera.
“No fue difícil pasar desapercibida en la filmación. Había muchos problemas técnicos. Me di cuenta que alguien los provocaba, para que ella quedara sola. La mandaron sola a su motorhome. Me di cuenta de que estaba en peligro. Use el abrigo rojo, una referencia retorcida a Caperucita Roja, y tomé su lugar. No tuve que esperar para encontrarme con el acechador. Creyendo que era ella, me dijo que me necesitaba para independizarse  de la luna. Me tomó de sorpresa, pero fui drástica…”
-Hay algo que quisiera saber. ¿Por qué la necesitaba?
-. Alguna vez fue  uno de los seres del bosque. La Amante del Bosque le había prometido el poder de transformarse, sin esperar una luna llena. Pero se extralimitaba en su crueldad, así que ella lo expulsó antes. Por eso,  acechó a la reina del grito. Sabía que al sobrevivir, se había convertido en algo especial. Si la mataba, luego de hacer algo oscuro con ella, podría transformarse, cuando quisiera.
-Interesante. ¿No sigue en peligro?
-Me estoy ocupando de eso, mientras terminan la película. Va estar segura, si haces una historieta con eso.
-No va ser fácil.
-Te voy a compensar el esfuerzo.
Los admiradores del historietista no resistirían tanta envidia.

Más historias felinas


miércoles, 31 de julio de 2013

Este jueves un relato: La luna

Me sumo a la convocatoria en el Lugar de encuentro, continuando la historia pasada. Participa un personaje que ya conocen.


Alguien acecha bajo la luna

En un bosque misterioso, hubo unextraño incidente, de que sólo sobrevivió una rubia clasificada como reina del grito. Esto la hizo aun famosa de lo que era. Eso la llevaría nuevamente a correr peligro, bajo la influencia de la luna llena.

La rubia caminaba vestida con un abrigo rojo,  sin saber que era acechada. Ve algo que la hace huir, perdiendo el abrigo, dejando ver ropa sugestiva. Obviamente, tropieza, quedando en una posición sugestiva.
Y una voz dice:-¡Corten!
Había sido contratada para una película de terror, cuya filmación se estaba haciendo conflictiva. Una vez más, la escena había salido mal. Y no por culpa de ella, sino por problemas técnicos.
Le dijeron que podía tomarse un descanso. Se dirigió hacia el motorhome, que le habían asignado, sin saber que realmente alguien la acechaba.

Flasback
Sorpresivamente, se encontró de nuevo en el bosque misterioso. Pero una voz la tranquilizo.
-Es sólo un sueño-le dijo una hermosa y pálida mujer. Era La Amante del Bosque,  la misma mujer sombría que la había ayudado, a salir del bosque.
-Tengo que advertirte del peligro. Hay alguien que te acecha, lo verás cuando te ataque. Y el ataque será mortal, salvo que…
-¿Salvo que…?-Preguntó alarmada porque La Amante del Bosque parecía desvanecerse.
-Hay alguien que podría salvarte. Usa una falsa identidad. Cuando firmes en el contrato, exigí que la contraten como asistente. Su nombre es…
Luego de despertar, la rubia anotó su nombre.

El acechador esperó hasta que creyó verla salir, con el abrigo rojo, con la capucha sobre tu rostro.
-Tranquila, soy un admirador…
Bajo la luz de la luna, se transformó en auténtico hombre lobo.
-¿Por qué yo?
-Te necesito para independizarme de la luna llena.
 Se abalanzó sobre una rubia, que parecía indefensa.
-Fallaste. No soy ella-dijo, quitándose el abrigo, demostrando ser una mujer felina.
-Muy astuta. Demasiado para vivir.

La lucha fue feroz, por primera vez alguien desgarró parte de su ropa. Pero el contrataque fue efectivo. Ella estaba sobre él, a punto de dar el zarpazo final.
-Las chicas buenas no matan.
-¿Quién dijo que soy buena?
En el interior del motorhome, la verdadera reina del grito oyó un aullido que la aterrorizó.
-Ya pasó el peligro. Podes salir.

Tiempo después se publicó una nueva historieta de la mujer felina. En la tapa, la luna estaba sobre ella, más grande de lo normal. Una convención de los comics.

Más historias felinas




Como bonus track, este video de Smashingh Pumpkins, que homenajea a George Melies. Incluye una mujer pálida, la bajista del grupo.

miércoles, 24 de julio de 2013

Este jueves un relato: El Bosque

Me sumo a esta nueva convocatoria, sobre bosques. Un tema sobre el que intentaré escribir en temática de misterio, tal vez de terror. Será un relato oscuro titulado

La amante del bosque


Hace miles de años, las distintas civilizaciones comenzaron a irrumpir en los bosques. Se necesitaba la madera de los árboles. Algunas veces esas irrupciones eran innecesariamente destructivas, incluso pretendiendo cortar árboles de bosques protegidos por fuerzas misteriosas. Las represalias contra los invasores inspiraron historias inquietantes, mitos y leyendas.
Con el tiempo, fueron olvidadas o desdeñadas. Pero las fuerzas misteriosas seguían activas.

La ciudad estaba próxima a un bosque, del que se contaban algunas leyendas urbanas. Algo que algunos ambiciosos tratan de contrarrestar mediante una campaña, que incluye pagar a quienes pasen una fin de semana en una cabaña en el bosque.
Entre los voluntarios, se eligió a un grupo que podría dar bien en cámara para contar, cuando contaran testimonios. Al grupo se  sumó una modelo rubia, que según los parámetros de las películas de terror, habrían clasificado como una reina del grito. Luego de repartir lugares, se toman algunas fotos junto a la modelo rubia. Entonces, encuentran a una mujer pálida, con la ropa destrozada, diciendo: “El bosque está vivo”. La única que la toma en serio es la rubia, quien insiste en desistir. Pero nadie quiere perder el dinero y ella no se atreve a salir sola del bosque.
Lo demás es previsible. Distintos hechos sobrenaturales se suceden, que van terminando con ellos. La modelo rubia huye, un tanto torpemente, para ser atrapada por unos seres antropomórficos vegetales. Y entonces una voz misteriosa de mujer dice que la dejen ir. No es otra que la mujer que encontraron, pero más segura de si misma. Había tomado la apariencia de damisela en peligro, para advertirles del peligro. Solo alguien había tenido en cuenta esa advertencia, sería la única sobreviviente.
La única sobreviviente regresó a la ciudad. Lo que contó dio inicio a una nueva leyenda urbana, que fue difundida como La amante del bosque.

Más historias de bosques, en  la cabaña gótica de Judith.

domingo, 21 de julio de 2013

All mine- Atado

Esta entrada está inspirada en una entrada del blog Buscando lascoordenadas. Donde se mostró un tema de All mine, un tema de Portishead, con subtitulos en castellano. Una historia de obsesión y dominación.




Le encontré cierta temática parecida a una letra de un tema de No lo soporto. Cuando no en este blog.

Va la letra

                Atado
               Atado cerca y lejos de mí
               no existe nada que me puedas
               ocultar
               te escondes de mí antes me fui
               siempre listo para huir

              cerca de mí
              lejos de mí
              cerca lejos cerca de mí

                atado fuerte y débilmente
                esconde algo que me quieras ocultar
                atado antes y después del día
                no hay nada que me puedas ocultar
                 Atado cerca y lejos de mí
                 no existe nada que me puedas ocultar
                 te escondes de mí antes me fui
                  siempre listo para huir

                  cerca de mí
                     lejos de mí
                       cerca lejos cerca de mí

                            cerca de mí
                               lejos de mí
                               cerca lejos cerca de mí



La letra y la música pertenecen a Naila Borenztein, guitarrista y cantante de No lo soporto.
El video es de una presentación en vivo, donde enfocan a Gimena Álvarez Cela, tecladista sumada al grupo.

Una pregunta para los visitantes habituales  de este blog, la temática de ambas canciones, ¿puede relacionarse con la atracción de Atalanta por El Viajero Interdimensional?

jueves, 18 de julio de 2013

Este jueves un relato: El pozo de los deseos


En medio de una crisis creativa, en medio de una etapa de insatisfacción, supo de un pozo de los deseos. Más más resignado que entusiasmado, se interesó al conocer ciertas características de su supuesto funcionamiento. Se arrojaban tres monedas, una por cada deseo. Cada moneda debía estar acompañada de un pedazo de papel, donde se debía escribir una frase escrita sin pensar demasiado.
Arrojó el primer pedazo de papel y la primera moneda, sin demasiado entusiasmo. Y susurró su primer deseo. Según los rumores, tal vez volaría hacia él un papel escrito por alguien anterior.
Y fue lo que sucedió.
El papel decía: “Ella va salir esta noche dispuesta a dar su calidad”.
La frase parecía prometedora, le recordó alguna canción, pero no estaba seguro.
Más decidido, pronunció el segundo deseo.
-Deseo soñar lo que lo yo quiera, que parezca tan real como…
La segunda frase fue: “Hoy tal vez comience a comprender…”
Sonaba muy críptico. Pero quedaba un deseo.
-Deseo inspiración para…
La tercera frase fue clara para él y le produjo algo de frustración.
El papel decía: “Se esconde la luna tras las nubes”.

No había nubes, el cielo estaba despejado. Se habían concedido los deseos, pero tenía que esperar. En el camino de regreso, su humor fue mejorando. Al menos tenía algo que esperar, algo muy prometedor. Y confiaba que no tardaría mucho en ver una noche en que las nubes ocultaran a la Luna.

miércoles, 10 de julio de 2013

Este jueves un relato: La batalla de las amazonas

Esta vez la inspiración se hizo difícil. Es extraño porque tengo una buena motivación para escribir. Las amazonas ha sido una fuente de inspiración de mitos, de artes en la antigua Grecia, y a través de la historia del arte.  Este tema ha inspirado a los comic, como los de DC. Wonder Woman es Diana de Themescira e hija de Hipolita, reina de las amazonas. Sí, la misma reina de las amazonas que se enfrentó a Heracles, que también aparece como personaje. ¿Comics? Puede ser una idea.


La batalla de las amazonas fue la obsesión de alguien con el tiempo se convertiría en historietista, cuando recibió de regalo el libro de arte, en que estaba reproducido. Le habría gustado saber que quiso representar su autor. Y haber conocido a las modelos en que se inspiró. Claro que no podía quejarse. Tenía como modelo a una mujer felina que sus seguidores creían ficticia, porque aparecía en sus historietas.
Ella tuvo la idea fugaz de robar el cuadro, pero eso había sido problemático para el historietista, que no habría podido disfrutarlo, pensando en cómo ocultarlo.
 Desechó la idea, pensando en comprarle una reproducción.
En una casa de arte, en su identidad de intelectual introvertida, encontró algo que la sorprendió. Era una estatua de ella, la mujer felina. Sin duda, alguien la había copiado de la historieta. Sabía que el historietista guardaba bien los originales. Pensó en una estrategia para que el artista pagara los derechos. Pero, como conocedora de arte, vio que tenía talento. Pagó por el retrato y preguntó por la estatua. Estaba en venta, le pertenecía a una escultora, muy joven, muy sensual y atlética, que se hacía llamar Atalanta.
Ese nombre le resultaba conocido.
La semana siguiente fue a visitarlo, como había lo hacía desde algún tiempo atrás. Como la vez anterior en que se había quedado hasta el día siguiente. Cuando el la vio, sólo con la máscara y la peluca rubia. Había respetado su secreto y ella quiso recompensarlo.
Hizo la misma entrada misteriosa de cada semana. Pero inventó un pretexto, para que se retirara. Cuando volvió, muy rápido. Le mostró la reproducción que había comprado de La batalla de las amazonas. Le preguntó que le parecería dibujar una modelo para un personaje de amazona.
El historietista dijo que se lo habían sugerido, le habían pedido un personaje de amazona, por encargo. Y esa fue la segunda sorpresa, ella le presentó a la escultora, vestida con un peplo dorio, pero más corto. Había aceptado posar para el historietista, a cambio de usar sus historietas como fuente de inspiración.
El historietista ocultó que había encontrado una coincidencia. La tal Atalanta tenía una obsesión por alguien que ella llamaba El Viajero Interdimensional. Aparte de un buen nombre, encontraba inexplicable una obsesión como esa.
Y él había obtenido una atención similar de una mujer felina.
No estaba mal la idea. Podría cumplir con el encargo. Incluso podría escribir un cross. Y tal vez llevar a cabo algo que también le habían sugerido: algo más complejo, como de pintor.