Tal vez me
conozcan por Es cierto aunque parezca irreal y por relatos como Mara Laira, La
candidata. Hoy vengo a presentarles este relato, que El Demiurgo no creyó poder
escribir.
Estaba en una crisis de inspiración, que
se estaba prolongando más de lo esperado. Y se había agravado. Había pasado de
la etapa de las hojas llenas de tachaduras a las hojas en blanco. Había
intentado algunos métodos surrealistas, para recuperar la inspiración, pero no
habían funcionado. Ahora, cerca de medianoche, estaba intentando la escritura
automática. Tenía una lapicera en su mano derecha relajada, sobre unos papeles.
La idea era escribir lo que viniera a la mente, sin restricciones racionales.
Pero sólo había logrado llenar una hoja
de rayas y garabatos sin sentido. Sólo había logrado escribir algo que resumía
su frustración.
-¿Dónde están las musas?
Algo lo impulsó a escribir:
-No soy una musa, soy una mutante.
Él no habría escrito algo como eso.
-¿Cómo sucedió? Se preguntó en voz
alta.
-Dialogo telepático.
-Interesante concepto. ¿Cómo está
sucediendo?
-Potencial telepático más
entrenamiento. Estaba buscando una mente abierta con la que conectarme. Y te
encontré.
-Yo no creo tener algo que ver con eso.
Estaba tratando con la escritura automática, dejar la mente sin restricciones
racionales para inspirarme.
-Eso lo explica todo. Dejaste tu mente
abierta.
-Es algo mejor de lo que esperaba. ¿Podríamos
vernos más personalmente?
-No creo que sea posible ahora. Hay una
distancia difícil de salvar, aunque estamos trabajando en eso.
-¿Estás en un mundo paralelo, donde
existen los mutantes?
-Tal vez.
Silencio. No se agregaron más palabras
a lo escrito.
Repentinamente, la mano del escritor.
-Hay algo que podrías hacer por
nosotros, por mí. ¿Te dedicas a escribir?
-Lo hacía cuando estaba más inspirado.
-Nos vendría bien que escribieras
historias sobre la integración entre humanos y mutantes. Podríamos usarla como
propaganda. Y podría servirnos en tu mundo, si logramos ir a visitarte.
-Me gustaría, pero no estoy pudiendo
escribir.
-No es problema. Cuando podamos volver
a conectarnos, podría contarte algunas historias que podrían servirte de
inspiración. Podrías decir que son ficción.
-Me cuesta recibirte. ¿Cuándo sería?
-Te necesitaría en ese mismo estado
mental, mañana a la misma hora.
La conexión mental se cortó, pero antes
pudo vislumbrar a una mujer sumamente atractiva.
Un día después a la misma hora.
Estaba en proceso de recuperar la
inspiración. Tal vez se daría lo de los sueños controlados. Y el deseo que no
se atrevía a pronunciar en voz alta.
Hola, soy yo, Mara Laira de nuevo. Tal vez
le resulte conocida la temática. El tema de la inspiración, un hombre conociendo
a una mujer en condiciones insólitas. Tal vez sean temas recurrentes en este
demiurgo. ¿Ustedes que piensan?





