Campirela nos invita a escribir sobre situaciones en que se reacciona
con alegría ante algo inesperado, que puede ser molesto, irritante.
La involuntaria comedia
ReginaClámor es conocida por sus películas, mayormente de terror. Como estar
frecuentemente en peligro. Usual en una Reina del Grito.
Un director
teatral la encontró adecuada para Ensayos para un crimen, un drama policial.
El villano
fue relativamente fácil encontrarlo. Pero el director no encontró las actrices
adecuadas para hacer de víctimas, así que decidió que las interpretara Regina
Entonces apareció,
por casualidad, un gato, al que llamaremos Errante. Atraído por la comida del
actor. Y que reaccionó molesto, ante el
ser espantado por él.
-Me gusta la
actitud –dijo el director- Contratado.
Cambios de
último momento, en el libreto. Una escenografía caótica. La manifiesta
antipatía de Errante hacia el actor antagonista. Fue todo un caos.
Y llegó el
estreno. Regina, es amenazada por un asesino en serie, enmascarado. Una sucesión
de mujeres asesinadas, también interpretadas por Regina Clámor, con su característico grito de terror.
El culpable
es arrestado. La policía se lo lleva.
En la escena
final, Regina quedó a solas con Errante y
quien revela ser el verdadero asesino.
-Y vos eras
la verdadera víctima –dijo con voz de maldad- Las otras eran ensayo para un
crimen.
-¡Noooo!
Entonces sucedió
lo inesperado, un verdadero giro argumental Errante estaba muy nervioso, por los
repetidos gritos de Regina lo pusieron.
Le clavó las
garras al actor. Quien retrocedió, se cayó, agarró de una cortina. Lo que
provocó una caída de la escenografía,
como fichas de dominó. Sobre el actor.
Estallaron
carcajadas. El público aplaudió.
Bajó el
telón.
-Andá a
saludar, Regina –dijo el director, muy serio.
Ella fue
aplaudida. El director hizo salir al actor, apenas rescatado. Y al resto del
elenco.
Luego el
director los reunió. Habló con cara seria.
-Fue una
vergüenza, una falta total de profesionalismo. Y no lo digo por el gato.
El director
cambió de expresión.
-Pero al
público le encantó. Así que van a repetirlo.
-¿Repetirlo?
¿Durante una temporada? ¡Noooo! –reaccionó el actor.
-¡Hey! La
Reina del Grito soy yo –dojo Regina, acariciando a Errante.
Más alegrías en Campirela

jajajajaj, ¿no ves? Un caos hizo que el público saltara de las sillas a carcajadas, lo cual no era na escena, sino, como bien dices, un efecto dominó.
ResponderEliminarA veces, parece que algo que es triste o serio, por algún motivo, se vuelve risorio y termina como nadie espera.
Bueno, pues los aplausos del público los tienen asegurados durante otra temporada. Un beso, y gracias por participar.
Esa expresión inicial, la carcajada escrita, ndica que cumplí con lo que propusiste.
EliminarEs el lado positivo de lo inesperado, transforma algo triste o serio en algo distinto.
El desafío será reproducir una situación casual pero ya saben lo que le gustó al público.
Besos.
De jovencito los chicos de la calle hicimos un teatro. Se cobraban entradas, se vendían chicles, caramelos y palomitas de maíz... total, todo estudiado para nuestro lucro.
ResponderEliminarEmpieza la función y todo es un desastre. El distinguido público estaba serio; reclamando su dinero pero nosotros, no hay un día en mi vida que me haya reído como aquella tarde en medio del caos.
Un saludo de Buscador
Un emprendamiento c reativo, por lo que contás.
EliminarEn ese contexto, el público debió ser más comprensivo.
Pero está bien el reirse.
Saludos
Claro eso les pasa por sacar un gato. Seguro que hasta era negro y todo.
ResponderEliminarSalud.
Sin duda, pasó eso.
EliminarNo lo afirmo ni lo niego.
Saludos.
rsssssssssss....Muito bom e às vezes o que dá errado é o que salva uma peça ou algo assim! E agora? Vão ter que repetir sempre? rs abraços, chica
ResponderEliminarQue bom que você achou ótimo.
EliminarAcontece às vezes.
Sim. Eles terão que fazer de novo. Com o desafio adicional de fazer parecer espontâneo.
Abraços.