Este es el tema
que nos propone Sylvia:
“Un
inicio que construye nuestras expectativas,
esa
primera impresión con la que el alma se detiene
y
firma un contrato de préstamo de su atención.
Y de esto trata la
propuesta juevera de esta semana, de inicios. No negaré los nervios de la
responsabilidad - es mi primera convocatoria- así que espero que os inspire el
tema.
Os propongo varios
comienzos de libros/películas que personalmente me atraparon (no pondré, de
momento, a dónde pertenecen para dejar más libre la imaginación del
relato). La idea es elegir uno de ellos y continuar con la historia que os
sugiera.
Os dejo estas cinco
propuestas:
"En los últimos años nadie habría creído que los
asuntos humanos eran observados aguda y atentamente por inteligencias más
desarrolladas que la del hombre y, sin embargo, tan mortales como él; que
mientras los hombres se ocupaban de sus cosas eran estudiados quizá tan a fondo
como el sabio estudia a través del microscopio las pasajeras criaturas que se
agitan y multiplican en una gota de agua."
***
"Tenía
los bigotes más rígidos que nunca; tanto que una mosca podría haber caminado
por ellos igual que un convicto sobre la plancha de un barco pirata. Sólo que
no hay mosca que sobreviva dentro de una cámara frigorífica a treinta grados
bajo cero: y tampoco él, jefe de cocina, repostero famoso por su maestría con
el chocolate fondant, el dueño de aquel bigote rubio y congelado..."
***
"Comenzaré,
pues, por el principio: Érase una vez la duda. ¿Y si aquel tipo fue un
fantasma?"
***
"Ella
se sienta a la larga mesa del comedor, tan pulida que reluce como el agua y
cubierta de fuentes, tazas invertidas y una coronita de ramas de abeto
trenzadas. Su marido ocupa una silla, pero no en su sitio de costumbre, en la
otra punta, sino a su lado, tan cerca que podría apoyar la cabeza en su hombro
si quisiera; él desdobla la servilleta, endereza un cuchillo, acerca una vela y
de pronto, con una claridad particular, como si le pusieran un cristal de color
ante los ojos, o tal vez se lo retiraran, a ella se le ocurre que tiene intención
de matarla..."
***
"Los
sueños son mensajes de las profundidades"
"Mis
sueños son mensajes del desierto"
***
Si
no os sentís atraídos por ninguno de los textos, dejo también como opción, la
elección de un libro o película que os haya enganchado en ese primer instante.
En este caso, debéis empezar vuestro texto por el primer párrafo del libro o
frase de una película, e indicar también al final de vuestro relato, a qué
libro/película pertenece.
***
Espero
que os inspire la convocatoria. Recordad las normas de intentar no superar las
350 palabras y comentaros entre los participantes. Iré enlazando por aquí
debajo vuestras propuestas”.
He elegido otro inicio.
Yo habría amado a María Iribarne
-Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María
Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se
necesitan mayores explicaciones sobre…
-No espere que crea
en el discurso dictado por Octavia, la abogada –interrumpió Walter Craven- Cuénteme lo que ocultó en su diario.
-Mire, Maestro. No
tengo paciencia para ese recurso de calumnia a la víctima.
-Había algo en ella,
Me advirtió de que no me acercara, que le hacía mal a quienes se acercaban a
ella. Me habló de Richard, quien le escribía cartas oscuras, siniestras.
-Eso es verdad,
encontramos esas cartas –contestó Craven.
-Pero llamó mi
atención, mirando Maternidad, un cuadro al que nadie miraba. Y me dejó pistas
para que fuera tras ella.
Hizo que conociera a
todo su entorno, a su primo, que era su amante. Alguien tan vulgar como los
críticos.
Craven, jefe de la
Brigada de Respaldo Paranormal, se puso de
pie y abrió la puerta de la sala de interrogatorio, para que entrara una
médica, con una carpeta.
-Le presento a Lara
Fiorentino, la médica forense de nuestra
Brigada.
-Continué hablando –dijo
Lara Fiorentino.
-Llegamos a la
pasión física, que me produjo un rechazo, violentos.
Lara Fiorentino
mostró una cara de indignación.
-Sentí que había
algo más en ella, algo que la poseía, hacía que nos engañara a todos.
-En cierta forma, es
cierto –dijo ella, abriendo y mostrándosela a Castel.
-Era un simbionte,
se alimentaba de las emociones más pasionales, activando centros de placer.
Castel sonrió
malignamente.
-La sacrifiqué para
salvar al mundo de un monstruo.
-No. Asesinó a una
mujer y a un ser inofensivo. –contestó Fiorentino.
-Nadie podrá
juzgarme por ese crimen.
-Nadie que sea
humano –contestó Craven- Pero ya ha visto que hay seres que no son humanos. Y
castigan con la muerte. O algo peor.
-Y no ruegue por su
vida –dijo la doctora- A la señora Iribarne no le sirvió de nada.
Craven intervino.
-Pero tal vez podamos
usar nuestras conexiones con…cierta gente. Para que se conformen con la
justicia humana.
-Octavia le
propondrá un arreglo –acotó la doctora- No el que usted esperaba pero le
convendrá aceptarlo.
Cabizbajo, el pintor
se dejó conducir afuera.
-Es la primera vez
que se toma un caso tan personal, Doctora -dijo Craven.
-Jefe, yo habría
amado a María Iribarne.
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